La actual situación del pueblo cubano es muy complicada; en España son múltiples los lazos solidarios con el pueblo cubano y muchas personas siguen con espanto la falta de combustible en la isla y el mal vivir de su población. No solo sufren los estragos de un bloqueo interpuesto por los EEUU desde 1962, “hasta que haya democracia” sino que Trump, envalentonado tras su golpe en Venezuela, -literalmente- está asfixiando a la población; no solo se dan los consabidos apagones que hay desde hace años en Cuba, dónde incluso zonas en La Habana contaban con suministro eléctrico por turnos, sino que ahora los apagones son generalizados y el colapso económico se percibe por doquier, provocando una situación de desabastecimiento incluso en hospitales.
Trump ha intensificado el bloqueo petrolero a Cuba; desde enero mandó cortar el flujo, amenazando a los países que suministraran petróleo a Cuba. Brasil, México, Colombia…ante las amenazas dejaron, pues, de suministrar combustible a la isla, plegándose a los intereses imperialistas de EEUU y dejando a la población incluso con problemas para acceder al agua potable. La isla caribeña era muy dependiente del petróleo que le facilitaba Venezuela, pero desde enero, con los últimos acontecimientos, las llegadas de suministros se han cortado.
¿Qué busca el imperialismo de EEUU?
El propio Trump reconoce que está provocando una “amenaza humanitaria” en Cuba y llamó al gobierno a “aceptar un acuerdo”. Se vanagloria de poder hacer con el pueblo cubano lo que quiera, declarando “creo que voy a tener el honor de tomar Cuba. Liberarla, tomarla. Puedo hacer lo que quiera con eso”. Trump busca desestabilizar al régimen cubano, ya de por sí desgastado tras arrastrar los cubanos años de penuria; de hecho se están dando manifestaciones contra el gobierno cubano, como la de Morón, con ataque incluido a la sede del partido comunista.
En los últimos días un petrolero ruso llegará a Cuba; ahora dice Trump que permitirá su llegada por razones humanitarias y porque, técnicamente, Cuba está acabada. Ya hay conversaciones entre los dirigentes cubanos y la administración Trump; de lo que se sabe, parece que se podría llegar a un acuerdo si el presidente Díaz-Canel es destituido para que Trump pueda cantar victoria, pero se mantendría el regimen, algo que recuerda lo que hasta este momento está pasando en Venezuela.
La llamada “troika de la tiranía” en América Latina ― las “dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua” ―, expresión usada durante el primer mandato de Trump, es la excusa para EEUU que no soporta ver un régimen, como el cubano, que escapa a su control en pleno Caribe, al que consideran su patio trasero.
La hostilidad de Estados Unidos hacia Cuba viene de lejos porque en 1959, una guerra de guerrillas se volvió revolución popular y derrotó al dictador Fulgencio Batista que contaba con las simpatías de EEUU y había convertido a Cuba en el burdel de EEUU, literal. El objetivo del imperialismo no es, obviamente, la defensa de la libertad y la democracia en Cuba. Es reafirmar su predominio en todo el continente americano, si es posible derribando el régimen resultante de la revolución de 1959 para reemplazarlo con los líderes que él elija.
¡Solidaridad con el pueblo cubano! ¡Fuera las manos imperialistas de Cuba!
A pesar de sus enormes conquistas, la revolución cubana no dio lugar a un Estado basado en el gobierno democrático de los consejos de obreros y campesinos, sino que se creó un estado nacional. Por supuesto, el futuro del pueblo cubano no pasa por la mano de Trump y del imperialismo yanki que bajo las bonitas palabras de “defensa de la democracia y la libertad”, esconde grandes mentiras para encubrir intereses políticos y comerciales. Sin embargo en numerosas ocasiones desde el occidente imperialista, al régimen cubano se le ha dado por muerto y una y otra vez, este ha resucitado, reinventándose. Una isla, un país pequeño, aislado no tiene ninguna posibilidad de construir el socialismo, aunque las medidas sociales en Cuba hayan sido ejemplo para los países pobres.
Ante los ataques de Trump toda nuestra solidaridad está con el pueblo cubano.

