{"id":7209,"date":"2016-12-06T20:20:54","date_gmt":"2016-12-06T18:20:54","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=7209"},"modified":"2017-01-17T10:20:09","modified_gmt":"2017-01-17T08:20:09","slug":"uber-airbnb-blablacar-nueva-economia-o-viejo-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/uber-airbnb-blablacar-nueva-economia-o-viejo-capitalismo\/","title":{"rendered":"Uber, Airbnb, Blablacar\u2026 \u00bf\u201cnueva\u201d econom\u00eda o viejo capitalismo?"},"content":{"rendered":"<p>Las plataformas en Internet como Uber, Airbnb o BlaBlaCar siguen ganando terreno en la vida diaria y la eco- nom\u00eda. Gracias a las nuevas tecnolog\u00edas y al uso de los smartphones conectados a Internet, ponen en relaci\u00f3n oferta y demanda r\u00e1pidamente y modifican la manera de consumir.<\/p>\n<p>Muchos economistas y pol\u00edticos alaban esta econom\u00eda \u201ccolaborativa\u201d que, se supone, crea miles de empleos\u2026 El americano Jeremy Rifkin, por ejemplo, hace su elogio, hablando de una tercera revoluci\u00f3n industrial. \u00c9l y otros teo- rizan el paso de una econom\u00eda de mercado a una econom\u00eda de redes y bienes compartidos, en la que la propiedad ya no tendr\u00e1 tanta importancia. Pensar esto es empeque\u00f1ecer arduamente el peso de la divisi\u00f3n de la sociedad en clases y el de la burgues\u00eda con sus capitales.<\/p>\n<p>Para hacer funcionar correctamente una plataforma de intermediaci\u00f3n como Uber o BlaBlaCar, hace falta inge- nieros inform\u00e1ticos y un material de calidad, lo cual supone costes. Adem\u00e1s el inter\u00e9s de las plataformas es poner en relaci\u00f3n al m\u00e1ximo n\u00famero de particulares con su oferta y demanda, por lo que son empresas grandes, con capitales suficientes, las que conquistan el mercado. Y cuando domina una plataforma, \u00bfpara qu\u00e9 dirigirse a otra peque\u00f1a, si es \u00e9sta la que re\u00fane a m\u00e1s proveedores y clientes potenciales? As\u00ed se produce una fuerte concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El caso de BlaBlaCar es interesante. En 2006, un inversor franc\u00e9s que ten\u00eda su propia plataforma de coches com- partidos compr\u00f3 una m\u00e1s famosa, Covoiturage.fr, y con la introducci\u00f3n de algunas mejoras la convirti\u00f3 en la web de coches compartidos m\u00e1s utilizada en el pa\u00eds galo. En 2009 se desarrollan aplicaciones para smartphones; en 2010, un fondo de inversi\u00f3n le da un mill\u00f3n de euros para seguir desarroll\u00e1ndose y en 2011 obliga a los usuarios a pagar en l\u00ednea, con lo que la web cobra una comisi\u00f3n. Luego la empresa se extiende por Europa y cambia de nombre para lla- marse BlaBlaCar; compra el competidor alem\u00e1n Carpooling y ahora tiene a veinte millones de usuarios desde Am\u00e9ri- ca Latina hasta la India. Las comisiones siguen subiendo, mientras que la empresa BlaBlaCar, con sus 450 empleados, est\u00e1 valorada unos 1.200 millones de euros. \u00bfColaborativo, en serio?<\/p>\n<p>En realidad, estas plataformas monetarizan todo lo que los hombres pueden producir como bienes o servicios. Por supuesto, utilizan la evasi\u00f3n fiscal a gran escala. Y otro aspecto que nos afecta m\u00e1s directamente: aprovechando el retraso de la ley sobre la tecnolog\u00eda, desarrollan nuevos tipos de precariedad laboral. En general, las plataformas no contratan a los que proponen servicios: s\u00f3lo los ponen en relaci\u00f3n con sus posibles clientes. As\u00ed el \u201cproveedor\u201d (por ejemplo el conductor de Uber) parece libre, elige sus horarios y nadie lo obliga a trabajar. Pero en la pr\u00e1ctica, las comisiones que cobran las plataformas hacen que es imposible sacar algo de dinero si no se trabaja muchas horas.<\/p>\n<p>\u00a1En Uber son del 20%! En estas condiciones, un ch\u00f3fer de Uber que trabaja 60 a 70 horas semanales apenas llega a\u00a0 los\u00a0 900\u00a0 euros mensuales\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed pues la \u201cuberizaci\u00f3n\u201d ha empezado a significar la precarizaci\u00f3n de alta velocidad. Frente a este fen\u00f3meno, los propios trabajadores de estas plataformas se defender\u00e1n con las armas de la lucha de clase. El primer paso es tomar consciencia de las relaciones de clase, muchas veces impl\u00edcitas, que est\u00e1n detr\u00e1s de las plataformas. En 2015, los conductores Uber de California consiguieron el estatuto de trabajadores de la empresa, lo cual les permite tener relaciones entre ellos y defenderse mejor. Pero no es en el terreno jur\u00eddico sino en el de la lucha de clases d\u00f3nde se librar\u00e1 la batalla. Har\u00e1 falta huelgas, manifestaciones, organizaci\u00f3n de los trabajadores. El pasado mes de agosto, los repartidores de Deliveroo en Londres hicieron una huelga contra la baja del precio de su servicio. \u00c9ste es el camino. Las plataformas y el uso de Internet llevan muchas promesas pero la econom\u00eda s\u00f3lo podr\u00e1 ser \u201ccolaborativa\u201d en una sociedad en la que los recursos se gestionen en com\u00fan y nadie pueda aprovecharse para sacar ganancias del trabajo de otros; es decir en una sociedad\u00a0 comunista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las plataformas en Internet como Uber, Airbnb o BlaBlaCar siguen ganando terreno en la vida diaria y la eco- nom\u00eda. Gracias a las nuevas tecnolog\u00edas y al uso de los smartphones conectados a Internet, ponen en relaci\u00f3n oferta y demanda r\u00e1pidamente y modifican la manera de consumir. Muchos economistas y pol\u00edticos alaban esta econom\u00eda \u201ccolaborativa\u201d&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/uber-airbnb-blablacar-nueva-economia-o-viejo-capitalismo\/\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">Uber, Airbnb, Blablacar\u2026 \u00bf\u201cnueva\u201d econom\u00eda o viejo capitalismo?<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-7209","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mensual"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7209"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7209\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7210,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7209\/revisions\/7210"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}