Saltar al contenido

1º de mayo, Día Internacional del Trabajador, día de lucha

El 1 de mayo la clase trabajadora sale a las calles para visibilizar los problemas que el capitalismo impone a sus condiciones de vida y de trabajo y contra las formas de opresión de la burguesía, su enemigo de clase.

Para mantener sus beneficios la patronal precariza las condiciones laborales, además causa accidentes y muertes. Si los trabajadores exigen mejoras son sancionados o despedidos. Si protestan por los despidos son perseguidos, multados, encarcelados como ha ocurrido con las seis de La Suiza. La patronal con la complicidad del gobierno de “progreso” acosa a los trabajadores del metal en Cádiz. No existe una ley que castigue la violencia de la patronal ni prohíba los despidos, solo la solidaridad de los propios trabajadores.

La burguesía vive a costa del trabajo ajeno, para mantener ese privilegio ejerce la violencia, dispone a su voluntad del aparato represivo del estado y de leyes amoldadas para proteger la propiedad privada de los medios de producción, que están en sus manos, en manos de la burguesía.

Sin embargo el mundo avanza gracias al papel de la clase trabajadora en la producción, evitando que caiga en la barbarie hacia la que la burguesía empuja; médicos, profesores, limpiadoras, cocineros o conductores hacen que todo funcione.

En 1886 la burguesía asesinó a ocho sindicalistas en Haymarket, conocidos como los mártires de Chicago durante las protestas por defender las ocho horas de trabajo. Desde entonces el 1 de mayo sirve de recordatorio que las conquistas obreras solo se consiguen cuando la clase trabajadora lucha por ellas. La clase trabajadora debe aprovechar su número uniéndose, para llevar a cabo no luchas dispersas, sino una ofensiva organizada y planificada para derrotar a la burguesía y tomar en sus manos los medios de producción.

Etiquetas: