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Contra las listas negras en el metal en Cádiz. ¡Derecho al trabajo!

Cádiz, 23 de abril 2026

Jesús y Manuel son dos trabajadores del metal, de Cádiz, y desde hace 15 días están subidos en una grúa en Navantia, San Fernando, a 25 metros de altura, para exigir un puesto de trabajo en la industria del metal en la Bahía y denunciar que existen listas negras en el sector y que por ello no les dan trabajo las empresas subcontratistas, a pesar de su gran cualificación. Navantia, empresa pública, mira para otro lado y sigue subcontratando a estas empresas que golpean duramente a los trabajadores que “no son convenientes”.

Y claro está que estos dos trabajadores “no son convenientes” porque aparte de soldadores, son obreros combativos, significados en las dos últimas huelgas del metal y luchadores reconocidos por los derechos laborales a través de la CTM, Coordinadora de Trabajadores del Metal. Es precisamente por su defensa del mundo del trabajo que fueron despedidos y llevan ya 10 años sin poder trabajar en ninguna empresa de la Bahía. Y ahí siguen, sin encontrar empleo, a pesar de la gran carga de trabajo asegurada que hay en estos momentos en los tres astilleros de la provincia. Y a pesar de que tienen a su favor una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia de Andalucía dónde se les reconoce que su despido está relacionado con su actividad sindical. La sentencia de los tribunales, y las leyes, como se puede constatar, solo son papel mojado y sirven para poco…¡o nada cuando de trabajadores se trata!

Esta lucha, esta denuncia para visibilizar las listas negras – como bien dicen Manuel y Jesús- , no solo les concierne a ellos. No se trata solo de exigir empleo; las listas negras en Cádiz son un aviso a navegantes: lo que verdaderamente dice a los trabajadores es que sean dóciles y moderados en sus pretensiones, que no luchen y se conformen. Es la lucha de clases: el capital contra el trabajo, la patronal contra la clase obrera.

En esta lucha de clases, los trabajadores de Navantia San Fernando, en solidaridad, pararon la factoría los dos primeros días, pero tras manipulaciones y presiones de todo tipo por parte de la patronal volvieron a trabajar, a pesar de que las muestras de solidaridad no cesan, incluso de trabajadores del resto del estado. Y esta solidaridad, muy a pesar de Navantia, que enseguida acordonó la grúa impidiendo que otros trabajadores llevasen alimentos y baterías para recargar los móviles a Manuel y Jesús, para que no quedasen incomunicados, como los quieren. Incluso les cortó la luz.

Los partidos “principales” miran para otro lado. Por ello los trabajadores solo deben confiar en sus propias fuerzas; no son Inteligencia Artificial que se usa o no a voluntad y por intereses propios, propios de la patronal. Con carga de trabajo plena, media o baja, esta se enriquece año tras año, y sus fortunas no menguan ni en tiempos de crisis, ni de guerras, como estamos viviendo en la actualidad.

Manuel y Jesús defienden no sólo su derecho al trabajo, están luchando por los derechos de toda la clase trabajadora. Son un ejemplo de dignidad obrera en esta lucha que han entablado, en esta lucha de clases reclamando lo que les corresponde: su derecho al trabajo y un salario digno.

La ofensiva de la patronal es algo generalizado; la de los trabajadores también debe serlo. Con la excusa de la crisis, los despidos se están sucediendo, y no solo por España, sino por medio mundo. Así pues, toda la solidaridad de Voz Obrera está con Jesús y Manuel, con todos los trabajadores que luchan, porque su lucha es la de toda la clase obrera, nativa o extranjera.

Y aunque la defensa sindical es buena y necesaria, al mismo tiempo, también hay que poner la mirada más allá y comprender que este sistema capitalista y su funcionamiento hay que derribarlo cueste lo que cueste, se tarde lo que se tarde, porque es un sistema que solo funciona para la patronal y su cuenta de beneficios, una clase parasitaria del mundo del trabajo.

¡Los trabajadores mueven el mundo! ¡Viva la lucha de la clase trabajadora!