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III Entrega: la oligarquía capitalista española. Los Botín y el banco Santander

El sistema financiero es un pilar básico del capitalismo, que sostiene todo el tejido productivo y de servicios de las grandes empresas, para el beneficio de unos pocos multimillonarios que dominan el mundo. Dentro de estos multimillonarios los Botín y su banco son parte de esa clase dominante que maneja los destinos del mundo. Ana Patricia Botín, actual presidenta del BS, se codea con la élite capitalista mundial, asiste a las cumbres capitalistas como el Foro de Davos, y alterna con políticos como Trump que elogia al banco. Mientras tanto, el fraude fiscal, la puertas giratorias, la corrupción de la monarquía, y un largo etc., quedan fuera de cualquier sanción judicial pues para ello dominan la sociedad y sus políticos. Son el ejemplo de la clase dominante española y mundial que ejerce el poder para su beneficio, con la corrupción, el aparato de Estado y la explotación social de la clase trabajadora mundial. Este banco está entre los 10 mayores del mundo por capitalización. 

La historia del Banco Santander comienza en 1957, año de su fundación, ligado a la monarquía borbónica  que  le  concede  el  privilegio  para constituir una entidad bancaria para financiar el comercio de importación y exportación en el puerto de Santander. El primer presidente ordinario  fue  Emilio  Botín  López,  al  que  le sucedieron dos Emilios más hasta llegar a la actual Ana Patricia Botín, nombrada presidenta a la muerte de su padre Emilio Botín III, en 2014. Todo una endogámica saga de banqueros, “la monarquía” bancaria española.

La   relación   con   el   poder   político   y   la monarquía borbónica no es casualidad. La banca y el sistema financiero es parte fundamental del sistema capitalista, hoy ya fusionado con el  capitalismo  industrial,  participante  de  los consejos  de  administración  de  las  grandes empresas, formando monopolios u oligopolios y concentrando cada vez más y en menos manos el gran capital. Es sabido que el fondo buitre de inversiones BlackRock, es hoy el propietario mayoritario del banco, dentro ya del cartel de este fondo y que tiene participaciones en ACS de Florentino, bancos como el BBVA, Caixa, Iberdrola, Repsol y un largo etc. de empresas nacionales  e  internacionales.  Es  el  dominio mundial del capitalismo monopolista, base del imperialismo contemporáneo.

Por  ello  el  Estado,  la  administración,  las fuerzas  del  orden  y  de  la  justicia  protegen todo este entramado económico pues son su seguridad y estabilidad. No es casualidad que esta oligarquía capitalista española, entre las que destaca este banco, mediante la corrupción de  los  funcionarios  públicos  o  apoyando  a políticos de su cuerda determine la gestión de la sociedad. El mismo Emilio Botín III, reconocía así el papel de la burguesía financiera en el Estado, en una entrevista en el periódico “El País” en 1976: “Yo no veo ninguna razón por la que los financieros en España no puedan intervenir en política. Vamos a examinar lo que ocurre en las democracias. En Inglaterra todos conocemos a  muchas  personas  afiliadas  a  los  partidos Conservador y Laborista que son financieros distinguidos y que cuando su partido está en el poder ocupan puestos, en muchos casos muy destacados, en la Administración pública. En Estados Unidos, la gran democracia americana, ocurre exactamente lo mismo, y podría poner otros  muchos  ejemplos.”  Por  ello  no  es  de extrañar que las puertas giratorias entre los altos políticos y las grandes empresas sean propias del  capitalismo.  Y  como  ejemplo  tenemos  a Rodrigo Rato, Ministro de economía del PP, corrupto condenado, con un papel relevante en este banco. Y así una larga lista de políticos del PP y también del PSOE. A esto hay que añadir la financiación que ha prodigado este banco durante años al PP y PSOE.

En   este   sentido   los   Botín   y   su   Banco Santander, no son más que una muestra de la dominación de la gran burguesía. Esto se confirmó durante la Guerra Civil, apoyando al   bando   franquista,   que   agradeció   con creces  en  los  años  siguientes  de  dictadura, convirtiéndose entonces, en uno de los bancos más  poderosos  del  mundo.  En  esa  misma entrevista hablaba así del dictador: “Durante los cuarenta años regidos por el generalísimo Franco, la banca, a mi juicio, contribuyó de manera importante a la elevación del nivel de vida de todas las clases sociales.” Y respecto a la nacionalización de la banca opinaba así: “A mí no me preocupa que la nueva democracia española   vaya   a   intentar   nacionalizar   la banca. Nunca las democracias lo han hecho. (…)  únicamente  regímenes  totalitarios  o  en situaciones en que han participado de manera decisiva los partidos comunistas, se ha llevado a cabo la nacionalización de la banca.”

Estabilizado el régimen posfranquista en la monarquía  parlamentaria,  su  ligazón  con  la monarquía se ha mantenido financiando, desde el franquismo, las cuentas de Juan Carlos I, su corrupción y negocios. Y en 2014 financió una campaña publicitaria para resaltar la figura de Felipe VI a su llegada a la jefatura del Estado. El descubrimiento de paraísos fiscales, la lista Falciani,  los  llamados  Papeles  de  Panamá  y otros escándalos financieros, mostró la realidad de  la  banca  y  del  BS.  Este  banco  tiene  una estructura oculta que realiza evasiones fiscales para su clientela. Ellos mismos evadieron 2.000 millones de euros descubiertos por la llamada lista Falciani.

Para   terminar,   las   ideas   burguesas   que defienden   este   Botín   son   actualmente   la estrategia para privatizar los servicios públicos y la Seguridad Social. En 1976, en plena crisis del  petróleo,  explicaba:  “Un  país  no  puede soportar que el presupuesto de la Seguridad Social sea igual al del Estado, como ocurre en España. No quiero decir que opine que deban reducirse los servicios que el país recibe de la Seguridad Social. Al contrario, lo que entiendo es  que  no  sólo  manteniendo  esos  servicios, sino  mejorándolos  es  perfectamente  posible reducir  en  cifras  importantísimas,  lo  que  es hoy el coste de dicho servicio. En tercer lugar, estimo  necesario  que  durante  dos  años  se congele el presupuesto. (…) Opino que debe congelarse  el  gasto  durante  este  período  de dos años. Inglaterra, con su Gobierno laborista ha  acordado  la  reducción  en  1.000  millones de  libras  (120.000  millones  de  pesetas)  de su  presupuesto  del  año  próximo.”  (El  País 01/08/1976)

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