¡Los trabajadores no tenemos nada que perder!

      Los trabajadores y las clases populares somos una fuerza inmensa. Desde los médicos hasta los albañiles somos la fuerza del trabajo, los que hacen funcionar todo, y enfrente el mundo del capital y del dinero, banqueros y grandes empresarios, una minoría de ladrones que viven a costa del trabajador.

     Cada día que pasa la situación social se agrava y no hay más solución que organizar la lucha. Decir NO a los recortes, al paro, los desahucios y a la vergüenza de esta situación provocada por los banqueros ladrones, la patronal explotadora y su gobierno ejecutor. Y no podemos pensar que nuestra empresa puede “salvarse” sola. Tampoco hay solución individual. Ha llegado la hora de coger el toro por los cuernos. Hay que preparar la lucha todos los trabajadores empresa por empresa, barrio por barrio y pensando en el resto, buscar la unidad.

     La situación es catastrófica. Uno de cada cuatro trabajadores está en paro, en Andalucía uno de cada tres. Los bancos de alimentos se quedan sin recursos y los más pobres pasan necesidades. Los despidos son el pan de cada día y ya hasta el Estado despide a sus empleados: se han perdido 230.000 empleos en el último año.

     Los trabajadores estamos sufriendo una crisis económica y social que no hemos creado. Mientras tanto se regalan millones a los banqueros. Otro tanto ocurre con los desahucios. Cientos de miles de personas son expulsadas de sus casas por los bancos perdiendo, no sólo la casa, sino también manteniendo de por vida la esclavitud de su hipoteca.

     ¿Por qué la crisis la pagamos los trabajadores y los más pobres? Porque los banqueros y la gran patronal que poseen el dinero, junto a sus gobiernos están robando a los trabajadores para mantener sus ganancias. No es cuestión de ética o de buena fe.

     En realidad, estamos asistiendo a la quiebra de un sistema económico, el capitalismo, incapaz de resolver los problemas básicos de la población y que lleva sin freno a la catástrofe social y humana a millones de personas. Un sistema enfermo que necesita, para mantenerse vivo, seguir robando al trabajador y a los recursos públicos. Porque, en definitiva, el capitalismo es la búsqueda de beneficios y no la búsqueda de la satisfacción de las necesidades humanas. Por eso seguir alimentando con recortes el monstruo capitalista es mantenerlo vivo y engordarlo para ir de catástrofe social en catástrofe social, hacia el abismo.

     Y el desempleo ¿por qué se desboca? El sistema capitalista necesita mantener los beneficios bajando los salarios. En realidad lo que pretenden es volver a los salarios de miseria de hace 50 años. Para ello van a destrozar la educación, la sanidad y los servicios públicos para venderlos a los grandes empresarios.

     Entonces, ¿cuál es la solución? Hay que acabar con el capitalismo y para ello hay que luchar por mantener nuestras condiciones de vida, controlar los trabajadores las empresas e investigar públicamente y con transparencia su contabilidad.