Cambiar el clima derribando el capitalismo

En diferentes medios se viene informando del alto índice de temperaturas de este mes de Octubre. Estos días las temperaturas han marcado récords históricos y el octubre más cálido se remonta a 2014.

Son muchas las ciudades españolas que han acusado temperaturas por encima de los 35 grados. Como cita la Aemet (Agencia Española de Meteorología), “lo que apunta una vez más a un progresivo alargamiento de los veranos”. Pero no sólo las altas temperaturas, la falta de lluvias provoca sequías que también se extenderán más temporalmente y habrá necesidad de consumir más cantidades de agua, algo que empezará a escasear si no se hace algo por evitarlo.

Todo ello tiene, indudablemente efectos sobre la salud: un mayor riesgo a la luz ultravioleta, las enfermedades respiratorias que han aumentado sobre todo en las grandes ciudades, por la acumulación de partículas procedente de la actividad diaria en el aire y un largo etcétera.

El modelo actual capitalista, que condiciona las actividades económicas, la industria, el trabajo y la vida misma al simple listón del beneficio monetario, está detrás de esta gran crisis climática, como en todas las demás.

Desde su aparición, el capitalismo impuso un modelo productivo depredador con los recursos naturales y el medio ambiente, que se basa en la explotación humana para obtener sus ganancias.

Aunque hoy día se diga que vivimos mejor que hace 100 años, la clase trabajadora no disfruta plenamente de todos los avances y mejoras que produce, ni tampoco los capitalistas van a cambiar su función en esta sociedad.

Ese cambio lo tendrá que imponer la clase trabajadora con su lucha por derribar el capitalismo y sustituirlo por un mundo más humano y social: el comunismo.