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La explotación obrera en España hoy

El periódico El País titulaba el 25 de abril “¿Suben los salarios? En realidad llevan 30 años estancados”. Y explicaba que “El sueldo medio real en España apenas ha subido un 5% desde 1995”. Esto quiere decir que nuestros salarios son más bajos respecto a las mercancías que compramos y que toda la clase trabajadora produce. Es decir, hemos perdido poder de compra y esa diferencia se la ha llevado la gran patronal que sí ha repercutido en las mercancías la subida de precios.

Hagamos un ejemplo a partir de los datos del INE. Los precios desde 2008 subieron un 37’2% a fecha de diciembre de 2025, mientras que el salario medio en España en el mismo periodo subió un 28,17% (6.166€) (2008/21.883€-2025/28.049€). Solo en este periodo se ha perdido un 9,02% de poder adquisitivo. Este dinero lo hemos perdido en beneficio de la patronal. Y hemos escogido el salario medio, no el más frecuente que es 16.000€ anual, casi un 3% mayor que el SMI.

Y sin embargo esta pérdida salarial, solo nos permite entender una parte de la explotación capitalista de la clase trabajadora.

¿Cómo funciona la sociedad capitalista?

En las sociedades humanas el trabajo, es decir la transformación de la naturaleza y sus derivados en objetos útiles para la vida, ha sido la manera que ha permitido evolucionar al ser humano. Sin el trabajo, sin transformación de la naturaleza y nuestro medio, no tendríamos la posibilidad de haber mejorado desde la prehistoria hasta hoy.

Muchas personas no son conscientes de que el trabajo es un proceso colectivo que incluye a toda la sociedad. Desde el albañil, hasta el trabajador del metal, camarero o camarera o empleado de la dependencia, junto a los o las profesionales especializados de la arquitectura, ingeniería, medicina o ciencia, contribuyen a mantener la sociedad, su funcionamiento y su mejora. En el sistema capitalista la producción de mercancías para la sociedad se realiza para la venta y compra.

Las mercancías entonces tienen que comprarse y venderse. Es un sistema económico para la venta y compra de cualquier tipo de mercancías. La sociedad se divide fundamentalmente entre las fuerzas del trabajo asalariado y las fuerzas del capital, (la patronal y el mundo financiero). Y en medio están los autónomos y pequeños empresarios.

La explotación de la clase trabajadora en cifras

En nuestro país, de un total de 3,3 millones de empresas, 1,8 millones no tienen asalariados y sólo 76.000 tienen más de 20 asalariados y de éstas, 35 de ellas (IBEX 35), dominan todos los medios de producción y obtienen miles de millones de beneficios. De una población activa, es decir en edad de trabajar de casi 25 millones de personas, los trabajadores asalariados somos unos 22 millones, contando los 2,4 millones en desempleo. Y los llamados autónomos, trabajadores por cuenta propia también, son 3,4 millones. Así que mientras la mayoría de la sociedad trabaja por un salario una minoría de personas – un millón de personas que son millonarias y de ellos 33 milmillonarios, la oligarquía burguesa- obtienen, a través del dominio del Estado y la propiedad de los medios de producción, las rentas del capital, millones de beneficios realizados colectivamente por el mundo del trabajo. Es la expropiación a la clase trabajadora de esta minoría capitalista, de lo que se produce colectivamente. La base de su riqueza y poder es la explotación del trabajador y trabajadora.

Para decirlo claramente: los trabajadores y trabajadoras producen todo, el 100%, y sólo se llevan el 54,3% de la riqueza de España, -el PIB de 2025-, mientras que el 27% fue a parar a la patronal. En 2025 fueron más de 65.000 millones de euros los que se embolsaron las 35 mayores empresas de nuestro país. Acabar con este sistema económico es la única solución para toda la sociedad.

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