Elecciones en Francia: ¡Le Pen, enemiga de los trabajadores! ¡Macron, hombre de la gran patronal!

La segunda vuelta opondrá la figura de proa de la extrema derecha, Marine Le Pen, heredera de las ideas racistas de su padre y de los defensores de la Algeria francesa, a un servidor de la gran burguesía, Enmanuel Macron, salido de las altas finanzas.
Marine Le Pen, esta burguesa que se dice defensora de los pobres y de los huérfanos, para ganarse el voto popular víctima de la crisis, servirá a su clase privilegiada tan fielmente como sus predecesores, pero de forma más autoritaria aún. Es cierto que ha accedido a la segunda vuelta de las elecciones gracias a una parte del electorado popular. La influencia electoral del FN resulta de las decepciones legítimas del mundo del trabajo con respecto a los grandes partidos de izquierda, Partido Socialista y Partido Comunista, que han pretendido gobernar en su interés pero que no han cesado de pisotearlos. El chovinismo francés, la desconfianza hacia el extranjero que los grandes partidos de izquierda han sustituido desde hace tiempo a las ideas de lucha de clases y al internacionalismo, han sido reciclados de forma exarcerbada por el FN, debilitando al campo de los trabajadores. Siembran divisones mortales entre franceses y extranjeros, entre trabajadores de lo privado y lo público, entre trabajadores en activo y en paro.
Pero Macron, antiguo banquero y ministro, es también un enemigo de la clase obrera. A pesar de su breve paso por el gobierno, tuvo tiempo de demostrar lo que es con la ley que lleva su nombre y que amplía el trabajo al domingo, y con la ley El Khomri (la reforma laboral) que habría querido aún más dura. Ya ha declarado su intención de suprimir puestos en el sector público,  incluso ahora que el desempleo es ya catastrófico y que los servicios públicos, desde el sistema hospitalario hasta la educación, se degradan faltos de personal y de medios. Emmanuel Macron se presenta como baluarte contra el FN.  Pero es mentira. Consagrado como está a los intereses de las clases poseyentes, no hará nada contra la rabia que sube en las clases populares y que se vuelven hacia Marine Le Pen. El FN sólo saldrá reforzado si Macron es presidente.
Así pues lo esencial es tomar conciencia de que sea cual sea el resultado electoral, los explotados, los jubilados, los parados tendrán un enemigo de los Campos Elíseos. No podrán defenderse de la gran patronal que, con la ayuda del gobierno, desgastará cada vez más fuertemente sus condiciones de vida, a menos que se unan mañana en la explosión social que la rapacidad patronal acabará por suscitar.