{"id":8872,"date":"2019-02-02T19:42:08","date_gmt":"2019-02-02T17:42:08","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=8872"},"modified":"2019-02-02T19:48:04","modified_gmt":"2019-02-02T17:48:04","slug":"rosa-luxemburgo-socialista-revolucionaria-internacionalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/rosa-luxemburgo-socialista-revolucionaria-internacionalista\/","title":{"rendered":"Rosa Luxemburgo: socialista, revolucionaria, internacionalista"},"content":{"rendered":"<p>Hace cien a\u00f1os, Rosa Luxemburgo fue asesinada en Berl\u00edn al mismo tiempo que Karl Liebknecht; el asesinato hab\u00eda sido premeditado durante mucho tiempo por los ministros del Partido Socialdem\u00f3crata y el estado mayor, aliados para contener la creciente revoluci\u00f3n obrera.<br \/>\nProcedente de una familia jud\u00eda acomodada y culta, se uni\u00f3 muy pronto al movimiento socialista clandestino y tuvo que abandonar Polonia clandestinamente en 1889. A partir de entonces, su vida se fusion\u00f3 con la del movimiento obrero. <a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/rosa_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8876\" src=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/rosa_1-200x300.jpg\" alt=\"rosa_1\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/rosa_1-200x300.jpg 200w, https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/rosa_1.jpg 399w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><br \/>\nA lo largo de los a\u00f1os, el movimiento socialista en Polonia se dividi\u00f3 en un Partido Socialista Polaco cada vez m\u00e1s nacionalista y un partido revolucionario dirigido por Luxemburgo y Jogiches, estrechamente vinculado al movimiento obrero ruso y un verdadero caldo de cultivo para los militantes del movimiento internacional.<br \/>\nEn 1898 Rosa Luxemburgo se estableci\u00f3 en Alemania, el coraz\u00f3n industrial del continente; en la serie de art\u00edculos agrupados bajo el t\u00edtulo \u201cReforma o Revoluci\u00f3n\u201d, demostr\u00f3 que las contradicciones del sistema capitalista no ten\u00edan otra salida que una revoluci\u00f3n obrera internacional.<br \/>\nRosa Luxemburgo particip\u00f3 en la vanguardia de la revoluci\u00f3n rusa de 1905 y 1906, en la Varsovia insurrecta, dirigiendo a la fracci\u00f3n m\u00e1s decidida del proletariado polaco. Con su folleto \u201cHuelga de masas, Partido y Sindicato\u201d explic\u00f3 que tambi\u00e9n en Alemania, aunque la organizaci\u00f3n obrera se desarrollara excepcionalmente all\u00ed, todo el proletariado, incluida la masa no organizada, deber\u00eda empezar a moverse. Para Rosa Luxemburgo, este movimiento era la condici\u00f3n sine qua non para el \u00e9xito. Sab\u00eda que la revoluci\u00f3n, al despertar a las capas m\u00e1s oprimidas del proletariado, encontrar\u00eda en ellas los recursos, la dedicaci\u00f3n y la combatividad necesarias.<br \/>\nRosa Luxemburgo no fue sorprendida por la secuencia de circunstancias que llevaron al estallido de la guerra mundial, que fue parte del desarrollo del imperialismo. Por otra parte, aunque hab\u00eda luchado durante quince a\u00f1os contra la adaptaci\u00f3n de los l\u00edderes socialistas a la sociedad burguesa, estaba consternada por el alcance de su traici\u00f3n. Pero el mismo d\u00eda en que los parlamentarios socialistas alemanes votaron a favor de los cr\u00e9ditos de guerra, un pu\u00f1ado de internacionalistas se reunieron en el apartamento de Rosa Luxemburgo. Ella fue el alma, l\u00edder y editora principal de las \u201cCartas de Spartakus\u201d publicadas clandestinamente y en torno a las cuales se reunieron los militantes que permanecieron fieles al socialismo.<br \/>\nDe la prisi\u00f3n tambi\u00e9n sali\u00f3 \u201cLa crisis de la socialdemocracia\u201d, una acusaci\u00f3n vibrante contra el imperialismo y la guerra, contra el nacionalismo y las traiciones de los l\u00edderes socialdem\u00f3cratas. Tambi\u00e9n fue un alegato emocionante, un testimonio renovado y argumentado de su confianza en las leyes de la historia y en la capacidad del proletariado para cumplir su misi\u00f3n revolucionaria.<br \/>\nLiberada por la revoluci\u00f3n en noviembre de 1918, Rosa Luxemburgo s\u00f3lo tuvo tiempo de advertir a los obreros alemanes contra sus ilusiones, de trabajar en la fundaci\u00f3n de un partido comunista capaz de hacer triunfar la revoluci\u00f3n. La ola revolucionaria, nacida del horror de las trincheras y del cansancio de la retaguardia, hab\u00eda golpeado a Alemania un a\u00f1o despu\u00e9s de Rusia. Pero se enfrentaba a un gran adversario: una burgues\u00eda poderosa, un estado centralizado efectivo y, sobre todo, un aparato socialdem\u00f3crata que ten\u00eda influencia en la clase obrera y estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para contrarrestarla.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/rosa_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8877\" src=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/rosa_2-199x300.jpg\" alt=\"rosa_2\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/rosa_2-199x300.jpg 199w, https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/rosa_2.jpg 398w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/a>Sin poder parar la revoluci\u00f3n, los socialdem\u00f3cratas asumieron la direcci\u00f3n, fueron elegidos para los consejos de obreros y soldados, y llamaron Consejo de Comisarios del Pueblo el gobierno burgu\u00e9s bajo la direcci\u00f3n de Ebert. Afirmando que su nuevo poder era socialista, se cuidaron de no tocar ni un pelo de la propiedad privada ni del aparato estatal. Por el contrario, los ministros socialistas trabajaron mano a mano con los altos funcionarios. Enga\u00f1ando a la clase obrera, la direcci\u00f3n socialdem\u00f3crata estaba al mismo tiempo preparando hombres y armas para aplastarla y, sobre todo, asesinar a los l\u00edderes revolucionarios Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht.<br \/>\nComo escribi\u00f3 Rosa Luxemburgo en su \u00faltimo art\u00edculo: \u201c\u00a1El orden reina en Berl\u00edn! \u00a1Ah! \u00a1Est\u00fapidos e insensatos verdugos! \u00bfNo se dan cuenta de que vuestro orden est\u00e1 levantado sobre arena? La revoluci\u00f3n se erguir\u00e1 ma\u00f1ana con su victoria y el terror asomar\u00e1 en vuestros rostros al o\u00edrle anunciar con todas sus trompetas: \u00a1Yo fui, yo soy, yo ser\u00e9!\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace cien a\u00f1os, Rosa Luxemburgo fue asesinada en Berl\u00edn al mismo tiempo que Karl Liebknecht; el asesinato hab\u00eda sido premeditado durante mucho tiempo por los ministros del Partido Socialdem\u00f3crata y el estado mayor, aliados para contener la creciente revoluci\u00f3n obrera. 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