{"id":8341,"date":"2017-02-04T17:21:51","date_gmt":"2017-02-04T15:21:51","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=8341"},"modified":"2020-08-01T10:46:00","modified_gmt":"2020-08-01T08:46:00","slug":"actualidad-del-marxismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/actualidad-del-marxismo\/","title":{"rendered":"Actualidad del marxismo"},"content":{"rendered":"<p>En 1939, Trotsky escrib\u00eda en \u00abEl marxismo y nuestra \u00e9poca\u00bb: \u00abA pesar de los \u00faltimos triunfos del pensamiento t\u00e9cnico, las fuerzas productivas naturales ya no aumentan. El s\u00edntoma m\u00e1s claro de la decadencia es el estancamiento mundial de la industria de la construcci\u00f3n, como consecuencia de la paralizaci\u00f3n de nuevas inversiones en las ramas fundamentales de la econom\u00eda. Los capitalistas ya no son capaces de creer en el futuro de su propio sistema.\u00bb<\/p>\n<p>Mientras que la burgues\u00eda apostaba por el New Deal o el fascismo y estaba dispuesta a hundir a la humanidad en otra guerra mundial, Trotsky conclu\u00eda de la siguiente manera: \u00abLas reformas parciales y los remiendos para nada servir\u00e1n. La evoluci\u00f3n hist\u00f3rica ha llegado a una de sus etapas decisivas, en la que \u00fanicamente la intervenci\u00f3n directa de las masas es capaz de barrer los obst\u00e1culos reaccionarios y de asentar las bases de un nuevo r\u00e9gimen. La abolici\u00f3n de la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n es la primera condici\u00f3n para la econom\u00eda planificada, es decir, para la introducci\u00f3n de la raz\u00f3n en la esfera de las relaciones humanas, primero en una escala nacional y, finalmente, en una escala mundial.\u00bb Algunos meses despu\u00e9s de que se escribieran estas l\u00edneas, se desencadenaba la Segunda Guerra Mundial. Al salir de dicho conflicto se evit\u00f3 la revoluci\u00f3n proletaria, el sistema capitalista vivi\u00f3 algunos a\u00f1os de recuperaci\u00f3n, con lo cual parec\u00edan err\u00f3neas las previsiones de Trotsky. En realidad, podemos comprobar hoy en d\u00eda que no se trataba de otra cosa que una recuperaci\u00f3n provocada por la guerra y que el capitalismo sigue llevando a la humanidad hacia el abismo.<\/p>\n<p>Sin embargo, nunca en la historia ha tenido la humanidad tantos recursos a su disposici\u00f3n para hacer frente a las necesidades de su vida colectiva.<\/p>\n<p>Nunca antes ha sido tan enorme el desfase entre una humanidad capaz de explorar el espacio lejano y una sociedad que se ahoga en guerras entre pa\u00edses, entre naciones, entre etnias o aldeas. La globalizaci\u00f3n capitalista ha fundido a los hombres de todas las partes en un destino com\u00fan, como nunca antes; pero el fragmentamiento de los pueblos alcanza niveles in\u00e1uditos.<\/p>\n<p>Los medios materiales y culturales para vencer definitivamente los prejuicios, los misticismos, fruto de siglos de opresi\u00f3n y divisi\u00f3n de la sociedad en clases, son m\u00e1s numerosos que nunca antes. Pero al mismo tiempo las religiones y misiticismos vuelven con m\u00e1s fuerza que nunca en la vida social.<\/p>\n<p>La putrefacci\u00f3n de la sociedad capitalista se expresa de la manera m\u00e1s asquerosa, en la atracci\u00f3n que ejerce el terrorismo islamista sobre una fracci\u00f3n de la juventud.<\/p>\n<p>En resumen, nunca han sido tan favorables las condiciones materiales y t\u00e9cnicas, para una sociedad unificada en la fraternidad a escala planetaria, pero nunca tampoco ha parecido tan remota esta perspectiva.<br \/>\nLa gran aportaci\u00f3n del marxismo al movimiento obrero, no s\u00f3lo consisti\u00f3 en denunciar el capitalismo y el agotamiento de su potencial de progreso, sino en darle los medios para romper las cadenas. Como dec\u00eda Marx ya en 1845, el problema ya no es entender a la sociedad sino transformarla. El marxismo no s\u00f3lo consider\u00f3 la nueva clase obrera como una clase explotada y v\u00edctima: en ella vio la soluci\u00f3n, la clase social capaz de derrumbar al capitalismo. Marx, Engels y su generaci\u00f3n ve\u00edan el fin del capitalismo algo m\u00e1s cercano. Ten\u00edan este optimismo de los revolucionarios.<\/p>\n<p>La historia en general y en particular la del movimiento obrero, con sus tirones y saltos hacia adelante pero tambi\u00e9n sus retrocesos catastr\u00f3ficos, prorrog\u00f3 la existencia del capitalismo mucho m\u00e1s all\u00e1 de los plazos que imaginaban Marx y Engels. El capitalismo se ha mantenido m\u00e1s tiempo de lo que se esperaba Trotsky un siglo m\u00e1s tarde, cuando analizaba la incapacidad del capitalismo para volver a desarrollar las fuerzas productivas. Desde la \u00e9poca de Marx, la humanidad ha pasado por muchas crisis econ\u00f3micas, muchas formas de opresi\u00f3n y reg\u00edmenes autoritarios, varias guerras locales y dos guerras mundiales.<\/p>\n<p>Hasta la fecha, es sobre todo en negativa c\u00f3mo la historia confirm\u00f3 el an\u00e1lisis de Marx. Pero el proletariado en el que Marx ve\u00eda la \u00fanica fuerza capaz de cambiar el futuro de la humanidad no es una construcci\u00f3n intelectual. Es una realidad social. Los robots no han sustituido al proletariado y, a pesar de las posibilidades cada vez mayores de la ciencia y la t\u00e9cnica, la sociedad es la de los seres humanos.<\/p>\n<p>El proletariado se encuentra hoy en d\u00eda mucho m\u00e1s diversificado, que en el tiempo de Marx e incluso el de Lenin y de la revoluci\u00f3n rusa. La burgues\u00eda aprendi\u00f3 a utilizar esta diversidad por sus intereses, oponiendo a las distintas categor\u00edas de trabajadores entre ellas, combatiendo la consciencia de clase y la formaci\u00f3n de organizaciones nacionales e internacionales que la representaban. Sin embargo, la clase obrera es mucho m\u00e1s numerosa que en el pasado y ahora est\u00e1 presente en todas las partes del mundo.<\/p>\n<p>La lucha de clase entre la burgues\u00eda y el proletariado se libra a una escala m\u00e1s amplia que antes, cuando el proletariado ya se erig\u00eda en candidato a dirigir la sociedad. En muchos pa\u00edses en los que el proletariado industrial es todav\u00eda joven y vive en la miseria, desde China hasta Bangladesh, la lucha de clase toma formas tan masivas y violentas que en los tiempos de la formaci\u00f3n del proletariado moderno en Europa occidental. En los grandes pa\u00edses industriales tampoco ha cesado la lucha de clase, aunque muchas veces no pase de reacciones diarias de los trabajadores frente a la agravaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n en las empresas y las m\u00faltiples facetas de la arbitrariedad de la patronal.<\/p>\n<p>Las ideas de lucha de clases pueden caer en un campo tan f\u00e9rtil como en el tiempo de Marx o Lenin porque corresponden a una realidad que los trabajadores vivimos todos los d\u00edas. Pero es necesario expresarlas y transmitir el amplio capital pol\u00edtico acumulado en el marxismo revolucionario gracias a las luchas de generaciones de trabajadores. \u00c9ste es el papel de las organizaciones comunistas y revolucionarias, la raz\u00f3n de su exitencia, para que cada lucha importante de la clase obrera se beneficie de las experiencias de las luchas anteriores. Ah\u00ed est\u00e1 el problema de fondo de nuestra \u00e9poca. Trotsky afirmaba en el Programa de Transici\u00f3n: \u00abLa situaci\u00f3n pol\u00edtica mundial del momento se caracteriza, ante todo, por la crisis hist\u00f3rica de la direcci\u00f3n del proletariado.\u00bb<\/p>\n<p>Lo que un\u00eda a las distintas generaciones de comunistas revolucionarios, desde Marx hasta Trotsky pasando por Lenin, Luxemburgo y otros, es la convicci\u00f3n de que cuando la humanidad se desprendiera de las cadenas del capitalismo seguir\u00eda su camino hacia adelante; y tambi\u00e9n la idea de que la \u00fanica fuerza social capaz de esta transformaci\u00f3n hist\u00f3rica fundamental era el proletariado.<\/p>\n<p>El marxismo siempre ha sido y sigue siendo la \u00fanica manera cient\u00edfica de entender el funcionamiento de la sociedad para transformarla. Es el \u00fanico humanismo viable de nuestra \u00e9poca. El a\u00f1o pasado escrib\u00edamos: \u00abLes toca a las generaciones futuras recuperar las tradiciones del comunismo revolucionario y la experiencia de las luchas del pasado. En todas partes se plantea la reconstrucci\u00f3n de partidos comunistas revolucionarios y por eso esta cuesti\u00f3n se confunde con la del renacimiento de una Internacional comunista revolucionaria.\u00bb As\u00ed resum\u00edamos las tareas de nuestra generaci\u00f3n de revolucionarios.<\/p>\n<p>\u00abNadie puede anticipar c\u00f3mo, por qu\u00e9 camino, las ideas comunistas revolucionarias le llegar\u00e1n a la clase obrera, la clase social a la que siempre han sido destinadas en el tiempo de Marx, el de Lenin y de Trotsky; y la clase social que sigue siendo la \u00fanica capaz de apoderarse de estas ideas para dirigir una explosi\u00f3n social que lleve al capitalismo a su tumba.\u00bb<\/p>\n<p>La necesidad no ha cambiado desde que Trotsky escribi\u00f3 el Programa de Transici\u00f3n y nuestras tareas proceden de ella&#8230;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: right;\"><a title=\"El 46\u00b0 congreso de \u201cLutte Ouvri\u00e8re\u201d\" href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/el-46-congreso-de-lutte-ouvriere\/\">El 46\u00b0 congreso de \u201cLutte Ouvri\u00e8re\u201d<\/a>, febrero de 2017<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1939, Trotsky escrib\u00eda en \u00abEl marxismo y nuestra \u00e9poca\u00bb: \u00abA pesar de los \u00faltimos triunfos del pensamiento t\u00e9cnico, las fuerzas productivas naturales ya no aumentan. El s\u00edntoma m\u00e1s claro de la decadencia es el estancamiento mundial de la industria de la construcci\u00f3n, como consecuencia de la paralizaci\u00f3n de nuevas inversiones en las ramas fundamentales&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/actualidad-del-marxismo\/\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">Actualidad del marxismo<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[37],"tags":[606],"class_list":["post-8341","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lucha-de-clase","tag-ldc46c"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8341"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8341\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11003,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8341\/revisions\/11003"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}