El miércoles 8 de abril dos compañeros trabajadores del metal de Cádiz se encaramaron en una grúa de Navantia San Fernando para protestar y reivindicar el derecho al trabajo en su tierra, que la patronal les niega desde hace años. Estos trabajadores se han caracterizado por su lucha en las grandes movilizaciones y huelgas de la bahía por unas condiciones de trabajo y salarios dignos y contra la explotación laboral, a la que vienen estando sometidos por la patronal del metal.
Como es sabido la bahía de Cádiz tiene una industria naval importante, así como aeronáutica, que agrupa en toda la provincia a unos 30.000 obreros y obreras. Sus últimas luchas desde hace 15 años se han caracterizado por su combatividad y por contar con la solidaridad de la mayoría de la población gaditana.
Como reacción a estas luchas la patronal del metal impide la contratación de los trabajadores más combativos, condenándolos al paro, a buscarse el trabajo fuera de la bahía o en el extranjero. Como ellos mismos dicen son “condenados al exilio”. Así organizan la patronal lista de trabajadores, “listas negras”, para que no los contraten.
Es la lucha de clases: la patronal quiere trabajadores y trabajadoras sumisas a las condiciones de trabajo impuestas por ellos, para así obtener más beneficios de su trabajo. Es la ley fundamental del capitalismo, que consiste en producir lo máximo con el salario mínimo posible. El trabajo es la fuente de toda la riqueza que colectivamente realizamos la clase obrera, mientras que el capital se apropia de parte de ella, que son los beneficios.
Los compañeros encaramados en la grúa de Navantia están recibiendo apoyo de trabajadores de toda la península comenzando por los de Navantia San Fernando que hicieron un paro en solidaridad. Necesitan el máximo apoyo y solidaridad porque solo la lucha obrera paga. ¡Qué viva la lucha de la clase obrera!

