{"id":6402,"date":"2014-11-20T01:44:05","date_gmt":"2014-11-19T23:44:05","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=6402"},"modified":"2017-12-05T15:53:30","modified_gmt":"2017-12-05T13:53:30","slug":"el-movimiento-obrero-en-asturias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/el-movimiento-obrero-en-asturias\/","title":{"rendered":"El movimiento obrero en Asturias"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En Asturias, la poblaci\u00f3n obrera fue creciendo y form\u00e1ndose a medida que se desarrollaba la explotaci\u00f3n de las minas y la producci\u00f3n sider\u00fargica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Iniciada a finales del siglo XVIII de forma rudimentaria por peque\u00f1as empresas con capital aut\u00f3ctono, la miner\u00eda asturiana s\u00f3lo empezar\u00eda a desarrollarse verdaderamente a partir de la segunda mitad del siglo XIX con la demanda proveniente del tendido de v\u00edas f\u00e9rreas y, algo m\u00e1s tarde, gracias a la expansi\u00f3n de la siderurgia vasca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, seg\u00fan el profesor David Ruiz, durante todo el siglo XIX \u201cno predomin\u00f3 en Asturias el trabajador \u2018proletario\u2019 en el sentido y acepci\u00f3n que el t\u00e9rmino hab\u00eda reflejado un siglo antes en la Inglaterra de la revoluci\u00f3n industrial.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, hasta entonces, los mineros hab\u00edan sido \u201cobreros mixtos\u201d, medio agricultores, medio mineros, que alternaban el trabajo de la mina con el del campo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la concentraci\u00f3n y la integraci\u00f3n de empresas realizada a favor del proteccionismo econ\u00f3mico instaurado por C\u00e1novas, aumentar\u00eda considerablemente la producci\u00f3n hullera, (434.870 Tm. en 1885, por 1.557.910 Tm. en 1899). Ello exig\u00eda evidentemente una mano de obra fija, afincada alrededor de las minas y dispuesta a trabajar 10 horas o m\u00e1s diarias durante todo el a\u00f1o por unos salarios netamente insuficientes para cubrir las necesidades m\u00e1s elementales de las familias obreras. De ah\u00ed, dice D. Ruiz, \u201cel recurso al destajo y al trabajo de ni\u00f1os y mujeres, particularmente en los casos que no exist\u00edan ingresos agropecuarios suplementarios.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de entonces, el \u201cobrero mixto\u201d ir\u00e1 siendo sustituido por el \u201cobrero proletario\u201d, proveniente a menudo de Galicia y Castilla la Vieja, que presionar\u00e1 ya, de ahora en adelante, para conseguir mejores salarios y condiciones de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, los asalariados de la industria se concentrar\u00e1n esencialmente en Gij\u00f3n, Avil\u00e9s y los alrededores de Oviedo. Esa aglomeraci\u00f3n, as\u00ed como las penosas condiciones de trabajo y de vida a que estaban sometidos, facilitar\u00e1n la penetraci\u00f3n de las ideas solidarias y de emancipaci\u00f3n social preconizadas por los militantes socialistas y anarquistas de la \u00e9poca.<\/p>\n<h5>Or\u00edgenes del movimiento obrero asturiano<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las primeras agrupaciones socialistas surgir\u00edan en Gij\u00f3n y Oviedo a principios de la d\u00e9cada 1890-1900. En 1897, aparecer\u00edan en la zona minera (Salma de Langreo y Mieres). Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1900, se celebrar\u00edan m\u00e1s de 70 m\u00edtines y conferencias. Seg\u00fan Francisco Mora, las agrupaciones socialistas se elevaron a catorce en la misma fecha, y el n\u00famero de afiliados se acercaba a siete mil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El anarquismo empezar\u00eda a abrirse camino unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en torno a 1898, extendi\u00e9ndose primero entre los portuarios gijoneses y tratando luego de hacerlo en el interior del pa\u00eds; pero s\u00f3lo consigui\u00f3 prender entre los trabajadores de la \u201cDuro Felguera\u201d. Seg\u00fan el profesor Ruiz, \u201cfueron los que podr\u00edamos denominar \u2018trabajadores de superficie\u2019, los de la empresa sider\u00fargica langreana, y los metal\u00fargicos de Minas y F\u00e1bricas de Moreda y Gij\u00f3n, el sector obrero que alimentar\u00eda exclusivamente la l\u00ednea anarcosindicalista en Asturias.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de contrarrestar la influencia socialista y anarquista entre la clase obrera asturiana, algunos sectores patronales y del clero intentaron crear un tipo de sindicalismo cat\u00f3lico; pero s\u00f3lo consiguieron incidir en sectores muy minoritarios de la clase obrera, ubicados principalmente en \u201cHullera Espa\u00f1ola\u201d, propiedad del marqu\u00e9s de Comillas, uno de los principales promotores del sindicalismo cat\u00f3lico en la cuenca minera del Valle de Aller.<\/p>\n<h5>1900-1910: a\u00f1os de lucha incierta<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez superada esta primera etapa, los obreros asturianos se mostraron prestos a comenzar el siglo XX protagonizando sus propias luchas contra el capital. A principios de enero de 1901, los portuarios de Gij\u00f3n se declararon en huelga por sus salarios y condiciones de trabajo. Los trabajadores de la \u201cF\u00e1brica de Moreda y Gij\u00f3n\u201d, la principal industria de la ciudad, y los tip\u00f3grafos, se unieron a ellos. Por dos veces consecutivas, los patronos trataron de sustituir los estibadores del muelle contratando a trabajadores palentinos y leoneses. Pero vieron como, cada vez, estos trabajadores abandonaban el trabajo y se sumaban a la huelga. Finalmente, las disidencias entre socialistas y anarquistas, por un lado, y la intransigencia de los patronos \u2013 que dispon\u00edan de una secci\u00f3n de la Guardia Civil -, por otro, acabaron debilitando el movimiento y, a partir del 20 de febrero, el hambre oblig\u00f3 a los huelguistas a reanudar el trabajo. Los \u00faltimos en hacerlo fueron los metal\u00fargicos de la \u201cMoreda y Gij\u00f3n\u201d, los cuales fueron obligados por la direcci\u00f3n de la f\u00e1brica a solicitar individualmente su readmisi\u00f3n. As\u00ed termin\u00f3 la primera lucha de la clase obrera gijonense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta 1906, hubo toda una serie de conflictos originados por la carest\u00eda de la vida y la arrogancia de los patronos, los cuales, frente a la recesi\u00f3n industrial, trataban de endurecer la disciplina laboral y de rebajar los salarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, en enero de 1906, la direcci\u00f3n de la F\u00e1brica de Mieres anunci\u00f3 que todos aquellos trabajadores que, seg\u00fan ella, \u201cse hab\u00edan apartado ostensiblemente de la pr\u00e1ctica del catolicismo\u201d, ver\u00edan sus salarios disminuidos en un 10%. As\u00ed respond\u00eda la patronal a la petici\u00f3n de un aumento del 10% que los trabajadores hab\u00edan respaldado dos meses antes con una huelga y que s\u00f3lo hab\u00edan suspendido tras la promesa del gobernador de que \u00e9sta reivindicaci\u00f3n ser\u00eda satisfecha \u201cdentro de dos o tres meses\u201d. Sinti\u00e9ndose burlados, los trabajadores se lanzaron de nuevo a la huelga; pero la direcci\u00f3n no estaba dispuesta a ceder ni a aceptar una nueva mediaci\u00f3n del gobernador. Al contrario, nombr\u00f3 una comisi\u00f3n, prontamente bautizada \u201cGabinete Negro\u201d, cuya misi\u00f3n era eliminar mil obreros entre los que \u201cpareciesen peores\u201d. Con tales m\u00e9todos, consigui\u00f3 yugular el movimiento y, al finalizar la huelga, el \u201cGabinete Negro\u201d expuls\u00f3 y conden\u00f3 al hambre a m\u00e1s de 700 trabajadores y sus familias.<\/p>\n<h5>Nacimiento del sindicato minero: primeras victorias<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos resultados adversos, que mostraban la fuerza y poder\u00edo de la patronal asturiana, exig\u00edan una organizaci\u00f3n obrera capaz de agrupar y de coordinar la lucha minero-sider\u00fargica. Con ese fin se crear\u00eda en 1910 el poderoso Sindicato Minero, la organizaci\u00f3n que desempe\u00f1ar\u00eda un papel hegem\u00f3nico entre el proletariado asturiano hasta la revoluci\u00f3n de octubre de 1934, agrupando en su seno tanto a los mineros como a los trabajadores de las industrias utilizadoras de carb\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la amenaza que significaba para ellos el Sindicato Minero, que contaba ya en sus inicios con 10.000 afiliados, los patronos crearon su propia organizaci\u00f3n, la Asociaci\u00f3n Patronal, y fomentaron el sindicalismo amarillo impulsando la creaci\u00f3n de sindicatos cat\u00f3licos. Pero el Sindicato Minero consigui\u00f3 imponerse desde un principio a \u00e9stos y a la patronal obligando, primero, a la F\u00e1brica de Mieres \u2013 que manten\u00eda en su seno a un sindicato cat\u00f3lico desde 1906 \u2013 a readmitir a 36 trabajadores despedidos por no haberse presentado al trabajo el 1\u00ba de Mayo. Con esta victoria, el Sindicato Minero arrastr\u00f3 hacia \u00e9l a la mayor\u00eda de los afiliados al Sindicato Cat\u00f3lico de la empresa. Luego ser\u00eda la \u201cHullera Espa\u00f1ola\u201d, feudo de la Asociaci\u00f3n de Obreros Cat\u00f3licos, quien despedir\u00eda a un trabajador bajo la acusaci\u00f3n de haber hecho propaganda socialista. El Sindicato Minero entr\u00f3 de nuevo en acci\u00f3n y, al cabo de una accidentada huelga que dur\u00f3 12 d\u00edas, forz\u00f3 la readmisi\u00f3n del despedido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simult\u00e1neamente, el Sindicato Minero mostraba su influencia paralizando totalmente las cuencas durante tres d\u00edas en el curso de una huelga de solidaridad con los trabajadores de Vizcaya, Sevilla, Valencia y Barcelona, que hab\u00edan secundado la huelga lanzada por la UGT el 18 de septiembre de 1911.<\/p>\n<h5>Huelga de la \u201cDuro Felguera\u201d: la divisi\u00f3n provoca la derrota<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el a\u00f1o siguiente, este mismo sindicato prestar\u00eda muy poca ayuda a los huelguistas de \u201cDuro-Felguera\u201d \u2013 pertenecientes en su mayor\u00eda a la reci\u00e9n creada CNT \u2013 en la larga lucha que les enfrent\u00f3 durante cerca de medio a\u00f1o con la direcci\u00f3n de la m\u00e1s importante empresa sider\u00fargica de la cuenta langreana. Al cabo de tres meses, la situaci\u00f3n se hizo dram\u00e1tica al agotarse los fondos del Centro Libertario que hasta entonces hab\u00eda estado repartiendo pan a dos mil familias. A finales de 1912, cuando se cumpl\u00edan cinco meses de huelga, la Federaci\u00f3n Socialista de Oviedo se decidi\u00f3 por fin a ayudar econ\u00f3micamente a los huelguistas. Y fue a trav\u00e9s de esta ayuda que el Sindicato Minero consigui\u00f3 penetrar en el feudo anarquista e imponer, en un ambiente de gran tensi\u00f3n y de violentos incidentes debido a la utilizaci\u00f3n de esquiroles por la patronal, al socialista Teodomiro Men\u00e9ndez como mediador entre la empresa y los trabajadores. Pero Men\u00e9ndez no consigui\u00f3 nada, salvo evitar la puesta en pr\u00e1ctica de medidas selectivas cuando se produjera la readmisi\u00f3n de los huelguistas. Sinti\u00e9ndose aislados e impotentes, sufriendo dram\u00e1ticas privaciones de todo g\u00e9nero, \u00e9stos tuvieron que aceptar las condiciones impuestas por la patronal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta derrota, adem\u00e1s de sembrar la desmoralizaci\u00f3n en uno de los sectores m\u00e1s combativos del proletariado asturiano, contribuy\u00f3 a reavivar las viejas rencillas entre anarquistas y socialistas. Pero la situaci\u00f3n cambiar\u00eda radicalmente al estallar la primera guerra mundial.<\/p>\n<h5>El sindicato minero abandona las andaderas<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de 1914, la neutralidad espa\u00f1ola provoc\u00f3 una especulaci\u00f3n desenfrenada en los mercados internacionales por parte de empresas y negociantes, as\u00ed como una lluvia de pedidos para los fabricantes, principalmente en las industrias sidero-metal\u00fargicas, qu\u00edmicas y textiles. Los precios de los art\u00edculos de primera necesidad se dispararon y se agudiz\u00f3 desmesuradamente la diferencia entre precios y salarios, (entre 1914 y 1917, el coste de la vida aument\u00f3 un 50%, mientras que el salario medio industrial hab\u00eda subido s\u00f3lo un 10%). Ello provocar\u00eda, por un lado, una oleada de indignaci\u00f3n popular, y, por otro, contribuir\u00eda a madurar la conciencia de clase y a dar mayor amplitud y vigor a las luchas sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En julio de 1916, la UGT y la CNT firmaban en Zaragoza un pacto de unidad de acci\u00f3n sobre las reivindicaciones del momento. Al mismo tiempo, los ferroviarios decid\u00edan ir a la huelga por sus propias reivindicaciones y el reconocimiento del Sindicato Ferroviario. La respuesta del gobierno fue militarizar a los huelguistas y decretar el estado de guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Asturias, el Sindicato Minero, contra el criterio del Comit\u00e9 Nacional de la UGT y del propio Pablo Iglesias, decidi\u00f3 sumarse a la huelga por solidaridad con los ferroviarios. Era la segunda intervenci\u00f3n del proletariado asturiano en un movimiento ajeno a su sector econ\u00f3mico y su geograf\u00eda. Pero fueron precisamente los mineros quienes contribuyeron de una forma decisiva, al paralizar las cuencas en un per\u00edodo de superproducci\u00f3n y grandes ganancias empresariales, a hacer retroceder el gobierno frente a los ferroviarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un a\u00f1o despu\u00e9s, el proletariado asturiano volver\u00eda a participar plena y decididamente en un movimiento nacional movido, una vez m\u00e1s, no por sus propias reivindicaciones \u2013 relativamente satisfechas en raz\u00f3n de la coyuntura econ\u00f3mica \u2013, sino por \u201cel hambre de horizontes\u201d que canta V\u00edctor Manuel, por esp\u00edritu de solidaridad con todos los trabajadores de Espa\u00f1a.<\/p>\n<h5>La huelga revolucionaria de 1917<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">La huelga de agosto de 1917 surgi\u00f3 como expresi\u00f3n del descontento de la clase obrera y de amplios sectores de la clase media que deseaban provocar un cambio de r\u00e9gimen. No vamos a extendernos aqu\u00ed sobre las ambig\u00fcedades y la precipitaci\u00f3n que predominaron en el lanzamiento de esta huelga ni sobre las ilusiones de la izquierda en cuanto a la posible intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito a favor de aquel intento de derrocar un r\u00e9gimen del cual tambi\u00e9n \u00e9l estaba descontento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 13 de agosto, la huelga fue total en todo el pa\u00eds. Y el ej\u00e9rcito intervino; pero no para apoyar la \u201ciniciaci\u00f3n del cambio de r\u00e9gimen, necesario para la salvaci\u00f3n de la dignidad, del decoro y de la vida nacionales\u201d, como ped\u00eda c\u00e1ndidamente el Comit\u00e9 de Huelga, sino para reprimir y aplastar el movimiento al lado de la Guardia Civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de agosto, la huelga estaba ya vencida. Seg\u00fan F. G. Brugera, hubo 328 muertos en el Norte, 37 en Barcelona, 18 en Madrid; 4 en R\u00edo Tinto; 1 en Yecla&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, en Asturias, donde el ej\u00e9rcito y la Guardia Civil se hab\u00edan entregado a una represi\u00f3n desenfrenada sin conseguir hacerse due\u00f1os de la situaci\u00f3n, la huelga dur\u00f3 dos meses debido principalmente a las medidas selectivas y a las penalizaciones econ\u00f3micas (entre ellas, una disminuci\u00f3n de los salarios del 10%) adoptadas por la Asociaci\u00f3n Patronal. Con lo cual, \u00e9sta romp\u00eda la breve etapa de relaciones pac\u00edficas propiciada por los grandes beneficios que la guerra reportaba a los empresarios y que les permitieron preservar la paz social a cambio de conceder una prima anual al Sindicato Minero y un aumento salarial del 20% a los trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para acabar con la resistencia obrera, el general Burguete dio carta blanca a las fuerzas represivas que actuaban en Asturias. \u201cHay que cazar a los obreros como si fueran alima\u00f1as\u201d, dijo en un llamamiento que ha pasado a la historia como el \u201cBando de las alima\u00f1as\u201d. Comentando estos acontecimientos, David Ruiz escribe: \u201cEl primer enfrentamiento de car\u00e1cter violento surgi\u00f3 cuando un grupo de mineros se dirigi\u00f3 a realizar los trabajos de conservaci\u00f3n, incidente que marcar\u00e1 el inicio de una cadena de registros domiciliarios, torturas, encarcelamientos, muertes y sabotajes del ferrocarril realizados por los huelguistas; y la respuesta del Gobierno haciendo circular las unidades conocidas con el nombre del \u2018Tren de la Muerte\u2019 y, finalmente, la huida de mineros a las monta\u00f1as. Este fen\u00f3meno \u2013 a\u00f1ade \u2013 se repetir\u00e1 en octubre de 1934 y despu\u00e9s de la guerra civil&#8230;\u201d<\/p>\n<h5>Brotes de colaboracionismo y escisi\u00f3n socialista<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1917 y 1923, las luchas sociales recrudecieron en Gij\u00f3n, y tambi\u00e9n en las cuencas mineras, a pesar de la prudente y conciliante actitud que ir\u00e1 adoptando el Sindicato Minero despu\u00e9s de la huelga del 17 y frente a la crisis del sector provocada por el fin de la guerra. Durante este per\u00edodo, la patronal conseguir\u00e1 imponer reducciones de salario y de jornada, e incluso podr\u00e1 utilizar la fuerza sindical para obligar al gobierno a adoptar medidas proteccionistas. Ello provocar\u00eda frecuentes fricciones e incidentes en el seno del Sindicato Minero, la direcci\u00f3n del cual se ver\u00e1 acusada de aburguesamiento, de oportunismo y hasta de traici\u00f3n por los sectores m\u00e1s combativos del sindicato. Finalmente, estos sectores pasar\u00e1n a engrosar las filas del PCE en 1921.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales de 1918, las tendencias m\u00e1s combativas y radicalizadas del PSOE y la UGT se hab\u00edan aglutinado ya en el \u201cComit\u00e9 por la III Internacional\u201d. Pero \u00e9sta no exist\u00eda todav\u00eda y, aunque entre los socialistas se acentuaban la divisi\u00f3n de opiniones en torno a la revoluci\u00f3n rusa, no se sent\u00edan obligados a definirse en tanto que partido. Las cosas cambiaron sin embargo, a partir de la creaci\u00f3n, en marzo de 1919, de la III Internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La discusi\u00f3n acerca de si se deb\u00eda entrar o no en la III Internacional fue larga y laboriosa en el seno del PSOE. Fueron precisos nada menos que tres Congresos extraordinarios, desde diciembre de 1919 hasta abril de 1921, para resolver la cuesti\u00f3n. Al tercero se lleg\u00f3 con empate entre partidarios y contrarios de la III Internacional (los primeros hab\u00edan vencido en el primer congreso y los segundos en el segundo). Finalmente, por 8.000 votos contra 6.025 los delegados se pronunciaron por una soluci\u00f3n salom\u00f3nica; el PSOE no ingresar\u00eda ni en la Segunda ni en la Tercera Internacional, sino en las Dos y Medio (la Uni\u00f3n de Viena, centrista que m\u00e1s tarde se unir\u00eda a la II Internacional).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los delegados partidarios de la III Internacional se retiraron del Congreso y fundaron el Partido Comunista Obrero, el segundo partido comunista existente, pues los j\u00f3venes socialistas hab\u00edan creado el Partido Comunista Espa\u00f1ol un a\u00f1o antes. De la fusi\u00f3n de ambos saldr\u00eda el PCE, el 14 de noviembre de 1921.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las zonas de mayor influencia del nuevo partido eran indudablemente Vizcaya y Asturias, integradas en la Federaci\u00f3n Regional del Norte del PCE. En Asturias, los comunistas agrupados alrededor de Isidoro Acevedo, L\u00e1zaro Garc\u00eda, Amador Llaneza, Jos\u00e9 Calleja, Mat\u00edas Su\u00e1rez Fierros, martirizado en la represi\u00f3n de 1917, Benjam\u00edn Escobar y el abogado y periodista de Langreo, Loredo Aparicio, entre otros, constituyeron el n\u00facleo primitivo del Partido Comunista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, mientras en Vizcaya el PCE hab\u00eda conquistado la mayor\u00eda de los sindicatos y ejerc\u00eda una influencia determinante en el Sindicato Minero, en Asturias, los socialistas conservaron la suya en las cuencas mineras y procedieron a expulsar a todos los disidentes y la incipiente minor\u00eda comunista s\u00f3lo pudo incidir en el Sindicato \u00danico de Mineros.<\/p>\n<h5>El sindicato minero y la dictadura primoriverista<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la dictadura del general Primo de Rivera, el Sindicato Minero adoptar\u00e1, igual que la UGT y el PSOE, una actitud colaboracionista con el r\u00e9gimen. Manuel Llaneza, el l\u00edder del Sindicato Minero, fue el primer dirigente socialista convocado por el dictador, el cual le propuso formar parte de una comisi\u00f3n t\u00e9cnica destinada a \u201cmejorar el bajo rendimiento en la extracci\u00f3n de la hulla\u201d. A partir de entonces, Manuel Llaneza visitar\u00eda o se dirigir\u00eda al dictador en busca de soluciones cada vez que surgir\u00eda un problema laboral en Asturias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un a\u00f1o despu\u00e9s Largo Caballero tomar\u00eda la posesi\u00f3n de su cargo de Consejero de Estado, con el benepl\u00e1cito de la mayor\u00eda de los dirigentes del PSOE. Uno de ellos, Andr\u00e9s Saborit, en su biograf\u00eda de Besteiro, dijo que \u201cdesde el primer instante que hab\u00edamos considerado nombramiento tan discutido como uno de tantos de los que se hac\u00edan dentro del movimiento obrero.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDe qu\u00e9 movimiento obrero habla Saborit? Se precisa, desde luego, una considerable dosis de hipocres\u00eda para hacer tama\u00f1as generalizaciones cuando, antes del nombramiento de Largo Caballero, el Directorio hab\u00eda disuelto ya al Partido Comunista y sus Sindicatos \u00danicos, prohibido las manifestaciones obreras del 1\u00ba de Mayo de 1924 y clausurado todos los locales de la CNT, cuyos dirigentes se hallaban en la c\u00e1rcel, en la clandestinidad o en el exilio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombramiento de Largo Caballero era \u201cuno de tantos\u201d, desde luego; pero \u00fanica y exclusivamente dentro del PSOE y la UGT, cuyos dirigentes ocuparon puestos en el Consejo de Estado, Consejo de Trabajo, Consejo Interventor de cuentas del Estado, Comisi\u00f3n Interina de Corporaciones, Consejo T\u00e9cnico de la Industria Hullera, Tribunal de Cuentas, etc., etc., mientras las dem\u00e1s organizaciones del movimiento obrero eran perseguidas y silenciadas por la dictadura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Asturias, esta pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n de los socialistas con el Estado corporativista y dictatorial de Primo de Rivera llevar\u00eda al Sindicato Minero al borde de la ruina. Entre 1927 y 1929, escribe David Ruiz, \u201cla organizaci\u00f3n sindical minera pareci\u00f3 desmoronarse: los veinte mil afiliados con que aproximadamente contaba en 1921, quedaron reducidos a escasamente tres mil en 1929.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, durante este per\u00edodo, y a pesar de la huelga econ\u00f3mica que el Sindicato Minero se vio obligado a plantear en 1927, se rebajaron los salarios, se aument\u00f3 la productividad y miles de obreros fueron despedidos o se vieron reducidos a no poder trabajar m\u00e1s que medio mes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan cont\u00f3 el propio Llaneza, cuando se fue a Madrid para explicar, como de costumbre, la situaci\u00f3n al dictador, \u00e9ste le respondi\u00f3: \u201cUstedes se alarman demasiado, m\u00e1s vale trabajar diecis\u00e9is d\u00edas que nada\u201d (con lo cual vemos que Felipe Gonz\u00e1lez, repitiendo hoy la misma cantinela respecto a los contratos temporales y a tiempo parcial, tiene un ilustre predecesor).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Preso en el engranaje del colaboracionismo, el Sindicato Minero derechiz\u00f3 cada vez m\u00e1s sus posiciones. \u201c&#8230;el Comit\u00e9 del sindicato \u2013 dice David Ruiz \u2013 justific\u00f3 su inoperancia achacando el apartamiento obrero de sus filas, a la imposibilidad de proseguir consiguiendo mejoras econ\u00f3micas, e incluso arbitrando una medida tan extravagante como reaccionaria que consist\u00eda en la expulsi\u00f3n de las cuencas de aquellos trabajadores que no fueran asturianos&#8230;\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1930, el general Primo de Rivera ser\u00e1 sustituido por otro militar, el general Berenguer, en un \u00faltimo intento de Alfonso XIII para salvar su trono. Pero la ca\u00edda de Primo de Rivera no era m\u00e1s que el preludio de la del rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Asturias, el Sindicato Minero, tras la muerte de Manuel Llaneza, estaba ya dirigido por Gonz\u00e1lez Pe\u00f1a, Belarmino Tom\u00e1s y Amador Fern\u00e1ndez, que le imprimieron un rumbo m\u00e1s de acuerdo con los tiempos que corr\u00edan, al igual que lo estaban haciendo a nivel nacional la UGT y el PSOE.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la llegada de la Rep\u00fablica, el Sindicato Minero tratar\u00e1 de superar y de hacer olvidar los a\u00f1os de reformismo y de colaboraci\u00f3n del per\u00edodo anterior, y, en 1934, aparecer\u00e1 como uno de los principales impulsores de la insurrecci\u00f3n proletaria de Asturias.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/80-anos-de-la-comuna-de-asturias-de-1934\/\" title=\"80 a\u00f1os de la Comuna de Asturias de 1934\">80 a\u00f1os de la Comuna de Asturias de 1934<\/a>, octubre de 2014<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Asturias, la poblaci\u00f3n obrera fue creciendo y form\u00e1ndose a medida que se desarrollaba la explotaci\u00f3n de las minas y la producci\u00f3n sider\u00fargica. Iniciada a finales del siglo XVIII de forma rudimentaria por peque\u00f1as empresas con capital aut\u00f3ctono, la miner\u00eda asturiana s\u00f3lo empezar\u00eda a desarrollarse verdaderamente a partir de la segunda mitad del siglo XIX&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/el-movimiento-obrero-en-asturias\/\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">El movimiento obrero en Asturias<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[535,37],"tags":[],"class_list":["post-6402","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia","category-lucha-de-clase"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6402"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7981,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6402\/revisions\/7981"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}