Metro de Madrid: neglicencia patronal ante las muertes por amianto

Dos trabajadores fallecidos y muchos otros afectados por lesiones debido a la exposición al amianto en Metro de Madrid.

El pasado julio la Fiscalía Provincial de Madrid presentó una denuncia contra siete responsables de salud y prevención de riesgos laborales de la empresa Metro de Madrid, a los que acusa por la muerte de dos trabajadores.

La jueza que lleva el caso ha imputado a los siete ex responsables en relación a estos fallecimientos. Además, citará a varios trabajadores para testificar.

Los trabajadores afectados han estado expuestos al amianto entre los años 1992 a 2017, sin que la empresa haya hecho nada por evitarlo. La empresa ha mantenido oculto durante ese tiempo la presencia de amianto en los lugares de trabajo, cuyos efectos por exposición prolongada, provocó cáncer a dos de los trabajadores y lesiones a un número indeterminado de ellos.

Trabajadores de Metro de Madrid llevan décadas denunciando la presencia de amianto en vagones e instalaciones. La empresa no ha llevado cabo ningún tipo de acción que conlleve la retirada de ese amianto. En una muestra de falta total de respeto a la salud de los trabajadores tampoco dotó a la plantilla de las EPI adecuadas, en un ambiente tóxico y donde aún se sigue “descubriendo” amianto.

Metro de Madrid ha ignorado de forma continuada estos avisos, a pesar de los peligros que conlleva la exposición al amianto para salud de trabajadores y usuarios, hechos por los que tampoco accedió a investigar las actuaciones de los responsables en Prevención y Comité de Seguridad y Salud Laboral, cuyos informes negaban la presencia de amianto o su relación con las enfermedades, causando con ello la muerte de dos trabajadores de mantenimiento.

Por otro lado, Metro vendió en 2011 más de una treintena de trenes al suburbano de Buenos Aires (Argentina) y todos contenían amianto.

Si la empresa quería ahorrar los costos que conllevan la eliminación del amianto en sus instalaciones ahora tendrá que afrontar las consecuencias de sus actos. La negligencia demostrada ha costado vidas humanas y los responsables deben afrontar las consecuencias. Pero el daño está hecho y si no eliminamos las causas de ello, es decir la explotación laboral para mantener beneficios de la patronal, no habrá solución en otros casos.

La seguridad y salud laboral están en manos de una patronal que juega con nuestra salud y nuestras vidas.  Es así por desgracia en muchos tajos, donde el dinero está por encima de todo. En su lugar los trabajadores debemos exigir a estas empresas que abran los libros contables, que expongan públicamente sus gastos, sus reglamentos, para que podamos controlar entre todos a la patronal y acabar con la explotación por el beneficio.