Podemos recoge el descontento para canalizarlo hacia el reformismo electoral

Los resultados electorales en las últimas elecciones generales confirman la tendencia general en el cambio de pensamiento de la población trabajadora. En líneas generales los socialistas han disminuido en el número de votos hasta los niveles de las primeras elecciones en el postfranquismo. En Madrid, Valencia o Cataluña han caído al tercer o cuarto puesto detrás de Podemos. Sólo en Andalucía se han mantenido como primer partido aun perdiendo 100.000 votos en las últimas elecciones. El ascenso de Podemos al tercer puesto con 69 diputados, Ciudadanos con 40, han hecho del congreso de diputados una cámara que necesita de pactos para obtener la mayoría. Esto significa maniobras politiqueras entre unos y otros para conseguirla.

En la derecha, el PP pretende hacer una gran coalición con PSOE y Ciudadanos. Pero los socialistas saben que este pacto significaría la pérdida de su electorado que todavía le es fiel; Podemos les ha ofrecido un pacto para cambiar el país bajo unas premisas que significan blindar en la constitución los derechos sociales,la sanidad y la educación pública y abrir un proceso constituyente donde se reconozca un estado plurinacional con un referéndum para Cataluña.

Ciudadanos aparece como el partido de la derecha “regenerada”, limpia y anticorrupción que defiende sin ambages la unidad de España y la Constitución. No ha conseguido los diputados necesarios para sumarlos al PP como hizo en la comunidad de Madrid. Después de un ascenso fulgurante tras las elecciones autonómicas andaluzas y catalanas, y todo el poder de los medias a su disposición, no consiguieron la suficiente capacidad parlamentaria.

Etiquetas: