Los Mossos defienden a la banca

En estos días ha sido noticia el barrio de Gràcia, en Barcelona, por el desalojo del Banco Expropiado, cuya consecuencia han sido días de disturbios, quema de contenedores, roturas en otros establecimientos bancarios, enfrentamientos con la policía, etc. Esto es noticia día a día en los informativos pero no las manifestaciones y protestas pacíficas, que han sido muchas. Este banco expropiado era una antigua oficina de un banco rescatado con dinero público.

Esta oficina bancaria fue ocupada en 2011 y estaba previsto su desalojo en 2014 ya que previamente Catalunya Caixa había interpuesto una demanda civil; pero el entonces gobierno municipal, a espaldas de los okupas, pagó el alquiler de un año a la inmobiliaria que finalmente adquirió el local, para evitar disturbios y ganar tiempo, según el propio Trias, presidente de CiU en Barcelona y exalcalde de la ciudad, ya que según informes del propio Ayuntamiento el desalojo sería “muy conflictivo por lo emblemático del local y por las simpatías que generaba en su entorno y en el movimiento okupa.” Sigue diciendo Trias que este grupo okupa no causaba ninguna molestia al vecindario y tenía buena integración. Aunque todas estas buenas palabras lo que esconden es que no quería problemas pues estaban en periodo electoral.

La actuación de los Mossos de Esquadra ha sido duramente criticada por muchos colectivos y testigos presenciales; ¿quizás querían dar un aviso a navegantes? Desde el Parlamento catalán la CUP (Candidatura de Unidad Popular) ha denunciado que ha sido una actuación policial violenta, brutal y caótica.

Por su parte el colectivo okupa ha denunciado que, en contra de lo que ha asegurado la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el Ayuntamiento no ha intentado abrir ninguna vía de diálogo con ellos.