La llegada de inmigrantes a Ceuta ha venido bien a las derechas, que atizan el odio contra ellos: es su estrategia en todo el mundo. En Ceuta hasta está habiendo “patrullas” al estilo nazi, quemando asentamientos y dando palizas.
Mientras todo esto ocurre, la política del gobierno no se distingue mucho de las de la derecha en general, pues prepara un decreto ley para acelerar las devoluciones de migrantes, sin importarles que provengan de guerras, dictaduras que los machacan o huyendo de la pobreza.
Las derechas atizan el odio hacia el inmigrante, porque a río revuelto, pescan. Responde a esto la manifestación de Madrid de este sábado “En defensa de Ceuta”, que aprovechó para pedir un adelanto de las elecciones generales olfateando aires propicios.
Pero no solo es Ceuta. La extrema derecha europea y mundial paulatinamente sigue escalando posiciones electorales. AFD, Alternativa para Alemania, extrema derecha, ganó hace poco elecciones regionales, cosa que no ocurría desde la Segunda Guerra Mundial… La extrema derecha ya está presente en los gobiernos de Italia, Finlandia, República Checa, Eslovaquia, Croacia, Eslovenia… por referirnos solo a Europa. Y esto se nota en el envalentonamiento del que hacen gala.
Las extremas derechas abogan todas por la deportación de inmigrantes. El lema de Vox sobre la prioridad nacional no sale de la nada. En realidad esto es solo una estrategia para culpar al pobre, dividir a la clase trabajadora y buscar un chivo expiatorio que mantenga el sistema capitalista. Es la patronal la gran beneficiada porque así tiene mano de obra barata y temerosa.
¡Unida o extranjera, la misma clase obrera! No se puede caer en la división que las derechas quieren ponernos como trampa, pues con la división ellos y las patronales ganan. ¡UNA SOLA CLASE UNA SOLA LUCHA!
