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La unidad de la izquierda ¿freno para la extrema derecha y la explotación patronal?

Después de las elecciones aragonesas se ha reproducido el hundimiento de la izquierda reformista; han surgido voces de políticos de izquierda como Gabriel Rufián, llamando a la unidad de la izquierda para las próximas elecciones. En unas declaraciones públicas dijo: “lo que viene, 200 diputados de PP-Vox, no se para con siglas”.

Las elecciones pueden servir para denunciar la realidad de la explotación, su crisis y la barbarie que se nos avecina, pero no van a cambiar el sistema que lo produce. Las derechas y los ultras ya está preparados para realizar una política contra los trabajadores. Lo estamos viendo con Trump y Milei en Argentina.

El diario norteamericano The Wall Street Journal publicaba “El gran dinero de la economía actual va al capital, no al trabajo” donde demuestra que los salarios en todo el mundo han disminuido un 7% (- del 58% de la riqueza global en 1980 al 51% ahora). En cambio, las empresas se quedan con una parte cada vez mayor de esa riqueza: ha pasado del 7% al 12%. Esta es la realidad de la explotación capitalista. Y las derechas y sus políticas han propiciado esta explotación pero también las “izquierdas” porque mantienen y gestionan el capitalismo.

Y ahora que llega el lobo de la extrema derecha y ante el fracaso de esa política reformista, empiezan con la solución de “la unidad de la izquierda”. La única salida, si queremos combatir a la extrema derecha y la crisis del sistema, es apoyar las movilizaciones obreras y populares que empiezan a darse ya, como en Minneapolis.

Hace falta ya una organización, un partido de la clase trabajadora que apoye las luchas obreras y populares y denuncie lo que hay detrás de la extrema derecha: la patronal y el capitalismo.