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Reino Unido: ¿Un quinto año de guerra en Ucrania? ¡Cuando podría terminar inmediatamente!

En el momento de escribir este artículo, hace exactamente cuatro años que el presidente de Rusia, Putin, ordenó a su ejército ruso invadir Ucrania. El «apoyo total a Ucrania» proclamado hoy por el primer ministro británico Starmer —en otras palabras, más guerra, muerte y destrucción entrando en su quinto año— se ha puesto en contexto: si su Gobierno va a proporcionar más armas a Ucrania, tras comprarlas a BAe (1) y otros, entonces habrá que aplicar recortes «patrióticos británicos» en el gasto en servicios públicos, la sanidad, el bienestar, la educación, etc.

Sí, se trata de «mantener la guerra» hasta su amargo final, sin importar los 160 000 rusos y 55 000 ucranianos muertos hasta ahora. Por no hablar de los heridos y discapacitados… ¡ni de las consecuencias a largo plazo para todas las poblaciones, ya sea en Ucrania y Rusia, o en Europa y Gran Bretaña!

Esto, cuando esta guerra por un territorio en disputa habría terminado en cuestión de semanas, hace cuatro años, si no fuera porque detrás de Zelensky, de Ucrania, estaban Biden (2) y Boris Johnson (3)… y, por supuesto, la OTAN: todos ellos, los verdaderos agresores en este escenario innecesario. De hecho, resulta que «nuestros valores», de los que habla hoy Starmer, no son «la democracia y la soberanía» para todos, sino solo para «nosotros» y «nuestro bando». Ganar a Rusia es el único objetivo, sin importar el coste. Un «coste» que nunca pagan los que están en el poder, sino las poblaciones, que no tienen voz ni voto. Y el antiguo cómico Zelensky ha resultado ser un representante ideal para llevar a cabo esta guerra, un actor siempre voluntario para la Coalición de los Voluntarios (4).

Y, por cierto, tampoco habrá votación para elegir entre el gasto en Defensa para ayudar a que esta guerra se intensifique, o el bienestar, la sanidad pública, la educación… Pero más vale que lo creamos: ¡esto es «democracia»!

(1) BAE Systems plc es el segundo mayor contratista militar del mundo, con sede en Reino Unido.
(2) Ex-presidente de EEUU, anterior a Trump.
(3) Ex-primer ministro británico, anterior a Starmer.
(4) La coalición de los voluntarios (en inglés, Coalition of the Willing o CoW) es una coalición lanzada en Reino Unido por Keir Starmer con el objetivo de ir más lejos que los compromisos de la OTAN, apoyando el despliegue de tropas en Ucrania. Sus líderes son, aparte de V. Zelensky, los presidentes de Reino Unido, Francia y Alemania. A la última conferencia asistieron 35 países, entre ellos, España.

“Sí, ¡esta guerra nos afecta a todos!”

De hecho, hoy Starmer ha admitido que la guerra de Ucrania y su continuación —haciendo un esfuerzo para que su querido «Volodymyr»* «gane»— afectará a todos aquí en Gran Bretaña.

Al menos ahora él y los demás líderes de la «Coalición de los Voluntarios» dicen abiertamente estos días que es su guerra contra «el agresor, Putin». Se ha olvidado por completo el hecho de que, cuando las tropas rusas se concentraron en la frontera con Ucrania, Putin esperaba que el presidente estadounidense Biden interviniera y apoyara las reivindicaciones de los dirigentes rusos: conservar Crimea y mantener cierto control sobre el Donbás, de mayoría rusoparlante. Esto habría evitado una nueva guerra para la que, a pesar de las apariencias, Putin no estaba del todo preparado. Y los Gobiernos estadounidense y británico lo sabían perfectamente. Pero dejaron que se iniciara la invasión y han alimentado con entusiasmo la guerra posterior con el suministro constante de armas, esencial para mantenerla.

Nunca ha sido una opción que el régimen ucraniano de Zelensky «cediera» y aceptara las reivindicaciones territoriales de los dirigentes rusos. Por el contrario, a pesar del actual estancamiento en el que se encuentra la guerra, las fuerzas de la OTAN no solo se niegan a la rendición de Ucrania, sino que, como dijo Starmer, ¡quieren «cambiar el discurso»! Esto significa que, a partir de ahora y sin importar la realidad, «Putin» debe ser retratado como el perdedor. ¡Así que, larga vida a la guerra!

* Se refiere a Zelensky

¿El “bombeo” de beneficios para salvar su sistema?

De hecho, la OTAN, Gran Bretaña y Estados Unidos tienen «grandes» razones para mantener las guerras… En primer lugar, el impulso a la industria armamentística, que a su vez da un empujón al sistema de beneficios que sufre una enfermedad llamada crisis terminal. Y seamos claros, este impulso se financia con el dinero de los ciudadanos: a estas empresas se les paga cada bala, bomba y misil con los impuestos, ¡esa es «nuestra» contribución involuntaria a la guerra! Su otra razón es la importantísima industria petrolera y la competencia por un mercado petrolero en declive. Las sanciones contra el petróleo ruso, la voladura de los gasoductos Nord Stream 1 y 2 que transportan gas natural desde Rusia a Europa y, ahora, la persecución de los «petroleros fantasma» rusos hacen subir el precio del petróleo y, por lo tanto, aumentan los beneficios de BP, Royal Dutch Shell, Exxon-Mobil, Aramco, Chevron, etc., etc., y sus accionistas se benefician de ello, a manos llenas… Gracias a estos despiadados especuladores y a sus cómplices en el Gobierno, las familias normales se han visto con facturas energéticas por las nubes, más allá de sus posibilidades.

Así que sí, esto nos afecta a todos, como admitió Starmer en la reunión de la Coalición del día 24… Pero la guerra no tiene nada que ver con «el coraje y la valentía»; es el síntoma más evidente de un sistema retrógrado y reaccionario en declive terminal, cuyos políticos recurren a repetir los eslóganes del pasado —presentando la muerte en el campo de batalla como «gloriosa»— para acumular billetes. No han aprendido nada de la historia.

Sin embargo, se necesitará verdadera «valentía y coraje» y una verdadera “coalición de voluntarios”, no de políticos degenerados, sino de trabajadores de todos los países, para acabar con este sistema nacionalista bárbaro cuyos líderes siguen resolviendo sus «diferencias» con derramamiento de sangre. Sí, ¡necesitamos urgentemente una revolución social internacionalista para derrocarles!

Traducido de Workers’ Fight.net

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