Portugal es el ejemplo: ante las protestas, el gobierno retrocede

La semana pasada el primer ministro portugués, Coelho, anunciaba que quiere recortar los sueldos de todos los trabajadores de Portugal, subiendo la cotización social un 7%. Su anuncio de una rebaja del 7% del poder adquisitivo ha desatado una imprevista e incontenible indignación callejera que ha reunido a un millón de personas en 40 ciudades    gritando ladrones. Enseguida el gobierno se ha reunido el sábado 22 de septiembre, con miles de personas frente al palacio gritando de todo, y después de 8 horas de discusiones ha emitido un comunicado explicando que no se subirá la cotización de los asalariados.

Seguro que el gobierno buscará otro robo contra el mundo del trabajo pero los trabajadores saben el camino a seguir: ir a laLisboa calle, multiplicar las acciones para parar a estos sinvergüenzas.