Balance de los tres años de gobierno de Rajoy: tres años negros

Rajoy acaba de cumplir tres años al frente del gobierno; salió elegido en noviembre de 2011, con un 44,62% de los votos, casi 11 millones de votantes, sobre un censo de unos 35 millones. Fue el mejor resultado electoral del PP, consiguiendo 186 diputados. En esos días todo era euforia para el PP diciendo que el mapa en España se teñiría de azul, color del logotipo de su partido. Pero la euforia ahora la tiene que fingir, pues saben que el color que caracteriza a España en estos momentos es negro.

Prometió, a través de Montoro, que bajarían los impuestos pero subieron el IRPF poco después de llegar a Moncloa. El primer año de su gobierno, pidieron un rescate a Europa de millones de euros; rescate que fue llamado por ellos “apoyo financiero”, que ha ido a parar a los bancos –los mismos que desahucian- y que han hecho recaer sobre las espaldas de toda la población.

Prometió que iba a ser el presidente de la creación de empleo y ahora para salvar las naves no deja de maquillar las cifras y cambiar los criterios de valoración de las estadísticas. Pero la verdad solo tiene un camino y en España, fruto de la reforma laboral por él emprendida, se está destruyendo empleo de calidad y sustituyéndolo, tímidamente, por empleo precario, parcial y mal pagado. De hecho, España en estos tres últimos años ha vuelto a ser un país obligado a recurrir a la emigración y al pluriempleo, como en tiempos de Franco. Las cifras muestran que tan sólo en el primer año de su aplicación, la reforma laboral se llevó por delante algo más de 600.000 puestos de trabajo.

Rajoy también es el presidente que está enterrando la negociación colectiva en España y el que ha abierto la mano, aún más, a un aumento de los EREs, un 42%. En España hay en la actualidad más paro y pobreza pues han sido 3 años consecutivos de destrucción de empleo y hoy, el que encuentra empleo, es precario y mal pagado. El paro de larga duración se ha multiplicado por 9 desde el comienzo de la crisis, mientras que el número de ricos en España no ha dejado de aumentar.

Se podría pensar que dada la crisis, Rajoy se ha preocupado por que estos trabajadores tuvieran al menos una cobertura de desempleo que les permitiera subsistir; lejos de ello Rajoy ha metido la tijera en todas las coberturas habidas y por haber, de forma que por ejemplo, la prestación por desempleo ha caído de forma sostenida. La tijera de los recortes no se ha limitado a las coberturas por desempleo; las situaciones vividas en Educación, Sanidad, Dependencia… en estos últimos años ha hecho salir a la calle a mareas de todos los colores y han levantado la indignación de media España. Rajoy también tiene el dudoso mérito de ser el presidente que ha hecho pagar medicamentos a los jubilados, por primera vez.

Y como el cinismo no tiene límites en sus filas, Rajoy es el presidente “champion” en casos de corrupción. La lista de los políticos del PP implicados en casos de corrupción es extensa. Bárcenas, Camps, Fabra, Matas, Rodrigo Rato, Ana Mato… Los sobres del PP, su financiación, se ha conocido internacionalmente. Por no hablar de las tarjetas opacas de Caja Madrid. Los casos de corrupción son ya incontables; tan sólo en el PP valenciano hay más de 100 imputados. El propio partido se financia de dinero negro.

En definitiva, Rajoy prometió que iba a sacar al país de la crisis y lejos de ello vivimos en la actualidad días negros dónde el deterioro se nota a todos los niveles y dónde el descrédito del PP es tan grande que en la actualidad tiene la peor estimación de votos de su historia, superando incluso el hundimiento que tuvo Zapatero en su peor momento.

Y a pesar de esta situación el trabajo que hace el PP para los capitalistas es insustituible. Sería necesaria ya una alternativa obrera que hiciera cambiar las cosas. Alternativa que hay que construir.