El imperialismo de EEUU y su aliado genocida israelí han bombardeado Irán con un saldo, en el momento que escribimos, de alrededor de 200 civiles muertos -85 niñas-, entre ellos el ayatolá Alí Jamenei, jefe político y religioso. Irán es una teocracia dictatorial que oprime a su pueblo para beneficio de su clase dominante. Hay que recordar que el régimen de los ayatolás fue apoyado por el imperialismo estadounidense, después de que una revolución popular derrocara al Sah Reza Panlavi, otro dictador, apoyado por el imperialismo occidental.
Trump y Netanyahu tienen el cinismo de explicar que el ataque se hace para eliminar una dictadura que asesina a su pueblo. Pero la realidad es otra. El imperialismo de EEUU ha impuesto dictaduras y cambiado gobiernos, Chile de Pinochet por ejemplo, Brasil, Guatemala, Nicaragua… El interés de Trump y Netanyahu no es otro que controlar la zona para obtener el petróleo y las rutas comerciales de Oriente Medio y de camino exterminar al pueblo palestino y convertir Gaza en un gran complejo turístico. En Irán desde hace meses hay manifestaciones populares contra el régimen de los ayatolás que impone una dictadura machista contra las mujeres y religiosa a todo el pueblo e impone una situación económica lesiva para la población que vive una subida de precios de los productos básicos, imposibles para mantener una vida digna y todo ello tras una crisis bancaria y el colapso del Ayandeh Bank. La dictadura de los ayatolás ha respondido con represión y ahorcamientos públicos de los que protestaban. Esta es la justificación de Trump y Netanyahu para atacar Irán.
Este ataque no tiene el objetivo de eliminar una dictadura y liberar al pueblo, tiene el objetivo de imponer su poder para el negocio de sus multinacionales y su dominio político en la región. Ningún pueblo oprimido podrá liberarse con la guerra promovida por otro opresor. La emancipación de la clase obrera y de los pueblos será obra de ellos mismos o no será.

