Noticias obreras de Telefónica (Sevilla) – 1° quincenal Octubre de 2015

DESPEDIDOS

Hace unos días se ha confirmado lo peor: dos compañeros de Cartuja han sido despedidos. Circulan rumores de todo tipo, pero es muy doloroso ver como ante un pliego de cargo de la empresa en el que puede haber interpretaciones sobre procedimientos, reglamentos e incluso malas praxis, nada de ello puede achacarse a la mala fe o al desinterés de los compañeros, ya que ellos destacaban como buenos profesionales.

Los trabajadores nos preguntamos si se puede consentir que se despidan a estos compañeros sin más pruebas que ese pliego de cargo, porque hoy han sido ellos, pero… como dijo el escritor Bertolt Brecht: “Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí”

DESPIDO IMPROCEDENTE

Se están recogiendo firmas para incluir en el Convenio Colectivo que, en caso de despido improcedente, el trabajador pueda optar a la reincorporación en la empresa. Básicamente el despido improcedente es aquel en el que el trabajador ha realizado correctamente su trabajo y no ha generado ninguna circunstancia que le lleve al despido.

Ante esta situación actualmente depende de la empresa el readmitir al empleado. Es de justicia, que ante un despido en el que no hay causas objetivas, el trabajador pueda optar por continuar su forma de vida. Así que apoyamos la firma de esta petición y desearíamos que la hicieran suya todas las fuerzas sindicales que tenemos en la empresa.

CUIDADO CON LO QUE DESEAS…

Es nuestra comidilla diaria, calcular cuánto nos falta para la prejubilación. Aunque a nivel individual se pueda entender las ansías de prejubilarse, es triste ver que el anhelo máximo de muchos telefónicos sea salir de la empresa. Salir de ella sin que nadie ocupe nuestro lugar, sin ningún contrato de relevo que sí justificaría desde un punto obrero esa salida hacia una jubilación digna, siempre y cuando alguien ocupara nuestro lugar y no como ahora en que la empresa usa a los compañeros de las contratas con salarios y condiciones míseras…

ERE EN VODAFONE-ONO

He aquí un ejemplo más de cómo las grandes multinacionales no paran de despedir a trabajadores para sustituirlos por trabajadores de contratas y con peores condiciones. Los compañeros de ONO y Vodafone llevan tres EREs consecutivos con más de 1000 despidos cada uno, miles de familias que se ven de repente abocadas al paro, la precariedad y la incertidumbre, mientras que sus consejos de dirección y capitalistas no dejan de ganar más y más.

PYMES

En pymes cada vez somos menos y cada vez nos exigen más. Esto cualquier día revienta, porque es imposible soportar tanta carga mental y tanto estrés.

Las matemáticas son simples; si hay menos trabajadores y a los que quedan les dan más trabajo eso es igual a mayor plusvalía empresarial por el mismo salario, a cambio de la salud de los trabajadores de comercial.

CONTROL DE PRESENCIA

Los trabajadores ante todo somos profesionales y honestos. Si en algún momento alguien comete irregularidades, lo propio es hablarlo con sosiego y tratar de averiguar las causas, tratando de hallar soluciones pactadas, antes de llegar a más medidas de control y presión que lo único que hacen es ponernos  a todos a la defensiva y desconfiar hasta del gato.

¡Menos control, más diálogo, y no discriminación entre unos trabajadores y otros!

PROHIBICIÓN DE LOS DESPIDOS

Hay que imponer la prohibición de los despidos por cualquier causa, ya que es el sustento de todo ser humano y porque además el sistema capitalista lo usa como herramienta de chantaje constante para presionar a los trabajadores a renunciar a la riqueza que generamos con nuestro trabajo diario, llamada plusvalía. Esta ganancia es expropiada por las empresas para sus propios beneficios; por ello ante una falta grave deberían aplicarse otras medidas, pero nunca perder un derecho básico, como es el trabajo.