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La emigración marroquí fuente de mano de obra barata en Europa

Marruecos registra una emigración neta de alrededor de 61.000 personas cada año, lo que equivale a aproximadamente 1,6 migrantes por cada 1.000 habitantes. Desde 1950, la migración neta acumulada ha reducido la población de Marruecos en alrededor de 4,1 millones de personas, lo que lo sitúa entre los principales países emisores de migrantes del mundo. Su diáspora, estimada entre cinco y seis millones de personas, es una de las más grandes de África y se encuentra entre las más grandes a nivel mundial en relación con la población nacional.

La emigración es producida fundamentalmente en el sistema capitalista por necesidades económicas, para huir de la pobreza pues la necesidad de una mano de obra barata para las empresas va emparejada con la acumulación de capital para ganar más dinero, y el aumento de la productividad a través del desarrollo tecnológico. En un mundo cada vez más y más globalizado, las grandes empresas multinacionales y el poder de sus Estados capitalistas, las inversiones en el mundo se acompañan hoy de una gran desarrollo científico y tecnológico, pero a su vez necesitan de esa gran precariedad de la mano de obra que permite obtener grandes beneficios.

Las causas generales de las migraciones

Los grandes movimientos de población, las migraciones en el actual sistema capitalista mundial obedecen a esa necesidad de beneficios para los capitalistas a costa de una mano de obra barata. La esclavitud de millones de africanos durante los comienzos del modo de producción capitalista fue la primera gran oleada migratoria forzada de los tiempos modernos. España fue el último país que prohibió totalmente la trata de esclavos el 7 de octubre de 1886 en Cuba. Por ello los grandes desplazamientos de población no solo se hacen de unas regiones pobres a otras que necesitan de esa mano de obra, caso de los años 60 en España de Andalucía a Cataluña, por ejemplo, se hacen de unos países a otros, de unas regiones del globo a otras. El caso africano es ejemplo de esto. Y Marruecos ejemplo actual. Con una población joven de casi 10 millones, y una gran pobreza creada por la explotación obrera tanto de empresas marroquíes como de españolas y francesas, se explica estos desplazamientos.

La mano de obra inmigrante como variable de ajuste estructural es parte del “ejército industrial de reserva” como lo denominó Marx, para que haga presión sobre los asalariados para reducir sus ingresos. Además del elemento puramente económico de necesidad de ganancias con una mano de obra barata, en el capitalismo, se da inevitablemente una lucha de clases entre la clase trabajadora y la burguesía. Esta lucha es inherente a esta sociedad. Los oprimidos se rebelan contra la opresión. Pero cuando esta lucha, la de los oprimidos, fracasa, su válvula de escape es la emigración.

Las migraciones son una forma más de evitar la opresión y la pobreza en la cual se vive. Las migraciones de trabajadores son parte del proceso de conformación de una sociedad capitalista global que podrá ser la base material de la sociedad comunista en manos de la clase trabajadora. Es la burguesía de cada país la que convierte al inmigrante en extranjero, pues necesita una comunidad nacional donde ellos dominen y permita utilizar las fronteras, la xenofobia y el racismo para excluir, dividir a la población trabajadora del propio país. La sociedad capitalista está diseñada para el beneficio de una minoría. Los migrantes de Ceuta no son nuestros enemigos, son trabajadores, los únicos posibles aliados contra los explotadores en Marruecos y España.

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