El presidente de la Junta de Andalucía ha convocado elecciones para el próximo 14 de mayo, un mes antes de lo previsto. ¿Olfatea que en estos momentos los vientos le son propicios, o que todo puede empeorar? ¡Ambas posibilidades son ciertas y no excluyentes!
La contienda principal, si no hay sorpresas, será entre el propio Juanma Moreno del PP y Mariló Montero, peso pesado del PSOE y hasta ahora Ministra de Hacienda con Sánchez; el resto del panorama lo compone Vox, en pleno litigio dentro de sus propias filas, y las “izquierdas” reorganizándose.
Espera Juan Manuel Moreno sacar cabeza a Vox, que no ocurra lo mismo que en Castilla León para poder gobernar con holgura, sin depender en exceso de Vox ni tener que hacerle demasiadas “regalías”. Las últimas citas electorales del Partido Popular en Aragón y Castilla León le han animado a dar el paso. Siendo presidente de la Junta desde 2019, habiendo obtenido mayoría absoluta en 2022, en esta última legislatura varios escándalos le han estallado en la cara.
Aunque Moreno quiere aparecer, y aparece, siempre con su rostro más amable, tras su fachada está un fiel servidor de los intereses empresariales. Y de hecho ahí está, día a día, cada vez más palpable el deterioro de la sanidad y de todos los servicios públicos, y su privatización, de forma generalizada.
El problema principal de Juanma Moreno para volver a ganar las elecciones de forma holgada llegó en octubre de 2025 con la crisis de los privados del cáncer de mama en Andalucía donde entre dos mil y tres mil mujeres no fueron informadas debidamente y a tiempo de un posible cáncer y no fueron llamadas para las pruebas pertinentes.
Pero no solo han sido los cribados: la sanidad andaluza está en muy mal estado, con listas de esperas inasumibles y cundiendo una sensación de indefensión enorme y creciente, proliferando los seguros privados de salud hasta hace poco casi inexistentes y aumentando también los hospitales y clínicas privadas, los mismos que ante un problema serio, te terminan derivando al hospital público.
Como decimos, el deterioro de la sanidad pública en Andalucía puede pasar factura a Juanma Moreno, como en su momento le pasó a Susana Díaz y eso que ella proclamaba a los cuatro vientos que la sanidad andaluza era “la joya de la corona” A favor de Juanma Moreno está la derechización generalizada que por todas partes y no solo en Andalucía se está viviendo ; y a esto podemos añadir que su mayor contrincante, Mariló Montero, no es demasiado popular siendo además ministra de Hacienda y desarrollando hasta el momento toda su actividad en Madrid . Nada está dicho puesto que el Partido Socialista sigue teniendo su peso en Andalucía.
Por su parte, las izquierdas “alternativas” van de caos en caos a nivel electoral y competirán con candidaturas distintas Por Andalucía (IU, Sumar y Podemos) y Adelante Andalucía cuya fundadora es Teresa Rodríguez y mayor referente, aunque pocos conocen realmente a su portavoz actual, José Ignacio García, lo que puede ser percibido como un problema para el electorado en general. Estas izquierdas “alternativas” cuando han tocado parcelas de poder, no han cambiado gran cosa, mas allá de las formas.
Depositando solo una papeleta de voto cada X años no se van a resolver, ni en Andalucía ni en ningún otro lugar o comunidad, los problemas graves de empleo, de vivienda, de Sanidad o Educación, de recortes o precariedad laboral, en definitiva todos los problemas que atañen al conjunto de la clase trabajadora. Ninguno de los partidos del arco parlamentario rompe con lo que es el sistema capitalista que pervive gracias a la extracción de beneficios a la clase trabajadora. a lo más que aspiran es a gestionar la sociedad con mayor “justicia social” , lo cual estaría muy bien de ser posible dentro del marco del capitalismo. El poder está en manos de los grandes capitalistas, que son los que dominan la economía y manejan a sus políticos y medios de comunicación.
Todos estos partidos quieren volver a ilusionar a los andaluces; sin embargo, romper con la abstención de más del cuarenta por ciento en las elecciones autonómicas solo vendrá cuando la clase trabajadora se movilice y luche, construya y desarrolle el verdadero partido de los trabajadores que proclame y quiera luchar por poner fin al sistema capitalista y a la obtención de beneficios a mansalva por parte de la patronal.
Tenemos que denunciar el verdadero engranaje y funcionamiento de la sociedad capitalista y luchar contra ella utilizando el parlamento como altavoz para difundir que la sociedad puede ser gestionada de forma colectiva, sin tantos parásitos. Esta sería la verdadera alternativa a las privatizaciones, a los recortes y a la creciente precariedad laboral y el deterioro social en todas las provincias andaluzas, que es patente ya gobierne la derecha o la izquierda.
Independientemente de quien consiga el gobierno en la Junta de Andalucía los próximos meses, el próximo año será muy difícil para todos los trabajadores andaluces puesto que las grandes empresas seguirán congelando salarios, empeorando las condiciones laborales, intensificando la explotación; habrá menos maestros en las escuelas, menos camas en los hospitales, menos viviendas asequibles, menos servicios sociales etcétera, etcétera.
La crisis económica y las guerras nos lleva a una mayor precariedad y explotación capitalista, pues tendremos una mayor inflación ya que hay que pagar los gastos militares; por todo ello hay que tumbar esta sociedad capitalista empezando desde casa y construir un partido revolucionario comunista e internacionalista que vaya contra la dictadura del gran capital, ese que no tiene identidad comunitaria ni nacional.

