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Zapatero imputado. La guerra jurídica de la derecha y corrupción del capitalismo

La imputación a José Luís Rodriguez Zapatero por corrupción como jefe de una organización criminal ha impactado en la opinión pública y en especial en sectores de la izquierda que recuerdan a Zapatero como el político que lideró el “No a la guerra” de Irak, legalizó el matrimonio homosexual, la ley de la dependencia, Memoria histórica… El grito de “No nos falles” se hizo popular en esta primera etapa de su gobierno.

Sin embargo “sí falló”. Estas medidas en favor de sectores sociales populares son migajas cuando un régimen capitalista entra en crisis, entonces, se ve claramente de qué lado estás. Y Zapatero siempre estuvo con las grandes empresas y el gran capital. Por eso impulsó después de la crisis de 2008 el salvamento del sistema capitalista a costa de las y los trabajadores. Rescató con dinero público la banca, privatizó las cajas de ahorros para beneficio de la gran banca, impuso recortes sociales, una reforma laboral (2010) que abarató el despido, congeló sueldos, pensiones etc.

Ahora se le imputa recaudar dinero público por “ayudar” a empresas a ser rescatadas por el Estado. Son casos de grandes empresas estratégicas para la economía capitalista. Sus caídas supondrían el hundimiento en cadena de parte del sistema económico capitalista.

Es el caso concreto de una aerolínea, Plus Ultra, que en la pandemia tuvo que ser rescatada con dinero público del Estado. Según el juez, Zapatero era la cabeza visible de una red de empresas que a través de su influencia en el Estado cobraba por informes, actividades de lobby, influencias etc., para beneficio de estas grandes empresas y suyo. Ya sabemos que la justicia no es igual para todos e incluso para algunas fracciones de la burguesía. Se hace evidente con el caso del “Emérito”, Aznar, Rajoy etc., con sus negocios, fraudes, con su “intermediación” pagada por las grandes empresas del mundo sin sanción ninguna. Pero cuando los trabajadores luchan por sus intereses, son detenidos y juzgados, como las seis de la Suiza, los compañeros del metal de Cádiz etc.

Es evidente también que la derecha utiliza esta acusación y seguro que está detrás de ella, para llegar al gobierno e influir a su favor a la opinión pública. Es cierto que el sistema judicial es utilizado por la derecha para sus fines políticos, pues controla el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, y no es menos cierto que todo el Estado está al servicio de las grandes empresas y sistema financiero. Estas financian a los grandes partidos, que después les priman dándoles puestos en los grandes consejos de administración, cobrando miles de euros por estar presentes.

Ejemplos hay, como Felipe González, José María Aznar, y los altos cargos políticos y funcionarios “premiados” con puestos en los consejos de administración de las grandes empresas, en lobbys, como intermediarios de negocios… y si hablamos de las fundaciones, con dinero público y de empresas, que financian a los partidos… Así la burguesía financia y utiliza a su Estado, a sus políticos y altos funcionarios para su beneficio y siempre a costa del pueblo trabajador.

En realidad, aunque Zapatero no hubiera hecho nada ilegal, su actividad como intermediario, facilitando “informes” muy bien pagados es la evidencia del funcionamiento real de la democracia capitalista y un Estado al servicio de la gran burguesía que organizan las mascaradas electorales para mantenerse en el poder y explotar a la clase trabajadora. La corrupción es el capitalismo.

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