¡Viva el 1º de Mayo!

En la actual situación social de desempleo, precariedad y explotación de las mujeres y hombres trabajadores es importantísimo difundir y explicar el verdadero significado del 1º de Mayo para convertirlo en un día de lucha obrera. Para el gobierno, los medios de comunicación oficiales, los banqueros y la gran patronal que sostienen este régimen capitalista y corrupto es fundamental el olvido. Quieren trabajadores sin tradición obrera, sin lucha de clase, sumisos y alienados.

El pueblo trabajador debe decir ¡basta!, y continuar con la movilización permanente y al igual que en Madrid el 22 de marzo, el 1º de Mayo debe ser otro día más de lucha, que prepare futuras movilizaciones y huelgas para frenar los ataques del gobierno y los capitalistas.

El 1º de Mayo es el día internacional de los trabajadores, es el día de lucha y reivindicación del movimiento obrero mundial

Es decir, es un día internacional y esto significa demostrar a la burguesía mundial que el trabajo es la base de la sociedad y que son los trabajadores los que producen los medios que nos permiten sobrevivir. Por eso somos una clase y una clase internacional que tiene el mismo objetivo: vivir dignamente, repartir y planificar la economía, convirtiendo en propiedad social y colectiva los medios de producción y gestionarlos democráticamente, en definitiva, tomando en nuestras manos la sociedad. Los trabajadores no tenemos patria, no tenemos más que el trabajo y nuestra lucha.

El 1º de Mayo es el día de la solidaridad obrera y esta es la base de la unidad de los trabajadores.

La unidad de la clase obrera, de los trabajadores independientemente de la categoría profesional, el sector, origen étnico o nacional, es nuestra fuerza. Los asalariados somos la mayoría de la población en edad de trabajar, es decir, más de 22 millones de personas que junto a los 3 millones de autónomos componen el pueblo trabajador. La burguesía, banqueros, empresarios, aristócratas y sus políticos sólo son un 10% de la sociedad.

Por ello hay que entender que sin solidaridad obrera no somos nada. Individualmente o empresa por empresa los trabajadores no somos nada.

En la gran huelga de 1919 en Barcelona, la huelga de la Canadiense por la cual se consiguieron por primera vez la 8 horas de trabajo en España, el sindicato de la Canadiense explicaba así la solidaridad al despedir la dirección a ocho electricistas: “si esos ocho electricistas no son readmitidos a continuación se van a poner en huelga el resto de los electricistas; si no se les hace caso al resto de los electricistas se van a poner en huelga el resto de los trabajadores de los oficios que están en Eléctrica; y si al sindicato de Luz y Fuerza tampoco le hacen caso, se van a poner en huelga todos los sindicatos y se va a paralizar toda Barcelona.”

Es fundamental conseguir la unidad. Conseguir la unidad obrera en estos momentos significa buscar lo que une al mundo del trabajo.

Por ello el lema  “Por el Pan, el Trabajo y la Vivienda” y las reivindicaciones de creación de empleo público repartiendo el trabajo sin bajar los salarios y la prohibición de los despidos nos unen independientemente de la empresa, la categoría, la región o la nación de donde seamos.