Las elecciones del pacto

La repetición de las elecciones generales será el 26 de junio, como todos sabemos ya. Las que iban a ser las “elecciones del cambio” se han convertido en las “elecciones del pacto”.

Rivera, de Ciudadanos, ha elegido empezar su precampaña en Venezuela, Pablo Iglesias, de Podemos se ha reunido con el empresariado para intentar tranquilizarlo y mostrar su respetabilidad; por su parte Rajoy, también muy preocupado por la democracia en Venezuela, ha reunido al Consejo de Seguridad Nacional. Por su parte al socialista Pedro Sánchez parece que no se le ha pasado su rabieta del no pacto con Podemos y culpa a estos de todos sus males.

La gran novedad de estas elecciones ha sido el pacto Podemos-IU que en parte de la izquierda parece renovar las ilusiones por el cambio. Veremos. IU tiene un largo recorrido con las alianzas con el PSOE, haciendo prueba de su reformismo y Podemos es un partido que ya en más de una ocasión se ha reconocido socialdemócrata. Para muchos otros en la izquierda, este pacto será la gran desilusión, o más de lo mismo con formas nuevas. También están los que dicen, sin grandes ilusiones, que siempre será mejor un gobierno de Unidos Podemos que un gobierno PP o uno PSOE. Todo esto es comprensible.

Pero aún en la izquierda siguen estando los que creen que verdaderamente se puede hacer una política revolucionariamente distinta de todas estas que nos proponen, una política hecha, dirigida y controlada por toda la población trabajadora. El mundo del trabajo tiene mucho que decir acerca de una sociedad distinta donde lo que impere sean los intereses generales y no los beneficios empresariales.

Pero esta política no va a caer del cielo; hay que construir tal perspectiva día a día con las luchas en las calles, que es, en última instancia, un motor potente para elevar la conciencia de clase, para dignificar el mundo del trabajo y tomar en las manos el rumbo de la sociedad.

Sea cual sea el resultado de las próximas elecciones sabemos que será después de estas cuando tendremos que estar todos juntos de nuevo, con la clase trabajadora en la calle para imponer y arrancar mejoras del futuro gobierno.