{"id":6517,"date":"2014-11-21T17:43:31","date_gmt":"2014-11-21T15:43:31","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=6517"},"modified":"2017-12-05T16:12:45","modified_gmt":"2017-12-05T14:12:45","slug":"tres-meses-de-terror-blanco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/tres-meses-de-terror-blanco\/","title":{"rendered":"Tres meses de \u201cterror blanco\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Inmediatamente despu\u00e9s de la rendici\u00f3n, empez\u00f3 la represi\u00f3n. Mejor dicho, la represi\u00f3n en gran escala, pues las fuerzas del Tercio y de la Legi\u00f3n extranjera hab\u00edan empezado a saquear y a asesinar una semana antes, cuando ocuparon los barrios perif\u00e9ricos de Oviedo.<\/p>\n<p>Durante los d\u00edas 12 y 13 de octubre, escribe Francisco I. Taibo: \u201cLa inercia del saqueo condujo a una cadena de fusilamientos y asesinatos sin sentido en un intento de eliminar los testigos. En Villafr\u00eda, en la Tenderina Baja, en San Esteban de las Cruces, en San Pedro de los Arcos, en la Fuente del Prado, en \u2018El Ca\u00f1o\u2019, fueron asesinados 60 civiles, de los cuales 50, seg\u00fan algunos testigos, no hab\u00edan tenido ninguna intervenci\u00f3n en los combates (&#8230;) entre las 60 personas muertas, diez eran ni\u00f1os y cuatro ancianos.\u201d<\/p>\n<p>El d\u00eda 15 de octubre, cuando los legionarios del coronel Yag\u00fce entraron en el hospital de Oviedo, el establecimiento estaba lleno de heridos y enfermos. Entre ellos, se seleccion\u00f3 a unas doscientas personas y todas fueron asesinadas fr\u00edamente una a una de un tiro en la nuca.<\/p>\n<p>El mismo procedimiento era utilizado en el 34  cuartel de Pelayo, aunque all\u00ed, comenta sarc\u00e1sticamente Molins i F\u00e0brega: \u201cLa faena era hecha a conciencia y con cierto aire de humanidad. El prisionero, despu\u00e9s del interrogatorio, era instado a reconocer los cad\u00e1veres que se hallaban en un mont\u00f3n donde hab\u00edan sido asesinados sus compa\u00f1eros. Se acercaban al lugar destinado a desolladero y, mientras miraba, le disparaban un tiro en la nuca.\u201d<\/p>\n<p>Pero todas las atrocidades que precedieron la rendici\u00f3n no eran m\u00e1s que el pr\u00f3logo de la barbarie organizada que se desatar\u00eda sobre Asturias a partir del 18 de octubre.<\/p>\n<h5>De la represi\u00f3n salvaje&#8230;<\/h5>\n<p>Para empezar, el propio general L\u00f3pez Ochoa mostr\u00f3 el caso que hac\u00eda a lo pactado el d\u00eda anterior, present\u00e1ndose en Sama rodeado de moros y legionarios, los cuales se dedicaron a robar todo lo que les dio la gana. Sama les pertenec\u00eda por derecho de conquista. Mientras la tropa saqueaba la Cooperativa obrera llev\u00e1ndose 60.000 pesetas y todos los productos almacenados en ella, los oficiales hac\u00edan una hoguera al estilo nazi en la plaza quemando en ella quinientos libros sacados del Ateneo obrero. Por su lado, la guardia civil penetraba en las viviendas y lo destrozaban todo buscando armas o revolucionarios escondidos, aprovechando tambi\u00e9n la ocasi\u00f3n para llevarse todo lo que parec\u00eda tener alg\u00fan valor. Margarita Nelken ha contado que 19 guardias civiles irrumpieron violentamente en casa de Belarmino Tom\u00e1s y que, despu\u00e9s de haberse apoderado de ropas y otros objetos, incluido un kilo de dulce y 15 pesetas, obligaron a su hija de 13 a\u00f1os \u201ca recorrer durante horas las calles de Sama, descalza, bajo una lluvia torrencial\u201d.<\/p>\n<p>Pero estos actos vand\u00e1licos no eran nada en comparaci\u00f3n con lo que se estaba preparando. En efecto, en las semanas siguientes y durante tres meses, el terror blanco se instalar\u00eda en Asturias. 27.000 hombres fueron detenidos durante los dos primeros meses. Amontonados en los cuarteles de la guardia civil y en todos los edificios p\u00fablicos disponibles (escuelas, Casas del Pueblo e incluso iglesias), la mayor\u00eda fueron apaleados y torturados. Otros ser\u00edan asesinados en el camino o fusilados en serie en el cuartel de la guardia civil de Oviedo. \u201cEs imposible decir cu\u00e1ntos cayeron en las ejecuciones realizadas por los pelotones de la guardia civil\u201d, confesar\u00e1 Gerald Brenan.<\/p>\n<p>En Oviedo, se utilizar\u00e1 durante m\u00e1s de ocho d\u00edas el horno crematorio de basuras para hacer desaparecer los cad\u00e1veres.<\/p>\n<p>El 27 de octubre, se descubrir\u00eda en Corbay\u00edn una fosa com\u00fan en la que estaban amontonados los cad\u00e1veres destrozados de 24 hombres. Estos hombres hab\u00edan sido sacados tres d\u00edas antes de las c\u00e1rceles instaladas por la guardia civil en la Casa del Pueblo y el Colegio de Monjas de Sama. Con una camioneta se les condujo hasta las \u201cescombreras\u201d de Corbay\u00edn, y all\u00ed, despu\u00e9s de atarles las manos, les obligaron a descender. Fusilaron a seis. Pero el ruido de los disparos llegaban hasta las casas de las cercan\u00edas, donde empezaron a ladrar los perros y a encenderse luces. Entonces, todos los que quedaban vivos fueron masacrados a golpes de machete y la gente s\u00f3lo oy\u00f3 aullidos de dolor.<\/p>\n<p>Aunque la estricta censura establecida por el gobierno sobre todo lo que estaba pasando en Asturias impidi\u00f3 que esta matanza trascendiera al resto del pa\u00eds, por Asturias s\u00ed corri\u00f3 la voz de los \u201cdesaparecidos\u201d en la fosa de Corbay\u00edn. Y, a partir de entonces, las madres y esposas de los detenidos pasaron las noches montando guardia frente a las c\u00e1rceles provisionales para impedir otra salvajada parecida.<\/p>\n<h5>&#8230;al sadismo institucionalizado<\/h5>\n<p>Con la llegada de Asturias de Doval, el torturador, la represi\u00f3n pasar\u00e1 a manos de \u201cprofesionales\u201d. Todo pasar\u00e1 en la sombra, dentro de los cuarteles y de las c\u00e1rceles provisionales que poco a poco se ir\u00e1n llenando con los miles de prisioneros que traer\u00e1 el llamado \u201cTercio M\u00f3vil\u201d, organizado por Doval y compuesto por 200 esbirros suyos distribuidos en cinco grupos m\u00f3viles que \u201cpeinar\u00e1n\u201d sistem\u00e1ticamente la zona minera.<\/p>\n<p>Durante casi dos meses, el Comandante Doval ser\u00e1 de hecho el dictador de Asturias. Un pa\u00eds que \u00e9l conoc\u00eda bien, pues ya hab\u00eda sido Jefe de l\u00ednea de Gij\u00f3n y tuvo ocasi\u00f3n de participar en la represi\u00f3n de la huelga general de 1917. Al finalizar la dictadura se encontraba en Sama como capit\u00e1n de la guardia civil y se hab\u00eda distinguido participando personalmente en palizas a trabajadores detenidos por sus subordinados. Era tan odiado, que los anarquistas de Gij\u00f3n montaron un complot para matarlo, pero fracasaron. Destituido en 1932 por haber participado en el golpe del general Sanjurjo, fue rehabilitado y ascendido a comandante en abril de 1934. Este era el hombre que el gobierno escogi\u00f3 para dirigir la represi\u00f3n en Asturias. Lerroux, Gil Robles y Franco, sab\u00edan lo que quer\u00edan, y nadie mejor que este s\u00e1dico perseguidor de obreros para satisfacer sus deseos.<\/p>\n<p>Acerca de los m\u00e9todos empleados por Doval y sus sicarios, no existe descripci\u00f3n m\u00e1s elocuente que la llamada \u201ccarta de las 547 firmas\u201d, redactada por los propios presos de la C\u00e1rcel Modelo de Oviedo y de la cual extractamos este largo fragmento:<\/p>\n<blockquote>\n<p>En muchos, much\u00edsimos casos, estos procedimientos de violencia (los golpes y apaleamientos) se combinaban con m\u00e9todos de tortura, de cuyas modalidades no pretendemos hacer una relaci\u00f3n completa.<\/p>\n<p>Anticipando lo de los casos documentales que enseguida expondremos, s\u00ed podemos puntualizar los siguientes: retorcimiento de los test\u00edculos; aplicaci\u00f3n del fuego a los \u00f3rganos sexuales y otras partes del cuerpo; atenazamiento de manos y de otros miembros; empleo del trinquete y el potro; golpeamiento de las manos y las rodillas; introducci\u00f3n de palillos entre las u\u00f1as y la carne de los dedos; rociamiento de partes desnudas del cuerpo con agua hirviendo; colocaci\u00f3n de rodillas sobre piedrecitas menudas; simulacros de fusilamientos; detenidos torturados en presencia de sus madres, llevadas all\u00ed para aumentar todav\u00eda m\u00e1s la tortura con su presencia, a la vez que se las torturaba a ellas con el m\u00e1s cruel de los martirios; detenidos entregados a los deudos de personas muertas por los revolucionario o durante la revoluci\u00f3n, para que sancionaran sobre los indefensos, supuestos autores de las muertes, la venganza de su sangre.<\/p>\n<p>Sobre este fondo sobrio de tormentos, que no agotan ni con mucho la terrible realidad, se destacan como los m\u00e1s usuales y empleados de un modo m\u00e1s reiterativo, los conocidos con los nombres del trimotor, del tubo de la risa y el ba\u00f1o mar\u00eda. El primero consiste en suspender al detenido en el aire, colgando con los brazos atr\u00e1s por la anilla de las esposas, que le agarrotan las mu\u00f1ecas, de una cuerda que corre sobre una polea sujeta al techo; una vez en el aire, se le azota para imprimirle un movimiento de balanceo; a algunos a\u00fan se le ata a los pies un cubo lleno de agua o un saco de arena, con lo que se fuerza todav\u00eda m\u00e1s el descoyuntamiento de los brazos de la v\u00edctima.<\/p>\n<p>Pasar por el tubo de la risa llaman a hacer pasar  al detenido por delante de una o entre dos filas de guardias que, al cruzar \u00e9l, dejan caer las culatas de los fusiles sobre los pies, o bien le azotan con vergajos o descargan en la carne los mismos fusiles, hinc\u00e1ndoles a veces en las carnes sus ca\u00f1ones. Finalmente, el ba\u00f1o mar\u00eda consiste en sumergir al detenido en una ba\u00f1era llena de agua helada y tenerlo all\u00ed largo rato, azot\u00e1ndole despu\u00e9s, una vez que la piel, con el fr\u00edo, est\u00e1 suficientemente excitada para que los azotes o los latigazos sean doblemente dolorosos. En la mayor\u00eda de los casos, para pegar a los detenidos, se les hac\u00eda desnudarse de cintura para arriba, y muchas veces por entero.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>A pesar de todas estas torturas y vej\u00e1menes inflingidos a miles de obreros revolucionarios, la represi\u00f3n no habr\u00eda sido completa sin la participaci\u00f3n de los patronos, que sumaron las represalias econ\u00f3micas a las morales y f\u00edsicas ordenadas por el gobierno.<\/p>\n<p>Apoy\u00e1ndose en la campa\u00f1a represiva, los due\u00f1os de las minas y f\u00e1bricas despidieron masivamente a sus trabajadores y las mantuvieron cerradas durante uno o dos meses. A mediados de diciembre, cuando comenz\u00f3 el lento regreso al trabajo en las minas, hubo represalias e investigaciones y muchos trabajadores quedaron en la calle.<\/p>\n<p>Para la patronal se trababa fundamentalmente de hacer pasar hambre a la poblaci\u00f3n obrera, de hacerle pagar caros aquellos quince d\u00edas en que, al grito de \u201c\u00a1U H P!\u201d, los obreros se hab\u00edan lanzado a la lucha por una sociedad sin explotadores ni explotados.<\/p>\n<p>Para la burgues\u00eda espa\u00f1ola, en general, y para la asturiana, en particular, se trataba de aplastar la Comuna asturiana en una repugnante y b\u00e1rbara org\u00eda de saqueos, asesinatos, torturas, despidos y hambre. \u00a1Que los vencidos supieran quienes eran los vencedores!<\/p>\n<p>Pero aquellos hombres y mujeres, los \u00fanicos que hab\u00edan osado realizar la insurrecci\u00f3n de octubre, no fueron doblegados. Hab\u00edan cre\u00eddo en la revoluci\u00f3n y siguieron creyendo en ella. \u201cDerrotados, pero no vencidos\u201d, dijeron antes de cesar los combates. Se hab\u00edan encontrado solos. Y, en estas condiciones, la victoria era imposible. Pero, si no pudieron vencer por las armas, vencieron moralmente. A partir de entonces, Asturias ser\u00eda una bandera y un ejemplo permanente \u2013 incluso en los peores a\u00f1os de la dictadura franquista \u2013 para el proletariado espa\u00f1ol. En 1934, su lucha impidi\u00f3 la desmoralizaci\u00f3n del proletariado tras el fracaso de octubre. En 1936, gracias a la gesta de los mineros asturianos, todos los proletarios de Espa\u00f1a supieron levantarse con las armas en la mano para escribir, esta vez todos juntos, una de las p\u00e1ginas m\u00e1s heroicas y emocionantes de toda la historia del movimiento obrero mundial.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/80-anos-de-la-comuna-de-asturias-de-1934\/\" title=\"80 a\u00f1os de la Comuna de Asturias de 1934\">80 a\u00f1os de la Comuna de Asturias de 1934<\/a>, octubre de 2014<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Inmediatamente despu\u00e9s de la rendici\u00f3n, empez\u00f3 la represi\u00f3n. Mejor dicho, la represi\u00f3n en gran escala, pues las fuerzas del Tercio y de la Legi\u00f3n extranjera hab\u00edan empezado a saquear y a asesinar una semana antes, cuando ocuparon los barrios perif\u00e9ricos de Oviedo. Durante los d\u00edas 12 y 13 de octubre, escribe Francisco I. 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