Trump continúa la guerra de Bush y Obama

Acusando a Bashar al-Assad de usar gas nervioso contra civiles, Trump ordenó un ataque con un misil crucero a una base aérea siria; Al-Assad es un despiadado dictador, y este no sería el primer ataque que ha dirigido contra civiles.
Sin embargo, los anteriores presidentes de los Estados Unidos nos han mentido: supuestamente Afganistán dirigió el ataque terrorista al World  Trade Center  y Saddam Hussein almacenaba armas nucleares. Ambas acusaciones fueron fabricadas para justificar las invasiones de Estados Unidos de Afganistán en 2001 y de Irak en 2003.
En cualquier caso, Los Estados Unidos no atacaron Siria para apoyar a la población siria. De hecho, estaba ya bombardeando Siria como parte de una guerra mucho mayor  que estaba siendo llevada a cabo a lo largo del Oriente Medio.
Desde mediados de 2014 llevaron a cabo 18.900 ataques aéreos en Irak y Siria disparando a estos países con 72.000 bombas y misiles. Esta violenta campaña empezó con Obama y continúa con Trump.
A mediados de marzo, los ataques de la aviación de Estados Unidos mató a cientos de civiles cerca de las ciudades sirias de Alepo y Raqqa. El 17 de marzo los ataques arrasaron gran parte de la segunda ciudad más grande de Irak, Mosul. A principio de marzo enviaron 40 asaltos de bombardeos contra Yemen en menos de una semana.
Durante años, los oficiales de US simularon que las guerras que Bush había lanzado en Afganistan en 2001 y en Irak en 2003 estaban acabadas. Las guerras que comenzaron  en Siria, Yemen y Sudán, eran supuestamente guerras civiles, en las cuales US no jugaba ningún papel. En realidad, Estados Unidos nunca paró  de ser el mayor actor en estas guerras.
La mayoría de las tropas eran enviadas por otros: aliados del gobierno como Turquía y Arabia Saudí; regímenes marionetas como los de Afganistán e Irak; señores de la guerra con sus milicias y bandas terroristas; “contratistas privados de militares estadounidenses“ con sus mercenarios. Todos ellos pueden vestir diferentes uniformes, pero todos ellos consiguen dinero y armas de los Estados Unidos, sin problemas de quien sea el presidente.
Incluso aunque los Estados Unidos nunca enviara sus propios soldados a la región, estas guerras seguirían siendo guerras estadounidenses  operadas por militares americanos, pagadas por el gobierno de US, y luchando para robar el petróleo de su región.
En la actualidad las propias tropas oficiales van a regresar a Afganistán, Irak, Siria y Yemen. La mayoría serán fuerzas especiales, pero están allí para comandar  una vasta colección de tropas, desde las milicias a militares privados y a ejércitos  que viene de otros países.
La región entera es una agonizante catástrofe. Millones de personas han muerto. Muchas no tienen un lugar para vivir, sin comida, sin hospitales, sin baños limpios, etc. Las cifras son impactantes. La ONU advirtió recientemente, por ejemplo, que más de la mitad de la población de  Yemen  se enfrenta al hambre y la inanición a causa de la guerra, mientras que más de la mitad de la población en Siria ha sido forzada a abandonar sus hogares y vivir como refugiados.
Estas son las guerras de los Estados Unidos, y nosotros pagamos un alto precio por ellas. Pagamos en la práctica, ya que el dinero para pagarlas se toma de las escuelas de nuestros hijos, de nuestras carreteras de nuestro abastecimiento de agua y de todas las cosas que necesitamos para tener una vida decente.
Pero sobre todo pagamos un precio humano. Si lo ignoramos, damos rienda suelta  a la clase dominante estadounidense, la cual quiere estas guerras y las lleva a cabo en nuestro nombre. Delante del mundo entero, ellos han convertido las guerras como admitidas por la gente de América.
Las noticias que encontramos de Oriente Medio esconden la realidad, cuando no una rotunda mentira. Pero deberíamos comprender que ya basta, que la clase dominante de este país sepa que, si van a la guerra, no es  en el interés de nadie. Es en beneficio de las multinacionales y bancos estadounidenses. Las grandes compañías y sus gobiernos son nuestro enemigo en este país. Sistemática y violentamente hacen caer nuestro estándar de vida.
Ellos son nuestros enemigos cuando llevan este país a la guerra. Son los enemigos de la gente de cualquier lugar, aquí y en todo el mundo.
(Extracto de lo publicado por los compañeros de Spark (EEUU) el 24 de Abril)