¡Peor que el coronavirus, el capitalismo!

Cinco muertos y más de 300 contagiados por coronavirus en España a la hora en que esto escribimos; las últimas víctimas mortales han sido en Zaragoza y Madrid, ambas personas mayores. De momento, Sanidad se mantiene cauta y no recomienda medidas como el cierre de colegios o empresas, cosas que otros países sí están recomendando.

La población en general ya no sabe a qué atenerse; muchos llamamientos a la calma pero hay un virus que, por lo visto, recorre medio mundo y del que aún no sabemos gran cosa; solo nos recomiendan lavarnos con frecuencia las manos y si te encuentras mal llamar por teléfono al servicio médico. Y con toda certeza esto de lavarse las manos es lo que, en efecto, han hecho los gobernantes y políticos que han tenido en sus manos “limpias” la posibilidad de revertir recortes en sanidad, en investigación, en recursos hospitalarios, en personal… ¡y no lo han hecho!

Porque, sí, hay motivos para la preocupación y la ira. No por la gravedad de este virus -menor de lo que se teme- sino porque, si hubiera un contagio más masivo y fuera necesario hospitalizar a miles de personas, el hospital público no podría controlar la situación. Y esa es la responsabilidad del gobierno, de este gobierno y de los que lo precedieron.

Desde hace un año, todo el personal sanitario viene alertando de que los recortes están matando y ahora tenemos la prueba palpable de que esto es una realidad, realidad que además le puede tocar a cualquiera, aquí o en Pekín.

Por otra parte, las medidas de contención y la ralentización o incluso el cierre de muchas fábricas en China están pesando sobre toda la economía mundial, en particular sobre el turismo, los textiles, los automóviles, el transporte. Junto con esta desaceleración de la producción, están las previsiones de los especuladores que están amplificando el fenómeno y han provocado la devaluación de todas las bolsas de valores del mundo, amenazando con un nuevo colapso financiero.

Si uno de los organismos más pequeños que viven en esta tierra, el coronavirus, podría desencadenar el caos global, esto sólo demuestra que la economía es un manicomio. Aunque la humanidad tiene los medios para hacer frente a la pandemia del coronavirus, toda la economía está en peligro de caer en otra recesión porque el sistema capitalista es como un castillo de naipes. ¡Y todo esto ocurre porque el capitalismo pone todos sus medios, -que son inmensos a nivel tecnológico, científico, y con avances de todo tipo- subordinados a los beneficios y los dividendos y acciones están por encima de la salud pública!

La burguesía y las grandes empresas harán todo lo posible para que la población pague por esta nueva crisis. Ya en otros países se están dando llamamientos a la “solidaridad” de los trabajadores. Pero mañana, si la crisis se agrava brutalmente, el gobierno tomará miles de millones más de los presupuestos y recortará lo que estime oportuno para que las clases trabajadoras paguen con sus bolsillos los platos rotos.

La economía y toda la sociedad están afligidas por una grave enfermedad, la del parasitismo y la irresponsabilidad de una burguesía cegada por sus beneficios. ¡La vacuna es que los trabajadores se planten! La clase obrera debe recuperar la conciencia de las luchas que tiene que librar y debe reunirse y organizarse para defender sus intereses contra la burguesía, contra su gobierno y contra su Estado.

¡No queda otra, si queremos extirpar el mal de raíz!

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