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LA HUELGA EN AIRBUS ES EL CAMINO.
¡UNA SOLA CLASE, UNA SOLA LUCHA!

Miles de trabajadores de Airbus siguen en huelga luchando por sus derechos y reivindicaciones. Exigen recuperar el poder adquisitivo perdido en los salarios desde la COVID. Calculan que han perdido de media 36.000 € anuales. En cambio, Airbus ha obtenido 22.000 millones de euros en los últimos 4 años. Exigen también que los días de huelga sean abonados por la empresa por el perjuicio causado a la plantilla, entre otras reivindicaciones respecto al teletrabajo y vacaciones.

A día de hoy están totalmente paradas las 6 plantas que tiene Airbus en el Estado. El malestar está en todos los departamentos. Hay trabajadores de talleres que cobran 400 € menos que compañeros que hacen el mismo trabajo. En oficinas, hay ingenieros e ingenieras que cobran 1000 € menos que los compas de talleres. Y no hablemos de las subcontratas donde los trabajadores están aún peor pagados. Esta es la situación que ha provocado el hartazgo, que la huelga estalle y se generalice.

Año tras año, convenio tras convenio, se están perdiendo derechos y salarios. La cláusula de subida del IPC se perdió, también el mantenimiento de las plantas y cerraron Puerto Real. Están sacando divisiones enteras para subcontratar el sector espacial de Airbus. Así se ha creado una empresa -Bromo-, fusión de Airbus, Thales y Leonardo para sacar más beneficio, eliminando plantilla.

Este malestar que ha estallado en Airbus entre los trabajadores, ha trascendido a sindicatos y comités de empresa. La clase trabajadora en Airbus ha dejado de ser pasiva tomando las riendas de la lucha en asambleas decisorias, votando a mano alzada e imponiendo a los representantes sindicales legales sus reivindicaciones. Imponiendo un comité de huelga con dos representantes de cada sindicato y 4 trabajadores elegidos por la asamblea para observar las negociaciones. El comité que negocia con la patronal es mandatado por las asambleas – que están siendo históricas por la asistencia masiva y la forma de desarrollarse- que además se han organizado en comisiones. La asamblea es la que decide y vota y los comités acatan sus decisiones. Es la clase obrera organizada, es el poder de todos los trabajadores en una verdadera democracia obrera. Los trabajadores y trabajadoras han recuperado la verdadera lucha obrera que desde hacía años no aparecía.

Los trabajadores están fuertes, orgullosos y emocionados por la unión que han conseguido entre todos. Se requiere emoción, pero también tener la cabeza fría y sacar conclusiones. Una de la más importante es que los problemas que sufren los trabajadores de Airbus no son solo de ellos. Todos los trabajadores, de una u otra forma, tienen los mismos o similares: pérdida de los salarios, mayor precariedad, pérdida de derechos, privatizaciones…

Los trabajadores, todos en general, arrastramos un problema de fondo: la falta de democracia obrera. Las asambleas generales decisorias y las comisiones elegidas y revocables en ellas se han sustituido durante años por las negociaciones de los sindicatos a espaldas de los trabajadores y después, si acaso, se hará un referéndum o se vota cada x años. Pero el voto no puede nunca sustituir al debate y las decisiones obreras de las asambleas. Ahora es el momento de cambiar este estado de cosas.

En TUSSAM, por ejemplo, grupos de trabajadores en el último convenio se organizaron en una Plataforma Unitaria que exigía básicamente lo mismo que los compañeros de Airbus: recuperar el poder adquisitivo perdido y que las asambleas fueran decisorias. ¡Y tenían razón! Razón que ahora ha sido demostrada con esta huelga. ¡Sí se puede!

Los trabajadores y trabajadoras tenemos que decidir nosotros mismos lo que queremos y no delegar en otros nuestras decisiones. Las patronales buscan ganar dinero y lo hace a costa de nosotros y de nuestro salario. En nuestra sociedad de economía de mercado, en manos de los capitalistas, los beneficios empresariales solo salen de nuestro trabajo, de esta forma siempre intentan que se produzca lo máximo con el menor salario posible y perdiendo derechos laborales. Buscan dividirnos.

Los trabajadores de Airbus han demostrado que con unión y determinación podemos imponer nuestras reivindicaciones decididas en asambleas y coordinadas por comités elegidos y revocables en cualquier momento.

¡La lucha obrera es la que paga, la clase trabajadora de Airbus muestra el único camino!

¡Sin aviones se para el mundo, pero también sin buses, sin escuelas, limpiadores,  hospitales…! ¡Una sola clase, una sola lucha!