EEUU: portazo a los migrantes

El pasado viernes 27 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva dirigida directamente contra los inmigrantes: paraliza durante 120 días el programa de acogida de refugiados, cierra la puerta indefinidamente ante los procedentes de Siria y suspende la entrada de los procedentes de otros siete países con mayoría musulmana.
Además de los refugiados, se han visto afectadas personas con un visado, que viven y trabajan en los EEUU y no pueden regresar después de un viaje.
Nadie sabe cuánto puede durar esta situación. Este acto no sólo es absurdo: es indignante y peligroso. Puede que, ante las protestas que se levantan, el presidente dé un paso atrás, pero el daño está hecho: se fomenta el racismo, la xenofobia y la arbitrariedad de las fuerzas del orden.