Caso Ausbanc: daños colaterales

A raíz del caso Ausbanc, se destaparon los chantajes y las extorsiones de esa entidad a grandes bancos y empresas. Su expresidente, Luis Pineda, está ahora en prisión. Si las únicas víctimas de los dirigentes de Ausbanc fueran aquellos grupos capitalistas que han preferido pagar millones antes de ver dañada su imagen, resultaría gracioso el asunto.

Pero hay más: tras su liquidación, los 200 empleados de la asociación van a ser despedidos, previsiblemente sin cobrar indemnizaciones ni recibir el finiquito ya que todos los bienes de Ausbanc están bajo control judicial. Eso sin tener en cuenta la red internacional de empresas y negocios vinculados a la asociación, cuyo desmantelamiento deja en el aire el futuro de sus trabajadores.

¿Acaso uno de estos trabajadores ha cobrado más que el salario mínimo por las estafas de Pineda y compañía? ¡Pues no tendrían porque sufrir ellos las consecuencias!