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La reforma laboral esclavista de la extrema derecha en Argentina

Milei, alabado por Ayuso, Abascal y cía, ha propuesto una reforma laboral contra los trabajadores que promueve en la práctica la esclavitud obrera. Permite a la patronal imponer jornadas laborales que duren hasta 12 horas, restringe el derecho a la huelga al exigir servicios mínimos de entre el 50% y 75% y autoriza el pago en especie, con bancos de horas para compensar extras y vacaciones fraccionadas durante todo el año. Abre la posibilidad a negociaciones individuales entre trabajadores y empresarios por encima de los convenios de empresa y sectoriales.

Para quienes crean que la extrema derecha y la derecha tipo PP, van a arreglar la corrupción política o la degradación de la situación obrera, esta reforma muestra lo que nos espera con las derechas. Claro está que, como en Argentina o EEUU o en nuestro país, la llamada “izquierda” reformista le ha preparado la cocina para que la patronal cocine sin problemas, sus platos a costa del mundo del trabajo. Es decir, han creado el clima de desmovilización y desmoralización con sus sindicatos convertidos en los recursos humanos de la empresa y sus políticas de migajas a la clase obrera, manteniendo las subvenciones a la patronal y sus beneficios, sin siquiera frenar la privatización de la sanidad o educación y de los servicios públicos.

La respuesta del mundo obrero argentino ha sido la movilización y la huelga general. Esta es la única solución para frenar a las derechas que vienen y, mientras antes lo hagamos, antes tendremos cubiertas nuestras necesidades. Milei ha respondido con represión a la huelga.

Ya lo dice el refrán: cuando veas a tu vecino las barbas recortar… La unidad para las elecciones no servirá. Sólo funcionará un programa de unidad en la lucha obrera que imponga nuestras reivindicaciones y vaya encaminado a derribar el sistema capitalista.