{"id":8516,"date":"2018-03-20T21:28:09","date_gmt":"2018-03-20T19:28:09","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=8516"},"modified":"2020-12-20T14:16:20","modified_gmt":"2020-12-20T12:16:20","slug":"las-luchas-por-la-emancipacion-de-las-mujeres-y-el-movimiento-obrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/las-luchas-por-la-emancipacion-de-las-mujeres-y-el-movimiento-obrero\/","title":{"rendered":"Las luchas por la emancipaci\u00f3n de las mujeres y el movimiento obrero"},"content":{"rendered":"<p><a title=\"Las luchas por la emancipaci\u00f3n de las mujeres y el movimiento obrero, formato PDF\" href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ldc-marzo2018.pdf\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5894\" style=\"float: right; margin-left: 2em;\" src=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/ldc-marzo2018-portada-page001.png\" alt=\"Portada\" width=\"216\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><em>Fue en Copenhague, en marzo de 1910, cuando los militantes, hombres y mujeres, de la II Internacional Socialista, en nombre de las mujeres miembros de partidos socialistas del mundo entero, decidieron organizar un d\u00eda internacional de las mujeres trabajadoras. En ocasi\u00f3n de este 8 de marzo, presentamos a nuestros lectores la traducci\u00f3n del texto de una conferencia del C\u00edrculo Le\u00f3n Trotsky, conferencias que organizan peri\u00f3dicamente en Par\u00eds nuetros compa\u00f1eros de la UCI de Lutte Ouvri\u00e8re. En este documento quedan expuestos los fundamentos de nuestra concepci\u00f3n de la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres, en base a lo que fue para generaciones de militantes revolucionarios, hombres y mujeres, antes que nosotros.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>La II Internacional, cuando toda v\u00eda era revolucionaria, luchaba por la igualdad pol\u00edtica y social de las mujeres y sobre todo por la emancipaci\u00f3n completa de las mujeres. Sus militantes pensaban que esa emancipaci\u00f3n s\u00f3lo se podr\u00eda dar con el socialismo, es decir, una sociedad donde se elimine la desigualdad social, la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n, hoy en d\u00eda se dir\u00eda una sociedad comunista. De forma rec\u00edproca dec\u00eda Clara Zetkin, dirigente socialista de la \u00e9poca, que \u201cs\u00f3lo con la mujer proletaria triunfar\u00e1 el socialismo\u201d. Esa perspectiva sigue siendo nuestra.<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>En esta exposici\u00f3n, hablaremos no solo de las injusticias sufridas por las mujeres, sino tambi\u00e9n de las luchas que han llevado a cabo por su emancipaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Porque somos comunistas y revolucionarias, combatimos todas las formas de opresi\u00f3n, en particular contra las mujeres\u2026 Son nada menos que la mitad de la humanidad. Entonces, esta lucha es la nuestra, pero la llevamos a cabo como comunistas, es decir, como militantes convencidas que esta opresi\u00f3n no es inherente a las relaciones entre hombres y mujeres.<\/p>\n<p>La opresi\u00f3n contra las mujeres aparece con el desarrollo de las sociedades basadas en la explotaci\u00f3n y la propiedad privada y su emancipaci\u00f3n no ser\u00e1 posible m\u00e1s que poniendo fin a la \u00faltima de estas sociedades de explotaci\u00f3n, la sociedad capitalista.<\/p>\n<p>Hemos elegido aqu\u00ed hablar de mujeres que han luchado contra sus cadenas. Desde las revolucionarias de 1789 a las de 1848, de las \u201cpetroleras\u201d de la Comuna de Par\u00eds hasta las sufragistas, desde las revolucionarias rusas a las militantes feministas; pocos de sus nombres nos son conocidos, o bien han sido olvidados, a excepci\u00f3n pudiera ser del de Olympe de Gouges o Louise Michel. Es por ello que hemos elegido citar ciertos nombres.<\/p>\n<p>Desde que han sido oprimidas, ha habido siempre formas de resistencia entre las mujeres para intentar, como pod\u00edan, salir de su situaci\u00f3n. Pero fue con el auge del capitalismo cuando ellas se convirtieron en un elemento importante de la clase obrera naciente y empezaron a intervenir de manera masiva en las luchas sociales. As\u00ed, incluso privadas de cualquier derecho civil o pol\u00edtico, las mujeres han participado en todas las revueltas y revoluciones, en las luchas de la clase obrera, lo que les permiti\u00f3 a menudo ganar derechos para ellas. Y es con orgullo que afirmamos que el movimiento obrero, en tanto ha estado marcado por las ideas comunistas y revolucionarias, ha sido portador de las ideas de esta emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero hoy en d\u00eda hay que constatar que la situaci\u00f3n de las mujeres a escala del planeta retrocede dram\u00e1ticamente. Esta situaci\u00f3n es una de las consecuencias del mantenimiento del orden capitalista putrefacto y est\u00e1 ligada tambi\u00e9n al retroceso del movimiento obrero. Porque su orden social est\u00e1 basado en la explotaci\u00f3n, la burgues\u00eda para mantener su dominaci\u00f3n sobre toda la sociedad, deja sobrevivir las formas m\u00e1s b\u00e1rbaras de opresi\u00f3n, en particular la de las mujeres.<\/p>\n<p>Desde Arabia Saud\u00ed, d\u00f3nde ellas no pueden salir sin estar acompa\u00f1adas por un hombre y donde ha sido preciso esperar a 2013 para que tengan simplemente el derecho a montar en bici, a esos pa\u00edses donde el derecho a castigar a su mujer est\u00e1 codificado por ley, pasando por otros como Irlanda o Malta, donde el aborto es casi imposible, en numerosos pa\u00edses las mujeres son consideradas menores de edad.<\/p>\n<p>Entonces, por todas partes, nuestra solidaridad va hacia aquellas que resisten, que luchan una y otra vez, con sus medios, por poder conducir o votar o ir a la escuela, o simplemente por existir. S\u00ed, somos solidarios de las mujeres del mundo entero que rechazan la sumisi\u00f3n: sumisi\u00f3n a los hombres que las oprimen, o sumisi\u00f3n a un dios que les impone esconderse tras un velo o una peluca. Solidarios de las mujeres que se oponen a las corrientes m\u00e1s reaccionarias que abaten la sociedad, tanto en los pa\u00edses pobres como en los ricos.<\/p>\n<p>Pero nuestra convicci\u00f3n esencial, portada por generaciones de militantes comunistas antes que nosotros, es que la lucha por la emancipaci\u00f3n de las mujeres est\u00e1 estrechamente ligada al movimiento obrero. La soluci\u00f3n est\u00e1 entre las manos de las mujeres y hombres de la clase obrera, la \u00fanica clase que puede hacer caer al sistema capitalista y acabar con todas las opresiones. Como dec\u00eda Louise Michel, es un enga\u00f1o pedir a una sociedad dirigida por hombres que acuerden derechos para las mujeres porque \u2013escrib\u00eda ella\u2013 \u201cel sexo fuerte es tan esclavo como el sexo d\u00e9bil y no puede dar aquello de lo que carece; todas las desigualdades caer\u00e1n de golpe cu\u00e1ndo hombres y mujeres se entreguen a la lucha decisiva.\u201d<\/p>\n<h4 id=\"La-opresion-de-las-mujeres\">La opresi\u00f3n de las mujeres, una consecuencia de la aparici\u00f3n de la propiedad privada<\/h4>\n<p>Para nosotros que somos comunistas, la igualdad entre mujeres y hombres no es una reivindicaci\u00f3n\u2026 pues esta igualdad es un hecho. Afirmar esto no es borrar las diferencias biol\u00f3gicas evidentes que existen entre los sexos. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 estas diferencias sexuales deber\u00edan siempre implicar una desigualdad? Claro que no tienen por qu\u00e9. Las desigualdades entre mujeres y hombres no son naturales, contrariamente a lo que proclaman los dogmas de todas las religiones monote\u00edstas, que hacen de las mujeres seres inferiores. Estas desigualdades aparecieron tard\u00edamente en la larga historia de la humanidad como consecuencia de la propiedad privada, una novedad en la organizaci\u00f3n de las sociedades primitivas. Y despu\u00e9s, en todas las sociedades de explotaci\u00f3n que se han sucedido bajo el reino de esta propiedad privada, las mujeres han sido rebajadas a un grado inferior.<\/p>\n<p>Pero hace doscientos a\u00f1os, con el desarrollo de la sociedad de explotaci\u00f3n capitalista, por primera vez en la historia de la humanidad fueron creadas las condiciones para la desaparici\u00f3n de la propiedad privada, la explotaci\u00f3n y las opresiones que conlleva. Revolucionando la sociedad, el capitalismo ha dado los medios de liberar a la humanidad. Como escrib\u00eda Marx y Engels en el \u201cManifiesto del Partido Comunista\u201d la burgues\u00eda produce su propio enterrador dando nacimiento a la fuerza social capaz de derrocar el orden capitalista: la clase obrera, compuesta tanto por hombres como por mujeres.<\/p>\n<p>Porque quer\u00edan revolucionar la sociedad, Marx y Engels se dedican a comprender la organizaci\u00f3n social en su conjunto y en su evoluci\u00f3n. No solo eran solidarios con los oprimidos y por consiguiente con las mujeres, cuya aspiraci\u00f3n a que fueran consideradas como iguales a los hombres sosten\u00edan. Tambi\u00e9n aportaron la posibilidad de comprender los or\u00edgenes y los mecanismos de la opresi\u00f3n. Comprender mejor para poder no solo luchar, sino tambi\u00e9n encontrar una salida pol\u00edtica. Daban as\u00ed la posibilidad a las luchas de todos los oprimidos de unirse a la de la clase obrera para derrotar al capitalismo y, aboliendo la propiedad privada, acabar de una vez por todas con las sociedades basadas sobre la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre.<\/p>\n<p>Las ideas revolucionarias de Marx y Engels sobre la familia y el lugar de la mujer en la sociedad se encuentran en un libro publicado en 1884 que se titula <em>El Origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado<\/em>. En esta obra, Engels defiende la idea de que la familia, tal y como existe en la sociedad burguesa y en la biblia, con dos padres y los ni\u00f1os, no ha existido siempre. Afirma que como todo cuerpo social, la familia tiene una historia.<\/p>\n<p>Comienza con un cierto estado de desarrollo de la sociedad, hace solamente 10.000 a\u00f1os, cuando los grupos de cazadores-recolectores se sedentarizaron para practicar la agricultura y la ganader\u00eda. Esta revoluci\u00f3n permiti\u00f3 la aparici\u00f3n de un excedente que no se consum\u00eda, un excedente acaparado por una minor\u00eda. Es el nacimiento de la propiedad privada. Y con \u00e9l se instala el problema de su transmisi\u00f3n a la descendencia. Pues el \u00fanico medio de estar seguro de su descendencia, cuando se es hombre, es reglamentar relaciones sexuales exclusivas para las mujeres. Es apropiarse del vientre que lleva dentro al ni\u00f1o que va a nacer. Dicho de otra manera, la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n incluye igualmente la propiedad privada de los medios de reproducci\u00f3n que son las mujeres.<\/p>\n<p>Generalmente la defensa de la propiedad privada y de los privilegios que conlleva implica la necesidad de crear una fuerza armada, de un Estado, para mantener un orden injusto. Engels enlaza entonces la propiedad privada, el nacimiento del Estado y el sometimiento de las mujeres en la familia patriarcal. Escribe \u201cel derrocamiento del derecho maternal fue la gran derrota hist\u00f3rica del sexo femenino. Hasta en la casa fue el hombre quien tom\u00f3 el tim\u00f3n y la mujer fue degradada, esclavizada, se volvi\u00f3 esclava del placer del hombre y simple instrumento de reproducci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Con este texto, Engel pone una de las bases cient\u00edficas de la emancipaci\u00f3n de las mujeres: puesto que la opresi\u00f3n tiene una historia, tambi\u00e9n tendr\u00e1 un fin. Y este fin coincide con la emancipaci\u00f3n del conjunto de los oprimidos. Razonando a escala de toda la sociedad, sin dejarse encerrar en tal o cual particularidad, Engels da una perspectiva pol\u00edtica tanto para las mujeres como para el conjunto de los explotados y oprimidos.<\/p>\n<p>Y es con este mismo an\u00e1lisis que seguimos abordando la cuesti\u00f3n de la opresi\u00f3n de las mujeres, con la convicci\u00f3n profunda de que su opresi\u00f3n no podr\u00e1 desaparecer m\u00e1s que con el fin de la propiedad privada y que la \u00fanica clase social capaz de atacar el fundamento de la potencia capitalista, es la clase obrera.<\/p>\n<h4 id=\"La-participacion-de-las-mujeres\">La participaci\u00f3n de las mujeres del pueblo en la Revoluci\u00f3n Francesa<\/h4>\n<p>Para hablar de las luchas de las mujeres, es necesario ante todo evocar la gran Revoluci\u00f3n Francesa de 1789-1794. En primer lugar porque fue la primera intervenci\u00f3n pol\u00edtica masiva de las mujeres. Luego porque las habitudes tomadas por las masas en lucha durante la revoluci\u00f3n han inspirado al movimiento obrero durante decenas de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Durante el siglo 18 las mujeres eran privadas de derechos pero sin embargo jugaron un papel importante durante los acontecimientos revolucionarios.<\/p>\n<p>No se movilizaron para reclamar la igualdad con los hombres pero, al calor de la tormenta revolucionaria, aprovecharon para emplazar sus propias reivindicaciones.<\/p>\n<p>Porque ellas hacen hervir la marmita, las mujeres del pueblo son el motor de los motines del hambre que se desencadenan regularmente durante los a\u00f1os revolucionarios.<\/p>\n<p>En octubre de 1789 mujeres amotinadas van en manifestaci\u00f3n contra la carest\u00eda de los precios y hacen volver al rey de Versalles a Par\u00eds, bajo escolta. A finales del a\u00f1o 1792 todav\u00eda, invaden la Convenci\u00f3n con los \u201csans culottes\u201d y hacen presi\u00f3n para obtener en el acto medidas contra la carest\u00eda de la vida. En febrero de 1793, los sans culotttes invaden las tiendas y obligan a los comerciantes a ceder sus mercanc\u00edas a precios que ellos mismos hab\u00edan fijado. Entre ellos numerosas mujeres, lavanderas sobre todo, que se quejan de los altos precios del jab\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque ellas quer\u00edan poder ganar su vida honestamente, las mujeres del Tercer Estado reclamaban la libertad de trabajo tanto para los hombres como para las mujeres. Exig\u00edan el fin de los privilegios de las corporaciones, heredados de la Edad Media, para poder tener libre acceso a todas las profesiones artesanas.<\/p>\n<p>Porque saben lo que han ganado con la revoluci\u00f3n, las mujeres revolucionarias no quieren ni un paso atr\u00e1s, ninguna victoria de la reacci\u00f3n. Ellas tambi\u00e9n reclaman el derecho para llevar armas, como Pauline Le\u00f3n que en marzo de 1792, se dirige a la Asamblea Nacional para leer una petici\u00f3n, firmada por m\u00e1s de 300 parisinas, demandando que las mujeres fueran autorizada a tener picas, pistolas, sables y a poder entrenar todos los domingos.<\/p>\n<p>Se han metido en el torbellino de la revoluci\u00f3n y cuestionan el orden social, anteponiendo sus propias reivindicaciones: la educaci\u00f3n para las ni\u00f1as, el derecho al divorcio, la igualdad de derechos pol\u00edticos. Olympe de Gouges fue famosa por haber escrito en 1791 la <em>Declaraci\u00f3n de los Derechos de la Mujer y Ciudadana<\/em>, en la cual expresa su temor de que solo los hombres disfruten de las libertades ganadas por la revoluci\u00f3n, manteniendo a\u00fan a las mujeres bajo su dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De la tempestad revolucionaria, de la movilizaci\u00f3n del pueblo en la guerra de clases, van a salir leyes que destruir\u00e1n el viejo poder de la nobleza para instaurar el de la burgues\u00eda. Y entre todas estas leyes, algunas conciernen directamente a la cuesti\u00f3n de la igualdad hombres-mujeres. Una ley de septiembre de 1792 es primordial pues trata de la igualdad de los esposos. Los ni\u00f1os, ya sean del sexo masculino o femenino, son declarados iguales ante los derechos de sucesi\u00f3n o para el acceso a la mayor\u00eda de edad. La ley hace del matrimonio un simple contrato civil que autoriza el divorcio por consentimiento mutuo.<\/p>\n<p>A partir del 1793, con el fin de la subida revolucionaria, se va acabando el periodo de libertad conquistada entre 1789 y 1792. Los hombres pol\u00edticos de la burgues\u00eda del Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica, entre ellos Robespierre, quieren volver a tomar las riendas y reprimir los movimientos populares, que sin embargo son los que permitieron en todas partes que la revoluci\u00f3n burguesa venciera a la nobleza. El Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica proh\u00edbe a las mujeres reunirse y continuar acompa\u00f1ando a los ej\u00e9rcitos revolucionarios. El club de Mujeres Republicanas Revolucionarias, creado por Louise Lacombe y Pauline Le\u00f3n, se proh\u00edbe. Todas las sociedades populares est\u00e1n vigiladas. Todas las expresiones democr\u00e1ticas del pueblo revolucionario son recortadas unas tras otras. La ca\u00edda de Robespierre y de sus partidarios, en julio de 1794, acent\u00faa a\u00fan la reacci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la primavera de 1795, los \u00faltimos sobresaltos de la Revoluci\u00f3n son debidos a la iniciativa de las mujeres del pueblo de Par\u00eds que llaman a los obreros a movilizarse. Entonces, el poder reaccionario que ha reemplazado a Robespierre decide desembarazarse definitivamente de la presi\u00f3n de las masas y decreta \u201cque todas las mujeres se retiren (&#8230;) a sus domicilios respectivos y aquellas que una hora despu\u00e9s de colgar el presente decreto, fuesen encontradas en las calles, agrupadas m\u00e1s de cinco, ser\u00e1n dispersadas por la fuerza y sucesivamente arrestadas hasta que la tranquilidad p\u00fablica sea restablecida en Par\u00eds.\u201d<\/p>\n<p>Las fuerzas pol\u00edticas burguesas, en su conquista del poder, se apoyaron sobre la energ\u00eda revolucionaria de las masas, comprendida la de las mujeres. Con el reflujo de la revoluci\u00f3n, las masas no solamente iban a abandonar la escena pol\u00edtica, sino que sus voces iban a ser calladas en beneficio de los burgueses, grandes vencedores de la revoluci\u00f3n y que aspiraban a disfrutar apaciblemente de sus conquistas.<\/p>\n<h4 id=\"El-Codigo-Civil-de-Napoleon\">El C\u00f3digo Civil de Napole\u00f3n: un arsenal contra las mujeres<\/h4>\n<p>El Imperio napole\u00f3nico impone el silencio a las mujeres con el C\u00f3digo Civil de 1804. Es un verdadero instrumento legal para dominar y castigar a las mujeres. El Imperio restaura la autoridad de un jefe para Francia y la autoridad del padre para cada familia. Pues para asentar el poder del nuevo Estado, Napole\u00f3n quiere acabar con los disturbios y poner en marcha todo un arsenal legislativo para proteger la propiedad privada.<\/p>\n<p>El C\u00f3digo Civil reglamenta el derecho de propiedad burguesa y permite a las clases pudientes quedarse con los bienes adquiridos antes o durante la Revoluci\u00f3n. Napole\u00f3n aumenta los poderes de la polic\u00eda, amordaza a la prensa y proh\u00edbe a los obreros hacer huelga. El C\u00f3digo Civil decreta la inferioridad de las mujeres pues para el emperador, \u201cla mujer es nuestra propiedad, nosotros no somos la suya\u201d. El C\u00f3digo Civil priva a las mujeres de derechos jur\u00eddicos de forma similar a como hace con los criminales o los d\u00e9biles mentales.<\/p>\n<p>Ellas deben total sumisi\u00f3n a su padre, despu\u00e9s a su marido. El matrimonio se convierte en una instituci\u00f3n defendida por el Estado. Y el adulterio es reprimido&#8230; pero \u00fanicamente para las mujeres, con una pena de prisi\u00f3n de 3 meses a 2 a\u00f1os. En cuanto al marido ad\u00faltero, para \u00e9l ser\u00e1 una simple multa. Este monumento de la reacci\u00f3n napole\u00f3nica contra las mujeres est\u00e1 a la medida del miedo que ellas han hecho reinar sobre las clases pudientes durante la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con la ca\u00edda del Imperio y la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda en 1814, la reacci\u00f3n pol\u00edtica se abate sobre Francia como por otras partes sobre toda Europa. Pero ello no impide el desarroll\u00f3 de la burgues\u00eda que contin\u00faa revolucionando la sociedad, modificando las relaciones sociales. Arrancando a los campesinos de sus campos, de sus hogares, para arrojarlos en las manufacturas, despu\u00e9s en los suburbios industriales, la burgues\u00eda transforma radicalmente el lugar de las mujeres, despu\u00e9s las costumbres.<\/p>\n<p>Haciendo trabajar igualmente a los ni\u00f1os, es un agente destructor de las familias populares. Lo que no le impide crear el mito de la Mujer, de su rol natural como esposa y madre en el seno de la familia. De hecho, el derecho al divorcio se aboli\u00f3 en 1816.<\/p>\n<p>Sin embargo, desarrollando num\u00e9ricamente a la clase obrera y el n\u00famero de sus elementos femeninos, la burgues\u00eda contribuye a la vez, a su pesar, a desarrollar al movimiento obrero y al renacimiento de las reivindicaciones de igualdad entre hombres y mujeres.<\/p>\n<h4 id=\"La-reaccion-no-consigue-ahogar\">La reacci\u00f3n no consigue ahogar las voces de aquellas y aquellos que quieren la igualdad<\/h4>\n<p>La contestaci\u00f3n del nuevo orden social burgu\u00e9s naci\u00f3 primero en los medios privilegiados, entre aquellos que, influenciados por los pensadores del siglo 18, contin\u00faan luchando por una sociedad m\u00e1s justa, m\u00e1s igualitaria. Saint-Simon, uno de los primeros socialistas, se indigna tanto por la opresi\u00f3n de las mujeres como de la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre.<\/p>\n<p>Tras la muerte de Saint-Simon, sus disc\u00edpulos contin\u00faan propagando sus ideas universalistas: la abolici\u00f3n definitiva de los privilegios por nacimiento y el acceso de todos a la educaci\u00f3n. Militan por un mundo nuevo en el cual los hombres y las mujeres sean iguales.<\/p>\n<p>Es por ello que en el seno del movimiento sansimoniano estuvieron numerosas mujeres: Jeanne Deroin, Suzanne Voilquin, Claire D\u00e9mar, D\u00e9sir\u00e9e V\u00e9ret, mujeres educadas en la idea que la lucha de las mujeres es la misma que la de los proletarios.<\/p>\n<p>Otro socialista, Charles Fourier, sue\u00f1a con fundar una nueva organizaci\u00f3n social. Concretamente creando comunidades en la que los seres humanos viven en armon\u00eda. Fourier tambi\u00e9n es un ardiente partidario de la igualdad hombre-mujer y se posiciona en contra del matrimonio. Escribe que \u201cel matrimonio es la tumba de la mujer, el principio de toda servidumbre femenina\u201d.<\/p>\n<h4 id=\"En-1830-hombres-y-mujeres\">En 1830, hombres y mujeres del proletariado luchan por el derecho al trabajo<\/h4>\n<p>En 1830 estalla una nueva revoluci\u00f3n. En Francia, la lucha de las mujeres hace causa com\u00fan con la de los obreros, sobre todo a trav\u00e9s de la reivindicaci\u00f3n de la libertad del trabajo. A trav\u00e9s de esta reivindicaci\u00f3n los proletarios, mujeres y hombres, reclaman el derecho de tener un salario para vivir.<\/p>\n<p>Durante los 3 d\u00edas de insurrecci\u00f3n parisina, son los proletarios los que han combatido con las armas en la mano. R\u00e1pidamente se dan cuenta de que su suerte sin embargo no ha cambiado.<\/p>\n<p>As\u00ed, las semanas siguientes a la insurrecci\u00f3n est\u00e1n marcadas por una gran agitaci\u00f3n pol\u00edtica en los medios republicanos y entre los proletarios. Hay manifestaciones, peticiones por el aumento de sueldos o por una disminuci\u00f3n de los tiempos de trabajo.<\/p>\n<p>Y las mujeres proletarias forman parte de ello. En el mes de agosto de 1830 en Par\u00eds, un sector de costureras se pone en huelga contra una bajada de sus salarios y revindica mejoras salariales. Y despu\u00e9s, los obreros y las obreras van contra las m\u00e1quinas que se introducen en ciertos oficios y son consideradas por los trabajadores como responsables del desempleo.<\/p>\n<p>En septiembre de 1831 en Par\u00eds, 1500 obreros se manifiestan contra los fabricantes de la calle de Cadran que han hecho venir de Lyon una m\u00e1quina para cortar los chales. \u201cNo m\u00e1s m\u00e1quinas\u201d era su eslogan. La caballer\u00eda carga y son necesarios cinco d\u00edas para que el orden sea restablecido.<\/p>\n<p>Frente a esta agitaci\u00f3n, el nuevo poder instituye una legislaci\u00f3n limitando a\u00fan m\u00e1s la posibilidad de fundar asociaciones. A pesar de esto las cajas de socorro mutuo y asociaciones de filantrop\u00eda se desarrollan. Los peri\u00f3dicos obreros se multiplican, lo que testimonia una gran vitalidad de esta clase social naciente.<\/p>\n<p>Las mujeres tambi\u00e9n se organizan para defender sus derechos. En 1832 Suzanne Voilquin, una obrera bordadora influenciada por las ideas socialistas de Saint-Simon, funda un peri\u00f3dico que en primer lugar tom\u00f3 por nombre <em>La mujer libre<\/em>. Es sostenido por mujeres, j\u00f3venes la mayor parte, que osan publicar sus opiniones firmando con su nombre pues, dicen ellas, el nombre \u201ces lo \u00fanico que realmente es nuestro\u201d.<\/p>\n<p>Para ellas, libertad e igualdad no significar\u00edan nada mientras la mitad de la humanidad sufriera la dominaci\u00f3n de la otra mitad.<\/p>\n<p>Las mujeres hacen peticiones en favor de un restablecimiento del derecho al divorcio. Denuncian los \u201cmuy infelices matrimonios\u201d debidos a la presi\u00f3n de las \u201cconveniencias sociales\u201d. El matrimonio, que humilla a la mujer, es asimilado a una forma legal de prostituci\u00f3n.<\/p>\n<h4 id=\"Para-los-herederos\">Para los herederos de Saint-Simon, la lucha de las mujeres es la misma que la de los proletarios<\/h4>\n<p>Claire D\u00e9mar, socialista sansimoniana, escribe en 1833 un <em>Llamamiento de una mujer al pueblo sobre la emancipaci\u00f3n de la mujer<\/em>. Denuncia el C\u00f3digo Civil, verdadero instrumento de dominaci\u00f3n contra las mujeres, as\u00ed como la propiedad privada, la herencia, la acumulaci\u00f3n de riquezas, la guerra.<\/p>\n<p>Detesta la ley que da la raz\u00f3n a los m\u00e1s fuertes. Por lo tanto est\u00e1 en contra del rey, en contra del poder dominante de los hombres, y toma as\u00ed pues partido por los proletarios.<\/p>\n<p>Ella escribe: \u201cAtr\u00e1s pues [\u2026] vuestras Cartas donde se declara a los hombres iguales ante la ley, cuando entre los mismos hombres un peque\u00f1o n\u00famero acumula en la ociosidad toda la masa de riquezas y de felicidad arrancada por la otra de las entra\u00f1as de la tierra o de las combinaciones del cerebro, por el otro que se muere de hambre trabajando para el que mariposea no haciendo nada, y si sus leyes son falsas para los hombres, por cu\u00e1ntas razones no lo ser\u00e1n tambi\u00e9n para las mujeres, para las mujeres que usted tiene en servidumbre, para las mujeres a las que usted expulsa de toda direcci\u00f3n pol\u00edtica, y a las que usted conserva en el interior de su hogar como estos caballos de parada que se engalanan y a los que se enjaeza para los d\u00edas de fiestas, pero que, endeble y poco hechos para los trabajos importantes, son relegados en la cuadra el resto del a\u00f1o d\u00f3nde se les cuida y se pide respeto para ellos porque gusta cuidar y respetar lo que nos pertenece.\u201d<\/p>\n<p>Otra lucha es llevada a cabo por estas militantes socialistas: el acceso a la educaci\u00f3n para las mujeres, que son dejadas voluntariamente en la ignorancia. Cl\u00e9mence Robert, un novelista socialista, escribe en 1833: \u201cSaber es vivir, y mantener a alguien en la ignorancia es casi un homicidio\u201d.<\/p>\n<p>Con el desarrollo del movimiento obrero en los a\u00f1os 1830-1840, otras mujeres iban a vincular estos dos combates, el de los proletarios y el de las mujeres para su emancipaci\u00f3n. Fue el caso por ejemplo de Flora Trist\u00e1n. Casada a pesar suyo a los 18 a\u00f1os con un hombre que tambi\u00e9n era su patr\u00f3n, acaba por huir del domicilio conyugal y comienza entonces una vida de \u201cparia\u201d. Es ella la que utiliza esta palabra \u201cparia\u201d porque en una sociedad donde el divorcio est\u00e1 prohibido, ella no tiene ning\u00fan lugar reconocido. Durante los numerosos viajes que efect\u00faa, se forja su opini\u00f3n y se une a la causa de los trabajadores. En 1843 publica un libro, <em>La Uni\u00f3n obrera<\/em>. Este libro afirma la necesidad de \u201cla uni\u00f3n universal de los obreros y de las obreras (\u2026) que tendr\u00eda por finalidad constituir la clase obrera\u201d. Escribe tambi\u00e9n: \u201cla emancipaci\u00f3n de los trabajadores ser\u00e1 obra de estos mismos trabajadores. El hombre m\u00e1s oprimido puede oprimir a otro ser humano, su mujer. Ella es el proletario del proletario mismo.\u201d<\/p>\n<h4 id=\"El-Manifiesto-Comunista\">El Manifiesto Comunista de Marx y Engels contra la propiedad de las mujeres<\/h4>\n<p>Al mismo tiempo que se desarrolla la clase obrera, surgen las ideas revolucionarias capaces de hacer caer el poder de la burgues\u00eda. Marx y Engels publican en 1848 el <em>Manifiesto del Partido comunista<\/em>. Explican en \u00e9l que \u201cla historia de todas las sociedades (&#8230;) es la historia de la lucha de clases\u201d.<\/p>\n<p>Analizan el funcionamiento econ\u00f3mico de la sociedad capitalista y afirman claramente el papel hist\u00f3rico del proletariado, la \u00fanica fuerza social capaz de sacudir y hacer caer el edificio burgu\u00e9s por una revoluci\u00f3n y dar nacimiento a una sociedad liberada de la explotaci\u00f3n y la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Feroces adversarios del orden establecido, denuncian la propiedad de las mujeres y disparan con toda su artiller\u00eda contra la familia, pilar del orden burgu\u00e9s. \u201c\u00bfSobre qu\u00e9 base reposa actualmente la familia burguesa? Sobre el capital, el beneficio individual. La plenitud de la familia no existe m\u00e1s que para la burgues\u00eda, pero tiene por corolario la supresi\u00f3n forzada de toda familia para el proletario y la prostituci\u00f3n p\u00fablica.\u201d<\/p>\n<p>En este texto fundador del movimiento comunista, atacan igualmente al matrimonio, esta instituci\u00f3n que hace de la mujer la propiedad de su marido.<\/p>\n<p>Se r\u00eden de los burgueses, que acusan a los comunistas de querer introducir la comunidad de las mujeres:<\/p>\n<p>\u201cPara el burgu\u00e9s, su mujer no es m\u00e1s que un instrumento de producci\u00f3n. Oye decir que los instrumentos de producci\u00f3n deben ser explotados en com\u00fan y concluye, naturalmente, que las mujeres ser\u00e1n socializadas. No sospecha que se trata precisamente de arrancar a la mujer de su rol actual de simple instrumento de producci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<h4 id=\"Durante-la-revolucion\">Durante la revoluci\u00f3n de 1848, las mujeres entran de nuevo en la lucha<\/h4>\n<p>En 1848 una nueva revoluci\u00f3n estalla en Par\u00eds. As\u00ed dos generaciones han conocido tres periodos revolucionarios.<\/p>\n<p>Sobra decir que entre el pueblo llano, entre el proletariado, la costumbre de reunirse, de organizarse, de intervenir en los asuntos p\u00fablicos, de control, de discusi\u00f3n en los clubs, todo esto vuelve a brotar en 1848. Y se expresa alto y fuerte las ideas que hab\u00edan animado las precedentes revoluciones, las ideas de igualdad, de fraternidad. Y con el desarrollo de la clase obrera, estas ideas se ti\u00f1en tambi\u00e9n de socialismo.<\/p>\n<p>Durante la revoluci\u00f3n de 1848, fue fundado el peri\u00f3dico <em>La Voz de las Mujeres<\/em> y en \u00e9l se reun\u00edan aquellos y aquellas que revindicaban el acceso a los derechos pol\u00edticos para las mujeres. De hecho Jeanne Deroin, antigua sansimoniana que participaba en este peri\u00f3dico, no esper\u00f3 a que se le otorguiese estos derechos y se present\u00f3 a las elecciones legislativas en 1849, mientras que la ley no lo autorizaba.<\/p>\n<p>Las mujeres aprovechan la situaci\u00f3n revolucionaria de 1848 para reclamar el derecho al voto, pero tambi\u00e9n el derecho al trabajo, es decir, el derecho a la independencia econ\u00f3mica. Las mujeres no obtiene el derecho a voto pero, en el marco de la formaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n de Gobierno para los Trabajadores presidida por Luis Blanc y que tiene su sede en el Palacio de Luxemburgo, las obreras obtienen no solo el derecho de votar sino tambi\u00e9n la elegibilidad. Son elegidas, para esta Comisi\u00f3n de Luxemburgo, tejedoras, lavanderas, etc.<\/p>\n<p>Desir\u00e9e V\u00e9ret, una costurera, sansimoniana tambi\u00e9n ella, sale elegida por los obreros del segundo distrito de Par\u00eds como delegada a esta Comisi\u00f3n. Ella dirige un taller y denuncia la tutela masculina que all\u00ed reina. Bien pronto se la destituye de sus funciones. Pero durante los pocos meses que separan la revoluci\u00f3n de febrero de la insurrecci\u00f3n obrera de junio de 1848 las mujeres aprendieron mucho ejerciendo por primera vez su derecho al voto y eligiendo sus delegados a esta Comisi\u00f3n. Ellas debatieron proyectos de gesti\u00f3n com\u00fan de las tareas dom\u00e9sticas. Tomaron postura sobre la organizaci\u00f3n del trabajo, critic\u00e1ndola vivamente, y por fin ellas sufrieron la represi\u00f3n de junio que se abati\u00f3 contra los obreros insurrectos.<\/p>\n<h4 id=\"El-movimiento-obrero\">El movimiento obrero frente al trabajo de las mujeres<\/h4>\n<p>Tras el aplastamiento de la insurrecci\u00f3n obrera de junio de 1848, el movimiento obrero se ralentiza pero r\u00e1pidamente retoma su trabajo de organizaci\u00f3n. Est\u00e1 influenciado por diferentes corrientes que desarrollan cada una teor\u00edas y t\u00e1cticas diferentes: los blanquistas, que buscan organizar la toma del poder por un peque\u00f1o grupo de hombres decididos, los anarquistas que se oponen a cualquier formas de Estado, los mutualistas que fundan sus esperanzas en la organizaci\u00f3n de cooperativas obreras, y los comunistas reagrupados alrededor de Marx y Engels.<\/p>\n<p>Estas corrientes se agrupan en la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores fundada en 1864.<\/p>\n<p>Est\u00e1 encaminada a la organizaci\u00f3n de los obreros a escala internacional a fin de luchar contra la pugna que los patrones utilizan para enfrentar a unos contra otros, a los trabajadores de diferentes pa\u00edses. En el seno de esta Primera Internacional, donde las mujeres militan y forman incluso parte de la direcci\u00f3n, se debate sobre numerosos temas, como la legitimidad de la huelga o las reivindicaciones salariales. Estos militantes tambi\u00e9n debaten sobre el derecho al trabajo para las mujeres.<\/p>\n<p>Proudhon, el precursor del anarquismo franc\u00e9s, se opone al trabajo de las mujeres. Considera que las mujeres son f\u00edsica, intelectual y moralmente inferiores a los hombres. Incluso inventa una f\u00f3rmula matem\u00e1tica para calcular el grado de inferioridad de las mujeres. Para \u00e9l, su raz\u00f3n de existir reside en la uni\u00f3n con un marido y en la fundaci\u00f3n de una familia. De esta forma \u00e9l piensa que el lugar de las mujeres est\u00e1 en el seno del hogar, no en el trabajo.<\/p>\n<p>En este debate que anima al movimiento obrero, los marxistas toman partido muy claramente por el trabajo de la mujer. Se encuentran con militantes colectivistas como Eug\u00e8ne Varlin y Nathalie Lemel. Obrero y obrera encuadernadores, saben, por su experiencia con la huelga de 1865, que el proletariado tiene necesidad de todas sus fuerzas, femeninas y masculinas, y que hay que borrar todo lo que divide a la clase obrera.<\/p>\n<p>Sin embargo, en el seno de la secci\u00f3n francesa de la Internacional, los militantes favorables al trabajo de las mujeres son minoritarios. Lo que no impidi\u00f3 a la Comuna de Par\u00eds ser, durante 10 semanas, el primer Estado dirigido por obreros\u2026 y por obreras.<\/p>\n<h4 id=\"La-Comuna-de-Paris\">La Comuna de Par\u00eds, primer Estado dirigido por obreros y obreras<\/h4>\n<p>En 1870, tras la ca\u00edda de Napole\u00f3n frente a Prusia, la Rep\u00fablica se proclama en Par\u00eds. Pero la poblaci\u00f3n parisina siente la necesidad de tomar ella misma en sus manos la defensa de Par\u00eds, sitiada por los ej\u00e9rcitos prusianos, pues no tiene ninguna confianza en el gobierno republicano. La Comuna de Par\u00eds se arma, se organiza y desarrolla su propio gobierno. Este primer Estado obrero lucha contra todas las formas de opresi\u00f3n de la que son v\u00edctimas los trabajadores, pero tambi\u00e9n los pobres que son expulsados de sus casas. Critica el dominio absoluto de la religi\u00f3n sobre la sociedad. Decide dar una educaci\u00f3n a todos los ni\u00f1os, sean qui\u00e9nes fueran. Y este gobierno, incluso si no ha dado el derecho a voto a las mujeres, tambi\u00e9n se ocupa de las desigualdades que existen entre los sexos.<\/p>\n<p>\u201cLas mujeres forman la cabeza de esta masa aterradora.\u201d Es as\u00ed como se expresa con horror el abad Coulli\u00e9, de Saint-Eustache, en el cuaderno que \u00e9l va rellenando durante la Comuna. Un corresponsal del Times, citado por Carlos Marx, se entusiasma por la implicaci\u00f3n de las mujeres en la revoluci\u00f3n, escribiendo: \u201c\u00a1si la naci\u00f3n francesa no se compusiese m\u00e1s que de mujeres, qu\u00e9 terrible naci\u00f3n ser\u00eda!\u201d<\/p>\n<p>Entre los 92 elegidos que forman el gobierno de la Comuna, no hay ninguna mujer, pero sin embargo ellas est\u00e1n por todas partes. Est\u00e1n en los clubs que resurgen: la se\u00f1ora Andr\u00e9, una lavandera, es secretaria del club de la revoluci\u00f3n social y Blanche Lefebvre, una modista, toma la palabra casi todas las tardes ce\u00f1ida con un pa\u00f1uelo rojo y con el rev\u00f3lver en la cintura. Est\u00e1n en los comit\u00e9s de vigilancia, como en el de Montmartre, dirigido por Louise Michel, una institutriz blanquista, luego anarquista. En cada distrito, ellas tienen permanencias, 24 horas al d\u00eda, d\u00f3nde vienen voluntarios para organizar la defensa de la Comuna, el avituallamiento y la educaci\u00f3n. Montan guardia a las puertas de Par\u00eds y est\u00e1n armadas, como Louise Michel. En el distrito 12, una legi\u00f3n de mujeres se han organizado bajo la comandancia de la coronela Adela\u00efde Valent\u00edn, obrera, y de la capitana Louise Neckbecker.<\/p>\n<p>La ciudad de Par\u00eds est\u00e1 sitiada, muchos no comen. Sin embargo, la Comuna no da largas a ciertas medidas que conciernen a los derechos de las mujeres, como el reconocimiento legal de la uni\u00f3n libre o de todos los ni\u00f1os nacidos fuera del matrimonio. La Comuna instituye tambi\u00e9n el derecho a la separaci\u00f3n matrimonial, el derecho a una pensi\u00f3n alimentaria. Proh\u00edbe la prostituci\u00f3n, considerada como una forma de \u201cexplotaci\u00f3n comercial de criaturas humanas\u201d. Proh\u00edbe el trabajo de noche de las mujeres.<\/p>\n<p>Las reivindicaciones igualitarias surgen de manera muy concreta. Por ejemplo la cuesti\u00f3n de la uni\u00f3n libre, entonces muy frecuente en la clase obrera, surge, en medio de una reuni\u00f3n, bajo la forma de una pregunta. \u00bfPor qu\u00e9 la compa\u00f1era no casada de un guardia nacional no tiene los mismos derechos que la esposa, a qui\u00e9n corresponde un complemento adem\u00e1s del sueldo de su marido? Para que todas las mujeres de los guardias nacionales, casadas o no, puedan percibir algunos c\u00e9ntimos, vitales para tener comida, es necesario atacar la ley burguesa, que ante todo protege a la mujer casada antes que a la compa\u00f1era. La Comuna lo hace.<\/p>\n<p>Esto no significa que la revoluci\u00f3n haga desaparecer todos los prejuicios. Pero los que desean pelear contra la persistencia de las ideas sexistas est\u00e1n seguros de poder encontrar puntos de apoyo en el seno del Estado.<\/p>\n<p>Andr\u00e9 L\u00e9o, una comunera, se opone a la brutalidad sexista de los m\u00e9dicos que maltratan a las enfermeras de ambulancia que trabajan bajo sus \u00f3rdenes. Contra esto, encuentra m\u00e9dicos sin prejuicios sexistas a los que propone ponerse a la cabeza de algunas ambulancias, con tres o cuatro mujeres.<\/p>\n<p>En cuanto a Louise Michel, figura emblem\u00e1tica de la Comuna, interviene a favor de las prostitutas. \u00c9stas se proponen para trabajar en las ambulancias, pero son rechazadas porque, dicen algunos, ellas no tienen las manos suficientemente puras para sanar a los combatientes de la Comuna&#8230;<\/p>\n<p>Para Louise Michel esto no es aceptable, porque estas prostitutas, en tanto que v\u00edctimas de la sociedad, tienen derecho a su lugar en el nuevo mundo que se est\u00e1 construyendo. Ella se apoya en el Comit\u00e9 de Vigilancia del distrito 18, que conoce y en el que puede confiar, para acoger a estas mujeres que quieren actuar en el seno de la Comuna.<\/p>\n<h4 id=\"La-Union-de-Mujeres\">La Uni\u00f3n de Mujeres crea un embri\u00f3n de organizaci\u00f3n obrera de la producci\u00f3n<\/h4>\n<p>Durante las semanas que dura la Comuna, una organizaci\u00f3n creada por la Primera Internacional juega un papel importante: se trata de la Uni\u00f3n de Mujeres para la defensa de Par\u00eds y el cuidado de los heridos. Esta organizaci\u00f3n est\u00e1 compuesta por intelectuales, institutrices o periodistas, pero tambi\u00e9n y sobre todo por obreras.<\/p>\n<p>A imagen de lo que es la clase obrera femenina en la \u00e9poca, son costureras, mec\u00e1nicas, modistas, sombrereras, lenceras, zapateras, lavanderas, carboneras, maestras,, encuadernadoras&#8230;<\/p>\n<p>Y cuatro de estas obreras pertenecen a la direcci\u00f3n de la Uni\u00f3n de Mujeres. Se llaman Nathalie Lemel, Aline Jaccquier, Blanche Lefebvre, Marie Leloup.<\/p>\n<p>En el seno del grupo dirigente, hay tambi\u00e9n una joven mujer de origen ruso, Elisabeth Dmitrieff. Salida de la nobleza, pertenec\u00eda a las clases intelectuales rusas, de esa generaci\u00f3n que despert\u00f3 a las ideas socialistas en Rusia en los a\u00f1os 1860. Ella contrat\u00f3 un matrimonio de conveniencia y se fue a estudiar a Suiza. Se adhiere all\u00ed a la Primera Internacional.<\/p>\n<p>Sus camaradas la eligen para tomar contacto en Londres con Carlos Marx. \u00c9ste le pide ser su corresponsal en Par\u00eds. Ella tiene 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Y fue as\u00ed que ella se encuentra en Par\u00eds en 1871 y que se convierte en una de las organizadoras de la Comuna a trav\u00e9s de la Uni\u00f3n de las Mujeres para la defensa de Par\u00eds y el cuidado de los heridos.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n de las Mujeres milita para que las comuneras organicen la defensa de Par\u00eds, pero tambi\u00e9n por su derecho al trabajo. Se dirige a Leo Frankel, elegido de la Comuna, responsable de la Comisi\u00f3n del Trabajo y de los Intercambios. Le propone hacer funcionar los talleres que hayan sido abandonados por su propietario, para luchar contra el desempleo y sobre todo el de las mujeres. Propone que la Comuna pase sus comandas de material militar a los talleres organizados por los trabajadores mismos.<\/p>\n<p>Los dirigentes de la Comuna son evidentemente partidarios de esta idea que es inmediatamente adoptada. La iniciativa pertenece a los principales interesados y la realizaci\u00f3n es r\u00e1pida y democr\u00e1tica puesto que son los trabajadores mismos los que deciden y los que aplican sus propias decisiones.<\/p>\n<p>Es el embri\u00f3n de una organizaci\u00f3n obrera de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras la semana sangrienta, los ej\u00e9rcitos de la represi\u00f3n del gobierno republicano, con Thiers a la cabeza, hicieron pagar muy caro a las combatientes el papel que osaron tomar con la Comuna.<\/p>\n<p>Lissagaray, un comunero, escrib\u00eda: \u201cEl jueves 25 de mayo de 1871, mientras que los guardias nacionales abandonaban la barricada de la calle Ch\u00e2teau-d\u2019Eau, un batall\u00f3n de mujeres vino corriendo para reemplazarlos. Estas mujeres, armadas de fusiles, lucharon admirablemente al grito de \u00abViva la Comuna\u00bb. Muchas de ellas eran j\u00f3venes. Una de ellas, con 19 a\u00f1os, (\u2026) luch\u00f3 como un demonio y la mataron de una bala en plena frente. Cuando fueron cercadas y desarmadas por los versalleses, las 52 supervivientes fueron fusiladas.\u201d<\/p>\n<h4 id=\"El-movimiento-socialista\">El movimiento socialista marxista, un contrapoder que se construye integrando a militantes en sus filas<\/h4>\n<p>La Comuna fue vencida, aplastada, pero el movimiento obrero acaba por volver a tomar fuerzas. En la \u00faltima parte del siglo 19, se organiza alrededor de las ideas de Carlos Marx y Federico Engels. En Francia y por otras partes en el mundo, los partidos obreros se construyen sobre bases marxistas.<\/p>\n<p>Obreras e intelectuales se comprometen en el seno de los nuevos partidos socialistas que surgen. Muy r\u00e1pidamente, estos partidos retoman las reivindicaciones de igualdad entre hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Es as\u00ed que en 1879, en Francia, el Partido Obrero de Jules Guesde invita a su congreso a Hubertine Auclert, una militante por el derecho al voto de las mujeres. Ella propone a los socialistas un \u201cacto de alianza defensiva y ofensiva contra nuestros opresores comunes\u201d. Su discurso es ovacionado por los 130 delegados reunidos que inscriben en su programa \u201cla igualdad civil y pol\u00edtica de las mujeres\u201d.<\/p>\n<p>En un mundo donde la burgues\u00eda transforma todo r\u00e1pidamente, las ideas evolucionistas encuentran su camino. La sociedad capitalista, desarroll\u00e1ndose, ofrece los medios de comprender como combatirla.<\/p>\n<p>Las ideas de Engels expuestas en <em>El Origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado<\/em>, que ya hemos mencionado, son popularizadas por Augusto Bebel, un dirigente del partido socialdem\u00f3crata alem\u00e1n, en su libro aparecido por primera vez en 1879 y que se titula <em>La mujer y el socialismo<\/em>. Como Engels, defiende entre otras ideas que la emancipaci\u00f3n de las mujeres est\u00e1 condicionada por el fin de la explotaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Fue con este libro que generaciones de militantes socialistas fueron educados en la lucha revolucionaria, en el ideal socialista y tambi\u00e9n en el hecho de considerar a las mujeres como camaradas de lucha.<\/p>\n<p>Los partidos socialistas-marxistas son partidos de masas que organizan a cientos de miles de proletarios en el mundo. Desarrollan la conciencia de clase de millones de explotados a trav\u00e9s de los sindicatos, de asociaciones deportivas y de educaci\u00f3n popular, bibliotecas, peri\u00f3dicos, organizaciones de juventud\u2026 y de mujeres. Los peri\u00f3dicos socialistas, numerosos en la \u00e9poca, se convierten en armas de denuncia, pero tambi\u00e9n de venganza de las obreras.<\/p>\n<p>En Lille, un semanario socialista abre una tribuna que se titula \u201cEn los presidios\u201d, con el fin de que los obreros puedan denunciar sus condiciones de trabajo, los abusos de los patronos, de los contramaestres, y tambi\u00e9n el acoso sexual. A menudo se se\u00f1ala a los culpables, as\u00ed como la f\u00e1brica donde los hechos suceden.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed un ejemplo aparecido en el peri\u00f3dico de Lille <em>El Explotado<\/em> del 12 de octubre de 1884: \u201c\u00bfEs verdad que M. Decoq (&#8230;) todos los d\u00edas, a la hora del desayuno, pasa por los talleres y se pone en posiciones m\u00e1s o menos acrob\u00e1ticas con el fin de mirar bajo las faldas de las obreras?\u201d Consejo dado a todas las trabajadoras: \u201cRecomendamos a todas las obreras de esta f\u00e1brica que cuando pillen a este joven marrano (&#8230;) se re\u00fanan todas y le den una buena paliza, si es preciso bajarle sus pantalones y meterle una buena azotaina de la que se acuerde.\u201d<\/p>\n<p>Frente al acoso sexual, hay reacciones diversas y colectivas, como la huelga puesta en marcha en 1905 en Limoges, en una f\u00e1brica de porcelana, como consecuencia de un despido de una joven obrera que no cedi\u00f3 al contramaestre. Una huelga que se sit\u00faa en un contexto de luchas potentes y masivas en la regi\u00f3n, donde la clase obrera conoce entonces un nivel de organizaci\u00f3n particularmente elevado.<\/p>\n<p>Por enrolarse en el seno del movimiento obrero, las mujeres socialistas participan en una forma de contrapoder. Una sociedad paralela de alguna manera, la de la clase obrera, con sus propias organizaciones, su prensa, su moral, sus tradiciones de lucha y su solidaridad, sus propias ideas, con sus bibliotecas, sus obras marxistas&#8230;<\/p>\n<p>Convertidas en militantes, todas estas mujeres formaron parte del gran ej\u00e9rcito de los rebeldes que luchan por otra humanidad.<\/p>\n<p>Porque el oprimido, en el momento en que empieza a luchar, deja de ser un oprimido y comienza a liberarse, sea cual sea el resultado de la lucha.<\/p>\n<h4 id=\"La-juventud-de-una-obrera\">La juventud de una obrera convertida en dirigente socialista: Adelheid Popp<\/h4>\n<p>Adelheid Popp, dirigente de la socialdemocracia austriaca, cuenta su historia en un libro titulado <em>La juventud de una obrera<\/em>. Al final del siglo 19, ella vive en Austria donde comienza a trabajar con la edad de 12 a\u00f1os. Fue politizada por un amigo de su padre que era socialista. \u00c9l le da un peri\u00f3dico. Ley\u00e9ndolo, comienza a reflexionar sobre su propia condici\u00f3n de obrera, lo que nunca jam\u00e1s antes le hab\u00eda ocurrido.<\/p>\n<p>Se convierte en una lectora empedernida del peri\u00f3dico que ella vende a su alrededor y del que lee en voz alta pasajes a sus compa\u00f1eras de trabajo. Despu\u00e9s, acompa\u00f1a a su hermano a una reuni\u00f3n socialdem\u00f3crata. Es la \u00fanica mujer en la sala. Se entusiasm\u00f3 por el discurso pues comprend\u00eda que su suerte no era algo aislado, sino que la compart\u00eda con otros trabajadores de su clase social.<\/p>\n<p>Ganada a las ideas socialistas, ella no contempla la adhesi\u00f3n, por su condici\u00f3n femenina. Al cabo de much\u00edsimas reuniones, osa tomar la palabra para evocar su vida de obrera. Y es en tanto que proletaria que ella se re\u00fane con el gran ej\u00e9rcito de combatientes contra el capitalismo, volvi\u00e9ndose miembro del Partido socialdem\u00f3crata. Despu\u00e9s, participa en la redacci\u00f3n de un peri\u00f3dico de agitaci\u00f3n en direcci\u00f3n a las mujeres.<\/p>\n<p>Ella cuenta c\u00f3mo, cuando se convirti\u00f3 en redactora del peri\u00f3dico, tuvo que imponerse incluso a sus camaradas del sexo masculino. A pesar del fr\u00edo que reina en la sala de trabajo, elige no ser la que se preocupe de poner la madera en la estufa sino que, como todos los que la rodean, se ocupa de la pol\u00edtica; las tareas materiales deben ser compartidas por todos.<\/p>\n<p>Clara Zetkin es una dirigente del partido socialdem\u00f3crata alem\u00e1n y tambi\u00e9n fundadora y dirigente de la Internacional Socialista de las Mujeres que tuvo su primer congreso en 1907. All\u00ed defendi\u00f3 el mismo a\u00f1o una resoluci\u00f3n para el derecho al voto de las mujeres que es adoptada por los delegados presentes.<\/p>\n<p>Fue el punto de partida de una campa\u00f1a activa de militantes socialistas en la sociedad y tambi\u00e9n&#8230; en los partidos socialistas. Porque tambi\u00e9n en los partidos socialistas, las mujeres debieron luchar contra los prejuicios sexistas que impregnan el conjunto de las costumbres sociales. En esta lucha, pudieron contar con la Segunda Internacional Socialista que incluye, el mismo a\u00f1o, en su programa, la lucha de las mujeres para el derecho al voto.<\/p>\n<h4 id=\"Los-prejuicios-sexistas\">Los prejuicios sexistas o corporativistas dividen las fuerzas de la clase obrera<\/h4>\n<p>Es necesaria toda la conciencia de clase de un partido revolucionario socialista para superar el veneno del sexismo, como cualquier otro veneno que los patronos mantienen siempre en el seno de la clase obrera con el fin de dividirla y aminorar sus fuerzas. Una gran debilidad que beneficia a los patrones, es el corporativismo, idea ilusoria de pertenecer a un cuerpo de oficios particular que ser\u00eda necesario defender.<\/p>\n<p>El sindicato de los obreros tip\u00f3grafos de Lille, por ejemplo, menciona expl\u00edcitamente en su primer n\u00famero de su peri\u00f3dico, fechado el 10 de mayo de 1894: \u201cpara defender \u00fatilmente nuestra causa e incluso diremos, para defender la de todos los trabajadores que fuesen perjudicados si la mujer entrase en nuestra industria, fundamos este peri\u00f3dico.\u201d<\/p>\n<p>Y luego: \u201cdesde cerca de 40 a\u00f1os los trabajadores del libro luchan contra el empleo de la mujer en la composici\u00f3n tipogr\u00e1fica y esto no para impedir a la mujer trabajar, como insin\u00faan hip\u00f3critamente algunos peri\u00f3dicos que cuentan con la devoci\u00f3n de los economistas, sino para evitar que el empleo de la mujer se convierta en una causa de depreciaci\u00f3n de los salarios y de paro (\u2026) \u201d<\/p>\n<p>Estos prejuicios de los oprimidos son consecuencia de las ideas que la burgues\u00eda dominante en la econom\u00eda quiere difundir en toda la sociedad. Es esta dictadura sobre los esp\u00edritus la que condena una militante sindicalista americana, Mama Jones, m\u00e1s o menos en la misma \u00e9poca. Dice, \u201clos trabajadores solo tienen a las YMCA [asociaciones de la juventud cristiana], la patronal, los sacerdotes y los maestros de la patronal, los doctores y los periodistas de la patronal, para infundirles ideas. No tienen muchas, pues.\u201d<\/p>\n<p>Los patrones utilizan la competencia, hombres contra mujeres, o nacionales contra extranjeros. Para combatirla y para superarla, son necesarios militantes, un partido pol\u00edtico capaz de representar los intereses generales de los oprimidos m\u00e1s all\u00e1 de sus diferencias de sexo, color, religi\u00f3n.<\/p>\n<h4 id=\"Ejemplo-de-una-huelga\">Ejemplo de una huelga en Nancy<\/h4>\n<p>Cuando la patronal logra dividir, se fortalece. Un ejemplo en Nancy en 1901, en la imprenta Berger-Levrault, donde estalla la huelga de tip\u00f3grafos por los salarios. Para romper la huelga, el patr\u00f3n hace llamar a obreras tip\u00f3grafas y encuentra algunas que vienen a trabajar a Nancy. Estas obreras ven incluso la ocasi\u00f3n de entrar en una fortaleza hasta ahora inexpugnable, pues las mujeres no son aceptadas por los tip\u00f3grafos que les proh\u00edben su adhesi\u00f3n al sindicato.<\/p>\n<p>As\u00ed pues ellas se organizaron aparte, en su propio sindicato. La Bolsa de Trabajo de Nancy decidi\u00f3 entonces excluir al sindicato de las mujeres tip\u00f3grafas pues se hab\u00edan convertido en verdaderas esquiroles. Marguerite Durand, figura del feminismo en Francia y redactora jefe del peri\u00f3dico feminista <em>La Fronde<\/em>, se hace cargo del asunto y hace campa\u00f1a para reintegrar el sindicato de las mujeres tip\u00f3grafas a la Bolsa de Trabajo. Lo consigue.<\/p>\n<p>El balance de esta lucha, aunque haya habido mujeres que fueron contratadas en la imprenta, incluso aunque el sindicato de las tip\u00f3grafas mujeres haya sido reintegrado a la Bolsa de Trabajo de Nancy\u2026 no impide ver que es el patrono el que, jugando a la divisi\u00f3n, es moralmente vencedor. Y durante mucho tiempo las feministas llevaron la imagen de esquiroles.<\/p>\n<h4 id=\"Un-contraejemplo\">Un contraejemplo en M\u00e9ru, cuando la clase obrera supera las divisiones<\/h4>\n<p>Afortunadamente la patronal no gana siempre y la conciencia de clase se impone a veces a las tentativas de divisi\u00f3n de los patrones. Es el caso en M\u00e9ru, en Oise, en 1909, a la ocasi\u00f3n de una huelga larga y determinada que llevan a cabo los obreros que fabrican botones.<\/p>\n<p>Los botoneros, como se les llama, son obreros pero tambi\u00e9n obreras que trabajan en los mismos lugares de producci\u00f3n pero en oficios diferentes. Cuando los patronos se dan cuenta de que la huelga est\u00e1 bien asentada, intentan maniobras para dividir a los huelguistas.<\/p>\n<p>Suponiendo que las obreras pueden ceder m\u00e1s f\u00e1cilmente, proponen aumentos de salarios que conciernen principalmente a los oficios femeninos. Fue un fracaso pues la huelga continu\u00f3.<\/p>\n<p>Algunas semanas m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de haber hecho venir al ej\u00e9rcito, que ocupa la ciudad, los patronos intentan de nuevo jugar a la divisi\u00f3n, pero como tienen un mal recuerdo de su primera tentativa, es m\u00e1s bien a los oficios masculinos a los que proponen ahora aumentos de salarios.<\/p>\n<p>Nuevo fracaso de la patronal, y es sobre una victoria colectiva de los obreros y las obreras que concluye la huelga de los botoneros de M\u00e9ru.<\/p>\n<h4 id=\"Las-organizaciones-feministas\">Las organizaciones feministas burguesas, por el derecho de las mujeres&#8230; pero dentro del mardo reducido de la sociedad capitalista<\/h4>\n<p>A finales del siglo 19 florecen igualmente organizaciones feministas que reivindican los derechos de las mujeres en el marco de la sociedad capitalista, sin cuestionarla.<\/p>\n<p>En Francia, todas las asociaciones, organizaciones, ligas de mujeres que existen, no luchan en el mismo terreno ni adoptan la misma t\u00e1ctica. El movimiento feminista es plural. Las hay que prefieren no revindicar el derecho al voto porque estiman que conllevar\u00eda el riesgo de debilitar la Rep\u00fablica, a\u00fan muy joven y fr\u00e1gil por los ataques de los cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Las hay que buscan ganar sobre el terreno de los derechos civiles como el derecho al divorcio, aquellas que luchan en prioridad por el derecho al voto, argumentando que este condiciona a todos los otros\u2026 Est\u00e1n tambi\u00e9n las que piensan que no hay que demandar todo de golpe, sino que prefieren fraccionar los derechos esperando as\u00ed obtenerlos m\u00e1s f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>Es por esto que estas organizaciones, a menudo dirigida por mujeres de la burgues\u00eda, son calificadas de feministas burguesas por los socialistas pues difunden la ilusi\u00f3n de que es posible llegar a la igualdad hombre-mujer sin revolucionar la sociedad.<\/p>\n<p>En Alemania existe un fuerte antagonismo de clase entre las militantes obreras y las burguesas feministas e incluso un ostracismo. En 1894, por ejemplo, la Federaci\u00f3n de las Asociaciones de Mujeres alemanas (BDF) rechaza la adhesi\u00f3n de las organizaciones obreras porque \u00e9stas defienden los intereses de las trabajadoras. La socialista Clara Zetkin lucha para que las obreras se organicen independientemente de las mujeres de la burgues\u00eda, sobre todo de las sufragistas de Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>El movimiento socialista se construye contra la sociedad capitalista y sus numerosas injusticias. Por lo tanto toma su parte de las luchas de las mujeres para tener derechos, pero d\u00e1ndoles otras perspectivas.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed lo que Rosa Luxemburgo, dirigente del Partido Socialista alem\u00e1n, dirigente reconocida de la Segunda Internacional, escribi\u00f3 en 1912: \u201cEl sufragio feminista, es el objetivo. Pero el movimiento de masas que podr\u00eda obtenerlo no es un asunto de las mujeres, sino una preocupaci\u00f3n de clase, com\u00fan a las mujeres y a los hombres del proletariado. La falta actual de derechos de las mujeres en Alemania es solo un eslab\u00f3n de la cadena que traba la vida del pueblo.\u201d<\/p>\n<p>Lo que da un impulso a las organizaciones feministas \u201cburguesas\u201d, es que las trabajadoras est\u00e1n cada vez m\u00e1s presentes en los sectores de la producci\u00f3n, as\u00ed como en los aparatos de Estado como empleadas. Sin embargo, siguen siendo menores ante la ley, sin ning\u00fan derecho, ni civil ni pol\u00edtico. Es una contradicci\u00f3n aberrante entre la evoluci\u00f3n de la sociedad, en la que las mujeres vienen desempe\u00f1ando un papel cada vez m\u00e1s importante, y la arcaica estructura jur\u00eddica que regenta su dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero al capitalismo le sobran las contradicciones, y esto alimenta las luchas feministas que quieren sacudir el marco estrecho en el cual la sociedad burguesa recluye a las mujeres.<\/p>\n<p>En los Estados Unidos, en Francia, en Gran Breta\u00f1a, aunque las dirigentes de las organizaciones feministas pertenezcan a la peque\u00f1a burgues\u00eda, incluso a la burgues\u00eda o a la aristocracia, no est\u00e1n por ello menos oprimidas en tanto que mujeres. Adem\u00e1s, para llevar a cabo su lucha, tienen que romper la solidaridad con los de su clase social de origen. Hace falta para ello bastante coraje pues los miembros de su clase no se lo perdonan y se lo hacen pagar muy caro.<\/p>\n<h4 id=\"En-Gran-Breta\u00f1a\">En Gran Breta\u00f1a, las sufragistas utilizan la violencia<\/h4>\n<p>Gran Breta\u00f1a ,a finales del siglo 19, tambi\u00e9n conoce una subida de la combatividad obrera. Numerosas huelgas estallan y el movimiento obrero se refuerza. Al mismo tiempo, sufragistas, militantes del sufragio femenino, intentan numerosas veces, a golpe de peticiones, interpelar a los pol\u00edticos, convencer a los diputados de adoptar una ley para el derecho al voto de las mujeres.<\/p>\n<p>Incluso la idea de un sufragio censitario, es decir \u00fanicamente para las mujeres que pagan impuestos, fracas\u00f3. El Partido Laborista, creado en 1900 por iniciativa de sindicatos y peque\u00f1os grupos socialistas, no adopta en su programa la reivindicaci\u00f3n del derecho al voto para las mujeres aunque muchos otros partidos socialistas s\u00ed la ten\u00edan en Europa. El Partido Laborista no deseaba desmarcarse de los partidos tradicionales burgueses. Es por eso que a comienzos del siglo 20 las obreras se re\u00fanen en las organizaciones que militan por los derechos civiles, hasta entonces compuestas m\u00e1s bien por miembros de la clase media e incluso acomodadas.<\/p>\n<p>Como los hombres pol\u00edticos que esperaban convencer acumulan cobard\u00eda y vacilaciones para sostener el voto femenino, una parte de las militantes por los derechos pol\u00edticos deciden endurecer su lucha.<\/p>\n<p>Las organizaciones feministas se dividen sobre esta cuesti\u00f3n entre las que buscan convencer por medios legales y las que, como Emmeline Pankhurst, deciden recurrir a la violencia para hacerse escuchar.<\/p>\n<p>Emmeline Pankhurst es la presidenta de La Uni\u00f3n Pol\u00edtica y Social de las Mujeres (WSPU), sociedad fundada en 1903 para revindicar los derechos civiles de las mujeres. Ella pertenece a una familia acomodada y milita muy pronto por estos derechos. Se cas\u00f3 con un abogado que comparte totalmente su lucha, as\u00ed como tres de sus hijas Cristabel, Sylvia y Adele. \u00a1El feminismo es como una historia familiar entre los Pankhurst!<\/p>\n<p>En 1905, tras el en\u00e9simo abandono de un proyecto de reforma constitucional por el parlamento, su organizaci\u00f3n se lanza una campa\u00f1a cuyos m\u00e9todos se vuelven espectaculares. Se trata de acciones cada vez m\u00e1s radicales con el fin de hostigar a los pol\u00edticos para hacerles votar leyes en favor del derecho de voto de las mujeres. Las sufragistas perturban los m\u00edtines, interpelando a los oradores a prop\u00f3sito del sufragio femenino. Rompen las ventanas de los pol\u00edticos conocidos por sus opiniones antisufragistas. Incendian las porches de las iglesias en las que los pastores tienen sermones contra el sufragio femenino.<\/p>\n<p>Las sufragistas son detenidas y sufren violencia y humillaci\u00f3n por parte de los polic\u00edas. Les ponen multas. Como rechazan pagarlas, son enviadas a prisi\u00f3n. Encarceladas, hacen huelga de hambre para continuar protestando. Son alimentadas a la fuerza. El Estado brit\u00e1nico no vacila en recurrir a muchas formas de violencia para acallar a las sufragistas. Pero esto es una causa perdida y la lucha no se debilita.<\/p>\n<p>En 1913, una de ellas, Emily Davison, se arroja a los pies de los caballos del Rey en una carrera h\u00edpica. Muere por haber querido hacer p\u00fablica la reivindicaci\u00f3n de los derechos civiles para las mujeres. Solo la Primera Guerra Mundial acallar\u00eda la lucha de las sufragistas cuando Emmeline Pankhurst se aline\u00f3 con la pol\u00edtica guerrera e imperialista del Reino Unido.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de la escalada de la violencia es la elecci\u00f3n de las militantes sufragistas que no quieren someterse m\u00e1s a las leyes que las desprecian, mujeres que buscan los medios para romper el lazo pol\u00edtico que las encierra. Esta pol\u00edtica, a\u00fan radical, tiene como objetivo para ciertas dirigentes de este movimiento, no la emancipaci\u00f3n de todas las mujeres y la desaparici\u00f3n de la opresi\u00f3n, sino abrir la v\u00eda para que las mujeres de la burgues\u00eda puedan integrarse al aparato de Estado.<\/p>\n<p>La uni\u00f3n de la familia Pankhurst se rompe por otra parte con esta estrategia reformista puesto que Sylvia y Adela dejan la organizaci\u00f3n de su madre. Silvia mira hacia el movimiento obrero y finalmente se entusiasma con la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917 y las ideas comunistas.<\/p>\n<p>En el Reino Unido, las mujeres de m\u00e1s de 30 a\u00f1os obtienen el derecho al voto en 1918.<\/p>\n<p>Es el resultado de sus luchas, pero tambi\u00e9n una consecuencia indirecta de la oleada revolucionaria que sacude a Europa. Los dirigentes burgueses prefieren hacer concesiones a las poblaciones que tanto han sufrido por la guerra, m\u00e1s que alimentar las fuerzas revolucionarias que amenazan con llevarse todo el orden burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>Y justamente en estos a\u00f1os de la posguerra, un nuevo poder nace en Rusia.<\/p>\n<h4 id=\"La-Revolucion-Rusa\">La Revoluci\u00f3n Rusa comienza tras el d\u00eda international de las mujeres, el 8 de marzo de 1917<\/h4>\n<p>Antes de la revoluci\u00f3n, en este pa\u00eds semifeudal que era Rusia, el analfabetismo era mucho m\u00e1s elevado en las mujeres que en los hombres y afectaba en 1914 a dos tercios de entre ellas. En Rusia, una mujer casada a la que no se pegase, era excepci\u00f3n. La ley, expl\u00edcitamente, lo autorizaba. Adem\u00e1s, en las grandes familias, la tradici\u00f3n consist\u00eda en que el padre regalaba el l\u00e1tigo a su yerno el d\u00eda de la boda.<\/p>\n<p>Sin embargo en todas las p\u00e1ginas de la historia del movimiento revolucionario ruso encontramos nombres de mujeres. A finales del siglo 19, entre los narodniki, esos militantes que quer\u00edan levantar al pueblo contra el zar recurriendo al terrorismo individual, numerosas son mujeres salidas de las clases intelectuales. El 24 de enero de 1878, Vera Zassoulitch dispara sobre el prefecto de Petersburgo para poner fin a la represi\u00f3n de la que son v\u00edctimas los narodniki. Vera Figner participa en la creaci\u00f3n del ala paramilitar de su organizaci\u00f3n y en la planificaci\u00f3n del atentado contra el zar Alejandro II.<\/p>\n<p>Sofia Perovska\u00efa particip\u00f3 en la preparaci\u00f3n del fusilamiento fallido contra Alejandro I en Mosc\u00fa en noviembre de 1879, as\u00ed como en el atentado que fracas\u00f3 en Odessa en la primavera de 1880. Fue el 13 de marzo de 1881 cu\u00e1ndo el zar fue finalmente asesinado por las bombas de los narodniki, en un atentado tambi\u00e9n dirigido por Sof\u00eda Perovska\u00efa. Ella es la primera mujer rusa colgada por motivos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, intelectuales y obreros se unen y militan en el seno del partido socialdem\u00f3crata ruso.<\/p>\n<p>El 8 de marzo de 1917 la revoluci\u00f3n comienza por la revuelta de las obreras textiles de San Petersburgo, este contingente del proletariado explotado y oprimido m\u00e1s que todos los dem\u00e1s. La revoluci\u00f3n se hace con numerosas obreras que hacen huelga, se manifiestan y se arman. Luchan en el seno de las secciones de ametralladoras, de los servicios de informaci\u00f3n y espionaje. En el Ej\u00e9rcito Rojo cavan trincheras. Montan guardia en las barricadas de la carretera impidiendo la huida de desertores que, a la vista de estas combatientes armadas, dispuestas a luchar y a morir, se sienten avergonzados y moralmente obligados a volver a su puesto.<\/p>\n<p>El Consejo de los Comisarios del Pueblo es el primer gobierno del mundo en el cual las mujeres tienen su sitio desde el primer mes; una mujer es nombrada comisar\u00eda del pueblo para Asistencia Social, Alejandra Kollontai, una dirigente bolchevique. En Ucrania, y hasta el oto\u00f1o de 1921, la militante bolchevique Majorova ocupa un puesto parecido. En provincias hay numerosas mujeres comisarias obreras y campesinas.<\/p>\n<p>Las medidas tomadas por el poder de los Consejos obreros y campesinos y la pol\u00edtica llevada a cabo por el Partido Bolchevique son ejemplos del que nos podemos sentir orgullosos. Con raz\u00f3n, Lenin afirmaba: \u201cNing\u00fan Estado, ninguna legislaci\u00f3n democr\u00e1tica ha hecho por la mujer ni la mitad de lo que el poder sovi\u00e9tico ha hecho desde los primeros meses de su existencia.\u201d<\/p>\n<h4 id=\"El-poder-bolchevique\">El poder bolchevique realiza aquello por lo que luchan las feministas en Europa y Estados Unidos<\/h4>\n<p>Est\u00e1n en primer lugar los decretos promulgados por el gobierno sovi\u00e9tico. Siete semanas despu\u00e9s de la toma del poder en octubre de 1917, el matrimonio religioso fue abolido y se convierte en una simple formalidad civil. Todos los ni\u00f1os tienen los mismos derechos, ya sean nacidos fuera o dentro del matrimonio. El divorcio tan solo es un tr\u00e1mite simple y de orden privado en caso de consentimiento mutuo.<\/p>\n<p>El adulterio y la homosexualidad ya no son considerados delitos ni castigados por la ley. La autoridad del jefe de familia desaparece del C\u00f3digo Civil.<\/p>\n<p>El C\u00f3digo de la Familia de diciembre de 1918 es \u00fanico en esta \u00e9poca en Europa por su esp\u00edritu de libertad, estableciendo la igualdad absoluta entre el marido y la mujer. El derecho a herencia es suprimido. Fue el primer Estado en legalizar, a finales de 1920, la interrupci\u00f3n del embarazo.<\/p>\n<p>Con respecto a las poblaciones musulmanas de Rusia, el primer congreso que les concierne, en 1920, decide la abolici\u00f3n de la poligamia, la prohibici\u00f3n del matrimonio para las ni\u00f1as peque\u00f1as y el fin de la obligaci\u00f3n de llevar velo. La instrucci\u00f3n se vuelve obligatoria, tanto para las ni\u00f1as como para los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero los comunistas en el poder no se contentan con la igualdad en derechos. Saben que la opresi\u00f3n de las mujeres es una consecuencia de la divisi\u00f3n de la sociedad en clases sociales y que el fin de esta opresi\u00f3n no puede darse con simples decretos, por muy justos que sean. Es necesario un cambio radical del lugar que las mujeres ocupan en la sociedad, concretamente d\u00e1ndoles los medios de participar plenamente en la producci\u00f3n de riqueza.<\/p>\n<p>Como dice Alejandra Kollontai en 1921: \u201cEl acto revolucionario m\u00e1s importante es la introducci\u00f3n del trabajo obligatorio tanto para los hombres como para las mujeres adultas. Esta ley ha aportado un cambio sin precedentes en la vida de la mujer. Ha modificado el papel de la mujer en la sociedad, el Estado y la familia, de forma mucho m\u00e1s importantes que todos los dem\u00e1s decretos desde la Revoluci\u00f3n de Octubre y que otorgaban a la mujer la igualdad pol\u00edtica y civil.\u201d<\/p>\n<p>Esta igualdad en el trabajo productivo es la condici\u00f3n necesaria para la igualdad en muchos otros aspectos de la vida social. La igualdad pol\u00edtica, a\u00f1adida al trabajo obligatorio para todos, contribuye a hacer reconocer a las mujeres como seres completos.<\/p>\n<p>Luego est\u00e1 la acci\u00f3n militante y voluntaria del partido para que la ley entre en la vida y cambie realmente la sociedad. Para ello, el partido llama a la acci\u00f3n a las propias mujeres. En 1921, tras una reuni\u00f3n de la Internacional Comunista, Alejandra Kollontai defiende un plan de ataque contra las costumbres sociales, para enganchar a las mujeres que por su lugar en la vieja sociedad no tienen confianza en ellas mismas.<\/p>\n<p>El Partido Bolchevique se pone como objetivo hacer entrar a las obreras, a las campesinas, a las amas de casas o empleadas en todas las organizaciones ligadas a los soviets. Vigila para que las obreras sean elegidas en los Consejos de industria. Es necesario que las mujeres sean elegidas a todos los niveles de organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p>El partido pide a las militantes ir a trabajar como obreras o empleadas all\u00ed donde no hay un gran n\u00famero de mujeres para hacer propaganda e intentar modificar las costumbres. En las f\u00e1bricas mixtas, el Estado anima a las mujeres a participar, en igualdad con los hombres, en toda la vida del soviet. El partido tambi\u00e9n ten\u00eda una pol\u00edtica respecto a las mujeres en el hogar: cada militante deb\u00eda pasar al menos una vez por semana por la casa de una decena de amas de casa, con el fin de hacer propaganda para la igualdad e intentar asociar el m\u00e1ximo de mujeres posible al funcionamiento del Estado obrero. C\u00f3mo Lenin lo deseaba: \u201ccada cocinera debe aprender a dirigir el Estado\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s el Estado sovi\u00e9tico no cierra los ojos sobre los problemas considerados a menudo como de la esfera privada. Toma medidas para liberar a las mujeres de las tareas del hogar. Lenin afirma en 1919: \u201cA pesar de todas las leyes que hemos hecho para la emancipaci\u00f3n de la mujer, contin\u00faa siendo una esclava dom\u00e9stica porque el trabajo dom\u00e9stico la retrasa, la estrangula, la encierra y la degrada, la encarcela en su cocina donde ella despilfarra su tiempo y su trabajo en tareas ingrata.\u201d<\/p>\n<p>La sociedad capitalista ha desarrollado las t\u00e9cnicas, ha creado verdaderas concentraciones humanas como son las ciudades industriales, ha transformado much\u00edsimas tareas en tareas colectivas con la divisi\u00f3n del trabajo&#8230; pero cuando se trata de las tareas del hogar, contin\u00faa haci\u00e9ndolas recaer sobre los individuos y sobre todo sobre las mujeres, a las que limita al interior de su hogar.<\/p>\n<p>Esta organizaci\u00f3n de la vida dom\u00e9stica es demasiado individual y mezquina. No corresponde en absoluto a las inmensas posibilidades de desembarazarse de un trabajo aburrido y vano. Y el Estado sovi\u00e9tico se pone a ello desarrollando restaurantes colectivos y lavander\u00edas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>El Estado sovi\u00e9tico tiene en cuenta las cargas ligadas a la maternidad y a la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os, que recaen casi exclusivamente sobre las mujeres.<\/p>\n<p>Alexandra Kollontai dice: \u201cEl hecho de que la mujer no sea \u00fanicamente ciudadana y fuerza de trabajo, sino que tambi\u00e9n trae los ni\u00f1os al mundo, la colocar\u00e1 siempre en una situaci\u00f3n particular. Es lo que las feministas rechazan entender, content\u00e1ndose con hablar de igualdad formal.<\/p>\n<p>El proletariado no puede permitirse ignorar esta realidad esencial pues se trata de construir nuevos modos de vida.\u201d Luego: \u201cSi queremos dar a las mujeres la posibilidad de participar en la producci\u00f3n, la colectividad debe descargarlas del pesado fardo ligado a la maternidad.\u201d<\/p>\n<p>Es por ello que el Estado obrero construye guarder\u00edas y escuelas infantiles. Igualmente promulga decretos que instituye la gratuidad de la alimentaci\u00f3n para los ni\u00f1os hasta la edad de 17 a\u00f1os, decretos que aseguran, con los presupuestos del Estado, la existencia de la mujer embarazada y de la joven madre.<\/p>\n<p>Y toda esta pol\u00edtica, el Estado obrero la intenta llevar a cabo mientras atraviesa las peores dificultades y peligra hasta su supervivencia, incluso en los a\u00f1os m\u00e1s negros de la Guerra civil.<\/p>\n<p>Queda adem\u00e1s la manera en que los bolcheviques han llevado a cabo su pol\u00edtica. Los bolcheviques en el poder no han tenido una pol\u00edtica autoritaria. M\u00e1s bien han luchado contra la influencia de la Iglesia en la sociedad, sobre todo sobre la familia, y buscaron convencer. Por ejemplo cuando en 1923 comienza la elaboraci\u00f3n de un nuevo C\u00f3digo de la Familia, este se discuti\u00f3 durante meses en toda la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de 1925, miles de asambleas se organizaron en pueblos, en las f\u00e1bricas, que permitieron discusiones p\u00fablicas. Tambi\u00e9n el peri\u00f3dico <em>Pravda<\/em> publica cartas de lectores que dan su punto de vista sobre la cuesti\u00f3n. Despu\u00e9s de un a\u00f1o de debates, en 1926, el nuevo C\u00f3digo de la Familia decide finalmente la igualdad en derechos entre el matrimonio civil y la uni\u00f3n libre.<\/p>\n<p>En materia de igualdad de derechos, la Rusia bolchevique realiz\u00f3 aquello por lo que luchaban las feministas en Europa y Estados Unidos. Y no solo en el plano pol\u00edtico donde las mujeres obtienen el derecho al voto, el derecho de ser candidata y elegida, sino tambi\u00e9n d\u00e1ndoles los medios de revolucionar los modos de vida.<\/p>\n<p>En algunos a\u00f1os las rusas ganaron aquello que las feministas de otros lugares tardar\u00edan decenas de a\u00f1os en obtener.<\/p>\n<h4 id=\"El-fracaso-de-la-revolucion\">El fracaso de la revoluci\u00f3n mundial y la estalinizaci\u00f3n de la Internacional: las ideas de la burgues\u00eda penetran en los partidos obreros<\/h4>\n<p>La Rusia revolucionaria sale agotada de la Guerra civil. La oleada revolucionaria que atravesaba Europa no concluye en ninguna parte. La Rusia comunista se encuentra aislada en un periodo de reacci\u00f3n pol\u00edtica generalizado en Europa.<\/p>\n<p>Como consecuencia, el nuevo poder debe aguantar tan solo para preservar posibilidades pol\u00edticas ante la pr\u00f3xima subida revolucionaria. La burocracia, que hace funcionar al Estado sovi\u00e9tico ruso, toma poco a poco el poder y se emancipa de los controles de las masas obreras, agotadas tras 7 a\u00f1os de guerra, de revoluci\u00f3n y de guerra civil. Los dirigentes estalinistas rompen con la tradici\u00f3n revolucionaria eliminando a toda la vieja guardia bolchevique.<\/p>\n<p>La estalinizaci\u00f3n del poder se traduce por pasos atr\u00e1s sobre numerosos derechos conquistados por los explotados con la ca\u00edda del poder de la burgues\u00eda y de los poderosos, as\u00ed como para las mujeres. Es la vuelta de los viejos valores burgueses, desde el trabajo a destajo en la f\u00e1brica hasta la familia tradicional. En 1936, el mismo a\u00f1o en que comienzan los procesos de Mosc\u00fa, la dictadura estalinista proh\u00edbe el aborto. Decreta tambi\u00e9n el aumento de los gastos por divorcio. Es necesario \u201cproteger a la nueva familia sovi\u00e9tica\u201d y luchar contra lo que los bur\u00f3cratas llaman \u201cuna actitud ligera y negligente hacia el matrimonio\u201d.<\/p>\n<p>Esta degeneraci\u00f3n estalinista tiene consecuencias sobre todos los partidos de la Internacional Comunista. No solo se convierten en simples ejecutantes de la pol\u00edtica contrarrevolucionaria dictada por la diplomacia estalinista, sino que toman para s\u00ed las ideas reaccionarias sobre las mujeres, invitadas a procrear y a ocuparse de su hogar. En Francia, el Partido Comunista estalinizado abandona todas las luchas que habr\u00edan podido hacer de \u00e9l un partido revolucionario, entre las cuales la lucha de las mujeres por su emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, en sus or\u00edgenes, el Partido Comunista se opuso a una ley indigna de 1920, ley que condenaba los abortos y tachaba de criminales a las que abortaban. En estos a\u00f1os el Partido Comunista ligado a la Revoluci\u00f3n rusa no ten\u00eda miedo de defender la contracepci\u00f3n, el derecho al aborto y la posibilidad para las mujeres de presentarse a las elecciones. As\u00ed en 1924, una militante obrera, Jos\u00e9phine Pencalet, fue elegida, en una lista comunista, al Consejo Municipal de Douarnenez, en Finisterre. Y ello, en un momento en que que las mujeres no ten\u00edan ni derecho al voto ni el de poder ser elegidas.<\/p>\n<h4 id=\"El-Partido-Comunista-Frances\">El PCF y su voluntad de integrarse a la sociedad burguesa<\/h4>\n<p>En 1936, el mismo a\u00f1o en el que se al\u00eda con los radicales y socialistas para sabotear la huelga general, el Partido Comunista deja de revindicar la derogaci\u00f3n de la Ley contra el aborto de 1920 y considera que deben ser tomadas medidas para favorecer los nacimientos.<\/p>\n<p>Tras la Segunda Guerra Mundial, el Partido Comunista, convertido en el Partido Comunista Franc\u00e9s, participar en el gobierno. A partir de 1945, el PCF celebra la fiesta de las madres y se presenta como un \u201cdefensor de las familias francesas\u201d.<\/p>\n<p>En 1949, Jean Kanapa, figura intelectual del PCF, despotrica contra el libro de Simone de Beauvoir <em>El segundo sexo<\/em>. Escribe que se trata de una \u201cbasura que revuelve el est\u00f3mago\u201d. Este libro tiene sin embargo, el m\u00e9rito inmenso de poner en primer plano las ideas feministas defendidas en otros tiempos por el Partido Comunista.<\/p>\n<p>En febrero de 1956 el PCF se pone en pie de guerra contra una proposici\u00f3n de ley por el control de la natalidad y la legalizaci\u00f3n de los medios contraceptivos. Jeannette Vermeersch, vicepresidenta de la Uni\u00f3n de las Mujeres francesas, una organizaci\u00f3n sat\u00e9lite del PCF, se opone a este proyecto de ley. Como se ve, crear una organizaci\u00f3n espec\u00edfica para las mujeres no es garant\u00eda de feminismo.<\/p>\n<p>Esta dirigente del PCF se expresa as\u00ed: \u201cEl control de la natalidad, la maternidad voluntaria, es un enga\u00f1o para las masas populares, pero es un arma entre las manos de la burgues\u00eda contra las leyes sociales (&#8230;) \u00bfY desde cu\u00e1ndo las mujeres trabajadoras reclaman el derecho a acceder a los vicios de la burgues\u00eda? Jam\u00e1s.\u201d<\/p>\n<p>En abril de 1956, ella dirige una nota al Secretariado del partido en la que afirma que una legalizaci\u00f3n de la propaganda para los medios de contracepci\u00f3n conllevar\u00eda una \u201cbaja alarmante de la natalidad\u201d. Ella teme igualmente un \u201cdesencadenamiento de la propaganda para la educaci\u00f3n sexual\u201d que tendr\u00eda por consecuencia a la vez \u201cagudizar los problemas de clase\u201d, \u201cherir los sentimientos familiares y humanos\u201d y favorecer la disminuci\u00f3n de la natalidad.<\/p>\n<p>En cuanto el secretario general del PCF, Maurice Thorez, afirma: \u201cNos parece superfluo recordar que el camino de la liberaci\u00f3n de la mujer pasa por las reformas sociales, por las revoluciones sociales y no por las cl\u00ednicas de aborto.\u201d La posici\u00f3n defendida por el PCF en 1956 se mantiene durante muchos a\u00f1os. Hay que esperar a 1965 para observar una primera inflexi\u00f3n sobre esta cuesti\u00f3n, seguida por la movilizaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica por el planning familiar.<\/p>\n<p>El estalinismo rompi\u00f3 con las ideas revolucionarias del movimiento obrero y se adapt\u00f3 a la sociedad capitalista. El PCF estalinista abandon\u00f3 las luchas que llevaba a cabo el movimiento comunista contra todas las opresiones: anticolonialismo, lucha contra el nacionalismo, contra el racismo\u2026 y tambi\u00e9n las luchas cotidianas contra todo lo que oscurec\u00eda la conciencia de los explotados, desde el alcoholismo a la religi\u00f3n. Abandon\u00f3 igualmente la lucha feminista.<\/p>\n<h4 id=\"El-renacimiento\">El renacimiento del movimiento feminista en los a\u00f1os 1960 y 1970, fuera de las organizaciones reformistas del movimiento obrero<\/h4>\n<p>Es por ello que los movimientos de protesta feminista, que se desarrollan en los a\u00f1os 1960\/1970, lo hicieron fuera de las organizaciones reformistas del movimiento obrero.<\/p>\n<p>Es por ello que en los a\u00f1os 1970, el movimiento de liberaci\u00f3n de las mujeres, el MLF, desfila en las manifestaciones del primero de mayo con los revolucionarios y no detr\u00e1s del Partido Comunista Franc\u00e9s o el Partido Socialista. Pues las feministas luchan sobre un terreno desierto por las organizaciones que afirman sin embargo representar los intereses de los trabajadores y los oprimidos<\/p>\n<p>Es hacia final de los a\u00f1os 1960, en los Estados Unidos, que el movimiento feminista reaparece, al mismo tiempo que el movimiento de la poblaci\u00f3n negra por los derechos civiles y el movimiento pacifista contra la guerra de Vietnam.<\/p>\n<p>En Francia el movimiento feminista sale de la sacudida social de mayo de 1968. En este contexto de agitaci\u00f3n social y de cuestionar los valores del orden establecido, se fundan en 1973 el movimiento <em>Choisir<\/em> y el MLAC (Movimiento para la Libertad del Aborto y de la Contracepci\u00f3n), movimiento en el que participan muchas organizaciones pol\u00edticas de extrema izquierda, entre ellas <em>Lutte Ouvri\u00e8re<\/em> con nuestra camarada Arlette Laguiller. El MLAC se pone como objetivo imponer la abolici\u00f3n de la ley de 1920 que proh\u00edbe a las mujeres abortar.<\/p>\n<p>Antes de la ley Veil votada en 1975, la interrupci\u00f3n voluntaria de un embarazo no deseado estaba castigada con penas de prisi\u00f3n para aquellas que abortaban y para aquellos o aquellas que les ayudaban. En realidad, reinaba la hipocres\u00eda puesto que cada a\u00f1o cientos de miles de mujeres pon\u00edan fin a un embarazo no deseado. Las que pod\u00edan, porque ten\u00edan los medios, lo hac\u00edan en buenas condiciones sanitarias en el extranjero. Las otras deb\u00edan arregl\u00e1rselas arriesgando su salud, y cada a\u00f1o m\u00e1s de 300 mujeres mor\u00edan tras un aborto clandestino.<\/p>\n<p>Sin embargo esta ley de 1975 no fue un regalo del gobierno sino el resultado de una lucha encarnizada. En 1971, 343 mujeres c\u00e9lebres firmaron y publicaron un manifiesto en el que afirmaban haber abortado. Se llamaban Simone de Beauvoir, Gis\u00e8le Halimi, Catherine Deneuve, Jeanne Moreau, Agn\u00e8s Varda, Delphine Seyrig, Christiane Rochefort&#8230; Desafiaron as\u00ed la ley de prohibir el aborto. Fueron desprestigiadas por la jaur\u00eda de defensores de la familia, ya fuesen de derecha o de izquierda.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente en 1972, fue el proceso de Bobigny. Una joven de 17 a\u00f1os, que aborto tras una violaci\u00f3n, se encontr\u00f3 sentada en el banco de los acusados, con su madre que la hab\u00eda ayudado. Era la abogada Gis\u00e8le Halimi, militante feminista, la que defend\u00eda su causa ante el tribunal mientras que un gran movimiento de apoyo se constitu\u00eda alrededor de aquellas que la ley consideraba culpables. Fueron absueltas.<\/p>\n<p>Esta gran victoria anim\u00f3 a muchas otras mujeres a participar en las manifestaciones siguientes, a levantar la cabeza y a atreverse a hablar alrededor suyas, a mantener discusiones y defender otro punto de vista que no fuera el de los partidarios de la familia.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en 1973, 331 m\u00e9dicos declaran haber practicado abortos clandestinos, sin ser finalmente molestados por la justicia. Asociaciones, como <em>Planning familial<\/em> o el MLAC, instalan centros en los cuales m\u00e9dicos practican abortos y organizan p\u00fablicamente viajes en autob\u00fas hacia los pa\u00edses donde es posible abortar. Y sobre todo, todas estas acciones fuera de la ley fueron acompa\u00f1adas por grandes manifestaciones.<\/p>\n<p>Como balance en Francia, el movimiento feminista logr\u00f3, por sus luchas, imponer leyes por el derecho a disponer de sus bienes sin la autorizaci\u00f3n del marido, el derecho a tener una cuenta en el banco, el derecho a utilizar medios de contracepci\u00f3n, la supresi\u00f3n de la noci\u00f3n \u201cjefe de familia\u201d, el derecho a abortar, la obligaci\u00f3n de la mixticidad en las escuelas, el divorcio por consentimiento mutuo, la despenalizaci\u00f3n del adulterio.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os 1960\/1970 estuvieron marcados por ciertas liberalizaci\u00f3n de costumbres que permiti\u00f3 a generaciones acabar con los viejos modelos de sumisi\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n<h4 id=\"La-situacion-de-las-mujeres\">La situaci\u00f3n de las mujeres cuando las fuerzas reaccionarias est\u00e1n a la ofensiva<\/h4>\n<p>Es necesario no olvidar que esta evoluci\u00f3n no es tan antigua&#8230; y que hizo falta arrancar cada derecho. Desde los sansimonianos a las militantes por el sufragio, pasando por las militantes socialistas y despu\u00e9s comunistas, ha sido necesario el coraje moral de ir a contracorriente. Ha sido necesario el coraje f\u00edsico para ir a manifestarse sabiendo que estaban las porras o la prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00ed, la humanidad puede estar orgullosa de estas mujeres que se atrevieron. De la energ\u00eda, la combatividad, la perseverancia que tuvieron para construir organizaciones, para hacer huelgas, para participar en las guerras sociales. Es a este precio que las mujeres, en ciertos pa\u00edses del planeta, ganaron el derecho de votar, de trabajar, de acceder a la libertad de disponer de su propio cuerpo.<\/p>\n<p>Durante d\u00e9cadas, desde el siglo 19 al 20, las luchas por la emancipaci\u00f3n de las mujeres han sido respaldadas por las intervenciones pol\u00edticas de las masas obreras, por las luchas de la socialdemocracia, despu\u00e9s de los j\u00f3venes partidos comunistas. Partidos que cuestionaban el poder de la burgues\u00eda sobre la sociedad, que constru\u00edan ellos mismos sus propias redes y, lo hemos dicho, sus propios valores: la solidaridad de clase, la fraternidad, el internacionalismo, las ideas colectivistas&#8230;<\/p>\n<p>Hoy, todo aquello que representaba una contestaci\u00f3n a la dominaci\u00f3n de la burgues\u00eda, incluso reformista, incluso deformada por el estalinismo, ya no existe. Hoy en d\u00eda, las fuerzas pol\u00edticas que est\u00e1n a la ofensiva son aquellas que defienden el orden existente, corrientes reaccionarias dispuestas a cualquier cosa para mantener el sistema capitalista en crisis permanente, un sistema que parasita toda la econom\u00eda. Y esto se traduce por el retroceso de toda la sociedad. Cuando las luchas cesan, cuando los oprimidos sufren, los derechos adquiridos a trav\u00e9s de las luchas pueden retroceder. La situaci\u00f3n actual de las mujeres es un indicador de la marcha atr\u00e1s de toda la sociedad pues, como lo escribi\u00f3 Charles Fourier en el siglo 19, \u201cen cada sociedad, el grado de emancipaci\u00f3n de las mujeres es la medida natural de la emancipaci\u00f3n general.\u201d<\/p>\n<p>En los pa\u00edses pobres del planeta donde las poblaciones est\u00e1n sometidas a dictaduras infames o a guerra incesantes, la suerte de las mujeres apenas ha progresado e incluso se volvi\u00f3 espantosa en ciertos aspectos: beb\u00e9s ni\u00f1as abandonadas al nacer, matrimonios forzados, esclavitud, mutilaciones sexuales, violaciones de guerra, cr\u00edmenes de honor, ejecuciones p\u00fablicas, homicidios&#8230; Incluso cuando las mujeres han ganado derechos participando en luchas por la independencia de ciertos pa\u00edses, han sido aplastadas por el empuje de las fuerzas reaccionarias. Las chicas y las ni\u00f1as que hab\u00edan conseguido arrojar su velo, se ven obligadas a volver a llevarlo y a sufrir un C\u00f3digo de la Familia retr\u00f3grado, como en Argelia.<\/p>\n<p>En Arabia Saud\u00ed las mujeres est\u00e1n obligadas a desaparecer bajo un velo negro que les cubre de la cabeza a los pies. Su sexualidad est\u00e1 bajo control y pueden ser lapidadas en una plaza p\u00fablica por adulterio. No tienen derecho de salir sin estar acompa\u00f1adas por un hombre de la familia. No tienen el derecho de conducir un coche. La mixticidad est\u00e1 prohibida&#8230;<\/p>\n<p>En numerosos pa\u00edses, el lugar de las mujeres en la sociedad se limita a lo que los Estados y las mentalidades acuerdan, incluso el derecho a existir. Una canci\u00f3n popular de la India dice \u201c\u00bfPor qu\u00e9 naciste, mi hija, cuando un chico quer\u00eda? Vete ya al mar a rellenar tu cubo, ojal\u00e1 te caigas y all\u00ed te ahogues.\u201d En China y en la India, en estos dos pa\u00edses que concentran a un tercio de la poblaci\u00f3n mundial, hay un d\u00e9ficit de nacimientos de ni\u00f1as de m\u00e1s de 100 millones. Este desequilibrio demogr\u00e1fico tiene como consecuencia secuestros o comercio de mujeres en las regiones donde los hombres son mucho m\u00e1s numerosos.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses donde el imperialismo putrefacto se agarra a sus privilegios sembrando la guerra, no acaba m\u00e1s que generando bandas armadas que aterrorizan a las poblaciones que quieren controlar. Y todos estos integristas religiosos ya sean talibanes en Afganist\u00e1n o Boko Haram en Africa o Daesh en Siria, erigen su odio hacia las mujeres en religi\u00f3n de Estado y dan hasta al m\u00e1s pobre de los pobres, la posibilidad de atropellar a otro ser humano, la mujer, que se le entrega para que se desahogue. Es el rostro de una reacci\u00f3n extrema, la imagen m\u00e1s b\u00e1rbara del retroceso que el imperialismo impone al mundo para su mantenimiento.<\/p>\n<h4 id=\"En-los-paises-ricos\">En los pa\u00edses ricos tambi\u00e9n, la condici\u00f3n de las mujeres retrocede ante la reacci\u00f3n<\/h4>\n<p>Esta evoluci\u00f3n reaccionaria se manifiesta incluso en los pa\u00edses ricos. En noviembre del a\u00f1o pasado por ejemplo, en Estados Unidos, un loco perdido ha disparado por los alrededores de un centro de interrupci\u00f3n del embarazo en Colorado.<\/p>\n<p>Este ataque es simb\u00f3lico de otros, menos llamativos puede ser pero iguales de violentos, contra el derecho al aborto. En Francia, abortar se vuelve cada vez m\u00e1s un calvario a causa de las medidas de austeridad tomadas por los diferentes gobiernos contra el hospital p\u00fablico, con la supresi\u00f3n de puestos de trabajo, el cierre de centros de interrupci\u00f3n del embarazo, la penuria de ginec\u00f3logos.<\/p>\n<p>La crisis, los ataques contra los servicios p\u00fablicos de salud, hacen retroceder el derecho al aborto&#8230; Surgen situaciones vueltas del pasado con las mujeres, las que tienen recursos, que tienen que ir a abortar en el extranjero, cuando los plazos legales se han agotado.<\/p>\n<p>Y luego est\u00e1n los enemigos del aborto como Marion Mar\u00e9chal Le Pen que quiere suprimir las subvenciones a la asociaci\u00f3n <em>Planning familial<\/em> y todos sus ac\u00f3litos que quieren imponer su visi\u00f3n retr\u00f3grada de la familia con un papa, una mam\u00e1, un matrimonio&#8230; evidentemente en la iglesia.<\/p>\n<p>Pero lo que amenaza tambi\u00e9n el derecho al aborto y los derechos de las mujeres en general, es el retroceso de las conciencias. Para cu\u00e1ntos miles y miles de j\u00f3venes mujeres hoy en d\u00eda, y sin duda son decenas de miles, es imposible abortar pues en los institutos, los que defienden el derecho al aborto sufren la presi\u00f3n de los otros, el peso de una moral de otros tiempos&#8230;<\/p>\n<p>Hasta tal punto que la simple idea de que las mujeres tienen derecho a disponer de su propio cuerpo sigue siendo una lucha por llevar. Las ideas reaccionarias est\u00e1n en el aire al mismo tiempo que el racismo, la misoginia, la homofobia, las ideas oscurantistas y religiosas.<\/p>\n<p>Hasta las ideas de los fil\u00f3sofos de la Ilustraci\u00f3n ya no est\u00e1n de moda en esta sociedad que clama alto y fuerte que es normal que haya desigualdad y que los d\u00e9biles se vean aplastados. Y los integristas religiosos, productos del pudrimiento de la sociedad, quieren hacer creer en su lucha por el poder que es luchando contra todas las ideas progresistas, particularmente contra el feminismo, como mejor se puede luchar contra la dominaci\u00f3n de Occidente.<\/p>\n<h4 id=\"Para-poner-fin\">Para poner fin a la opresi\u00f3n de las mujeres, as\u00ed como para la liberaci\u00f3n del conjunto de la sociedad, es vital que renazca el movimiento obrero<\/h4>\n<p>Contra el reflujo importante de las ideas progresistas, contra todas las corrientes pol\u00edticas reaccionarias, es vital que renazca el movimiento obrero, sus luchas, sus valores.<\/p>\n<p>Pues son las intervenciones masivas de la clase obrera, sus luchas, las que han hecho progresar la sociedad y las que han dado derechos a los oprimidos que no los ten\u00edan, en particular a las mujeres.<\/p>\n<p>Y es necesario tambi\u00e9n que renazca un partido que represente los intereses pol\u00edticos del proletariado.<\/p>\n<p>Un partido que se opondr\u00e1 a todas las formas de desigualdad y de opresi\u00f3n, en los barrios, en las empresas, en las escuelas, en toda la vida social.<\/p>\n<p>La opresi\u00f3n de las mujeres se ha erigido en sistema desde que la sociedad se dividi\u00f3 en clases sociales sobre la base de la propiedad privada de los bienes de producci\u00f3n. Cierto, las mujeres no constituyen una clase social. A\u00fan as\u00ed forman una parte de la clase obrera.<\/p>\n<p>Para las mujeres proletarias que directamente sufren la explotaci\u00f3n capitalista, no hay apenas elecci\u00f3n sino luchar contra la precariedad, los bajos salarios, el desprecio patronal y las desigualdades inherentes a su condici\u00f3n femenina; deben vincular su combate al del conjunto de los trabajadores contra el explotador com\u00fan.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n deseamos dirigirnos a las mujeres que por buenas o malas razones, no se sienten parte de la clase obrera, o no a\u00fan. Si ellas quieren liberarse realmente de su opresi\u00f3n, su lugar no est\u00e1 aparte sino al lado de aquellas y de aquellos que luchan contra esta sociedad de explotaci\u00f3n. Las mujeres no podr\u00e1n liberarse completamente de su opresi\u00f3n m\u00e1s que luchando y destruyendo la sociedad capitalista, en las que se basan las desigualdades y la explotaci\u00f3n. Para ser feministas consecuentes, as\u00ed como para ser antiracistas o anticolonialistas consecuentes no se puede ser m\u00e1s que comunista.<\/p>\n<p>Nuestra convicci\u00f3n profunda es que la humanidad no se divide entre hombres y mujeres, entre negros y blancos, entre aquellos que tienen papeles y los que no los tienen. Es la organizaci\u00f3n capitalista la que divide a la sociedad en dos clases sociales con intereses antagonistas. Y tenemos la convicci\u00f3n de que la clase de las trabajadoras y trabajadores tiene un papel hist\u00f3rico a jugar para acabar de una vez por todas con este mundo b\u00e1rbaro.<\/p>\n<p>Y cuando nuestro mundo acabe con esta divisi\u00f3n, entonces ser\u00e1 el comienzo de otra historia, la de la humanidad liberada. Las diferencias ser\u00e1n riquezas, y \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 entonces de las relaciones entre hombres y mujeres, cuando la sociedad se desembarace de la propiedad privada, de las relaciones de poder y dominaci\u00f3n? Cuando los seres humanos se quiten del medio todos los prejuicios, presiones, estereotipos.<\/p>\n<p>\u00bfSomos capaces siquiera de imaginar lo que podr\u00edan ser las relaciones sociales en una humanidad distinta? Pero esto no nos impide luchar para que las generaciones futuras puedan vivir plenamente, libres y conscientes.<\/p>\n<p>Y para concluir, he aqu\u00ed lo que dec\u00eda nuestra camarada Arlette Laguiller, en 1974. Ella era entonces la primera mujer, una trabajadora, en presentarse a las elecciones presidenciales en Francia.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cMujeres, hermanas, obreros, hermanos. (&#8230;)<\/p>\n<p>Para los socialistas revolucionarios, la igualdad del hombre y de la mujer no es un derecho, es un hecho. Si la mujer ocupa hoy una situaci\u00f3n inferior al hombre, no es debido a su falta de capacidad, que no existe m\u00e1s que en la cabeza de los reaccionarios; es porque vivimos en una sociedad de explotaci\u00f3n, una sociedad que est\u00e1 en base a la injusticia y la desigualdad. Y las mujeres, todas las mujeres, incluso las de la burgues\u00eda, son v\u00edctimas de esta sociedad de explotaci\u00f3n. (\u2026) Pero no es casualidad que sea precisamente una militante de extrema izquierda la \u00fanica en defender estas ideas, en tanto que mujer, en esta campa\u00f1a electoral&#8230;<\/p>\n<p>Esto significa que solo los revolucionarios socialistas ponen sus actos de acuerdo a sus ideas. Porque la libertad no se divide. Las mujeres no ser\u00e1n realmente libres e iguales, es decir, consideradas en su valor humano, m\u00e1s que cuando todos los individuos sean libres. Todos los individuos, incluso aquellos que hoy soportan la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n bajo todas sus formas. (\u2026) Todas estas cadenas, todas estas opresiones est\u00e1n ligadas, y en la gran lucha \u00fanica por la libertad, las mujeres tienen un lugar que les corresponde por derecho.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Lucha de Clase, marzo de 2018<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue en Copenhague, en marzo de 1910, cuando los militantes, hombres y mujeres, de la II Internacional Socialista, en nombre de las mujeres miembros de partidos socialistas del mundo entero, decidieron organizar un d\u00eda internacional de las mujeres trabajadoras. En ocasi\u00f3n de este 8 de marzo, presentamos a nuestros lectores la traducci\u00f3n del texto de&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/las-luchas-por-la-emancipacion-de-las-mujeres-y-el-movimiento-obrero\/\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">Las luchas por la emancipaci\u00f3n de las mujeres y el movimiento obrero<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-8516","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lucha-de-clase"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8516","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8516"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8516\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11657,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8516\/revisions\/11657"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8516"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8516"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8516"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}