{"id":6383,"date":"2014-11-19T23:06:09","date_gmt":"2014-11-19T21:06:09","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=6383"},"modified":"2017-12-05T15:44:45","modified_gmt":"2017-12-05T13:44:45","slug":"80-anos-de-la-comuna-asturiana-viva-la-revolucion-de-octubre-1934","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/80-anos-de-la-comuna-asturiana-viva-la-revolucion-de-octubre-1934\/","title":{"rendered":"\u00a1Viva la revoluci\u00f3n de octubre de 1934!"},"content":{"rendered":"<p>El 5 de octubre de 1934 los mineros asturianos, liderando al proletariado de la regi\u00f3n, desencadenaron la revoluci\u00f3n social al grito de \u00a1UHP!, Un\u00edos Hermanos Proletarios, esperando que el resto del pa\u00eds le siguiera. Durante 15 d\u00edas mantendr\u00e1n al ej\u00e9rcito de la rep\u00fablica en jaque hasta que aislados y solos, abandonados por las fuerzas del PSOE y de la CNT del resto del pa\u00eds, no les qued\u00f3 m\u00e1s remedio que rendirse ante el aislamiento provocado por el sectarismo de la CNT y la traici\u00f3n del PSOE.<\/p>\n<p>La Comuna parisina tiene el honor de ser la primera revoluci\u00f3n donde se organiza un estado obrero y se pone en pr\u00e1ctica el socialismo en el siglo XIX.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n rusa demostr\u00f3 la posibilidad de hacer triunfar la conquista del poder por el proletariado al nivel de un inmenso pa\u00eds.<\/p>\n<p>Hubo otras revoluciones entre las dos guerras mundiales que fueron reprimidas. La Comuna asturiana forma parte de esas tentativas revolucionarias y abr\u00eda el paso a la ola revolucionaria que surgi\u00f3 en el a\u00f1o 36.<\/p>\n<p>Fue a su escala un modelo de revoluci\u00f3n social y organizaci\u00f3n obrera que despu\u00e9s se tratar\u00eda de poner en pr\u00e1ctica en nuestra guerra civil.<\/p>\n<p>Esta revoluci\u00f3n no sali\u00f3 de la nada. A\u00f1os de luchas, de experiencias construyendo las organizaciones, de conciencia de clase acumulada, fueron el crisol que dar\u00eda lugar a esta experiencia revolucionaria. Nosotros como comunistas no podemos dejar en el olvido esta epopeya de los mineros revolucionarios y m\u00e1s all\u00e1 del mero recordatorio hist\u00f3rico o acad\u00e9mico, queremos contar los hechos para pasar el testigo a las nuevas generaciones, nuestra herencia e ideales recuperados para sacar las ense\u00f1anzas de los errores, traiciones y sectarismos que hizo posible su derrota.<\/p>\n<p>El futuro es nuestro, de la clase trabajadora, del socialismo a pesar de estar sumidos en una crisis brutal del sistema capitalista. Y es precisamente esta crisis actual la que muestra el fin hist\u00f3rico de este sistema econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico agotado que pervive a costa del sufrimiento de la humanidad.<\/p>\n<p>Dar a conocer las ense\u00f1anzas del octubre asturiano a las nuevas generaciones es nuestra tarea para poder educar y formar a nuevos militantes que seguir\u00e1n la senda revolucionaria.<\/p>\n<p>Dicho esto, el texto que presentamos fue publicado hace 30 a\u00f1os evocando el 50 aniversario. No por ello ha quedado desfasado. Al contrario es un material indispensable para conocer estos hechos y entender el proceso revolucionario que se vivi\u00f3 en nuestro pa\u00eds en el siglo pasado. Entender el proceso decimos, no s\u00f3lo para rememorarlo, sino para encontrar las claves que hoy nos puedan ayudar a avanzar en la construcci\u00f3n de una organizaci\u00f3n obrera y revolucionaria.<\/p>\n<p>Algunos dir\u00e1n que han pasado muchos a\u00f1os, que los contextos sociales son muy distintos. Y es verdad\u2026 a medias. En los procesos hist\u00f3ricos de cambio social la duraci\u00f3n del tiempo es harto relativa: en 10 o 20 a\u00f1os no cambia nada la sociedad y en 1 d\u00eda cambia 20 a\u00f1os. As\u00ed son los procesos revolucionarios.<\/p>\n<p>Esta revoluci\u00f3n se hizo en un contexto de crisis mundial, a 17 a\u00f1os de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica. Hoy tenemos una crisis del mismo tipo, ya no existe la URSS y la conciencia de clase ha retrocedido a niveles elementales. Pero las fuerzas sociales y las contradicciones del capitalismo, como organizaci\u00f3n social obsoleta, nos llevar\u00e1 irremediablemente a plantear el comunismo como \u00fanica salida: socialismo o barbarie. En este sentido la comuna asturiana ser\u00e1 fuente de ense\u00f1anzas pues el funcionamiento del capitalismo es el mismo, su l\u00f3gica la misma, aunque haya cambiado la tecnolog\u00eda y el progreso cient\u00edfico. Es m\u00e1s, se vuelve a la explotaci\u00f3n m\u00e1s b\u00e1rbara en el mundo entero que muchos j\u00f3venes no hab\u00edan conocido.<\/p>\n<h5>A modo de introducci\u00f3n hist\u00f3rica<\/h5>\n<p>Nos situamos en los a\u00f1os treinta. La crisis de 1929 golpea mundialmente a millones de personas. El capitalismo en crisis crea los fascismos. Mussolini en Italia, Hitler en Alemania, dictaduras por doquier para mantener el poder de las burgues\u00edas. La monarqu\u00eda de Alfonso XIII hab\u00eda entrado en una crisis profunda incapaz de mantenerse por m\u00e1s tiempo, con el pueblo en la miseria. Se abre un nuevo camino pol\u00edtico con la II Rep\u00fablica el 14 de abril. La Rep\u00fablica tan idealizada ahora, supone esperanza para el pueblo obrero que pronto ser\u00e1 frustrada por las pol\u00edticas antiobreras del primer bienio del gobierno republicano-socialista que se ve obligado a convocar elecciones y las pierde.<\/p>\n<p>El gobierno de la rep\u00fablica hab\u00eda ca\u00eddo en manos de la derecha republicana y de la CEDA de Gil Robles, abriendo el periodo llamado bienio negro, preparando desde el gobierno las medidas reaccionarias que permitieran a la burgues\u00eda espa\u00f1ola aplastar a la clase trabajadora que desde el 14 de abril de 1931, con el advenimiento de la II Rep\u00fablica estaba resuelta a derrocar el r\u00e9gimen capitalista que desde hac\u00eda siglos explotaba sin misericordia a los trabajadores espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda manten\u00eda en la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y social al pueblo trabajador. Esta burgues\u00eda estaba formada por una oligarqu\u00eda financiera, industrial, una nobleza terrateniente venida a menos pero con un poder nada despreciable basado en el latifundio y la uni\u00f3n financiera con los grandes bancos del pa\u00eds y una Iglesia cat\u00f3lica unida al Estado que manten\u00eda su dominio en la educaci\u00f3n, la ense\u00f1anza universitaria e impon\u00eda su religi\u00f3n a la poblaci\u00f3n hundiendo a la sociedad en el oscurantismo m\u00e1s reaccionario. El dominio de esta burgues\u00eda se realizaba a trav\u00e9s del poder econ\u00f3mico -que la II Rep\u00fablica no os\u00f3 tocar-, se basaba en la posesi\u00f3n de casi toda la tierra cultivable, el control de los grandes bancos y de la poca industria que hab\u00eda en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Esta burgues\u00eda hab\u00eda ejercido el poder pol\u00edtico a trav\u00e9s el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico de Alfonso XIII en el primer tercio del siglo XX. Un r\u00e9gimen corrupto, una dictadura primero encubierta a trav\u00e9s del turno de partidos, el liberal y el conservador, y despu\u00e9s de facto con el general Miguel Primo de Rivera. El r\u00e9gimen hab\u00eda sostenido la explotaci\u00f3n de la clase dominante y asesinado a miles de espa\u00f1oles de la clase obrera a trav\u00e9s de la represi\u00f3n de sindicalistas y militantes de las organizaciones obreras y con la guerra colonial de Marruecos contra los independentistas rife\u00f1os para mantener los intereses econ\u00f3micos de jesuitas y nobles que manten\u00edan la explotaci\u00f3n de los recursos mineros del Rif.<\/p>\n<p>La guerra de Marruecos, donde los pobres s\u00f3lo iban como carne de ca\u00f1\u00f3n, la miseria del pueblo, la corrupci\u00f3n del r\u00e9gimen, alimentaba la rebeld\u00eda de la clase trabajadora que hab\u00eda jalonado de luchas, huelgas, insurrecciones todo el principio de siglo. La burgues\u00eda espa\u00f1ola vi\u00e9ndose incapaz de mantener su poder a trav\u00e9s de los Borbones prepar\u00f3 la transici\u00f3n hacia el r\u00e9gimen republicano.<\/p>\n<p>La II Rep\u00fablica abri\u00f3 las puertas a la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola creando expectativas en las masas obreras. Pero este r\u00e9gimen fue incapaz de resolver, en el contexto de la crisis econ\u00f3mica de 1929 y la aparici\u00f3n del fascismo, las m\u00ednimas reivindicaciones de los trabajadores: una reforma agraria, el desempleo, los derechos laborales etc., desde muy pronto us\u00f3 a la Guardia Civil y la Guardia de Asalto contra los jornaleros y los obreros que se rebelaban. Los sucesos de Casas Viejas mostraron la verdadera cara de la coalici\u00f3n republicano-socialista liderada por Aza\u00f1a, masacrando a jornaleros.<\/p>\n<p>Las elecciones de noviembre de 1933, con el abstencionismo activo de la CNT y el desencanto del pueblo trabajador, se tradujo en una victoria de las derechas republicanas que gobernaron con el partido fascista de la CEDA de Gil Robles. Con una reforma electoral que les favorec\u00eda llegaron al gobierno con tres puntos fundamentales: defensa del orden y la religi\u00f3n, abolici\u00f3n de la Ley de Reforma Agraria de 1932, excarcelaci\u00f3n de los golpistas de 1932 cuya cabeza visible era el general Sanjurjo.<\/p>\n<p>La burgues\u00eda espa\u00f1ola, los sectores del ej\u00e9rcito m\u00e1s reaccionarios, los africanistas, y la Iglesia intentaban electoralmente realizar lo que Hitler en Alemania o Dollfuss en Austria hab\u00edan conseguido parlamentariamente: aplastar a la clase trabajadora, a sus organizaciones e implantar un r\u00e9gimen fascista que permitiera mantener su dominio de una forma estable a trav\u00e9s de la represi\u00f3n y el terror.<\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n los sectores obreros m\u00e1s revolucionarios sab\u00edan que el fascismo se acercaba y solo la revoluci\u00f3n social podr\u00eda frenarlo eliminando las bases materiales y pol\u00edticas de la burgues\u00eda. Para ello la expropiaci\u00f3n de los latifundios y su reparto a los jornaleros, las colectivizaciones, la expropiaci\u00f3n de la banca y la colectivizaci\u00f3n de la industria junto con una democracia revolucionaria en manos del pueblo trabajador, era la \u00fanica salida.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de Octubre, la Comuna Asturiana, se enmarca en este programa. Valeriano Orob\u00f3n Fern\u00e1ndez, dirigente de la CNT en Asturias y los dirigentes mineros de la UGT y PSOE sab\u00edan que s\u00f3lo la unidad obrera en pos de la revoluci\u00f3n social podr\u00eda frenar los ataques de la burgues\u00eda y del fascismo. Desgraciadamente solo la Alianza Obrera asturiana consigui\u00f3 esta unidad mientras que el resto de la CNT se desentendi\u00f3, en especial en Catalu\u00f1a, y los socialistas que se llenaban la boca de palabrer\u00eda revolucionaria no prepararon la insurrecci\u00f3n. Esta fue la causa de la derrota de la Comuna Asturiana. Y, aunque la revoluci\u00f3n impidi\u00f3 los planes inmediatos del terror fascista, la burgues\u00eda junto a los sectores m\u00e1s reaccionarios del clero, se dedicaron a preparar el golpe de estado, el levantamiento militar franquista de 1936.<\/p>\n<h5>La unidad de la clase obrera se hace necesaria e imprescindible: se crean las Alianzas Obreras<\/h5>\n<p>La unidad obrera de la Comuna Asturiana encierra los mismos criterios para la unidad de hoy. Hoy como ayer se plantea el mismo problema para los revolucionarios aunque naturalmente el contexto es distinto. Hasta la guerra civil de 1936 la clase obrera espa\u00f1ola se organizaba bajo el liderazgo de tres sectores proletarios que hab\u00edan sido puntales de la lucha obrera pr\u00e1cticamente desde la I\u00aa Internacional en el siglo XIX. Estos eran, a saber, los jornaleros, andaluces y extreme\u00f1os fundamentalmente, los obreros catalanes, los obreros de la industria sider\u00fargica vasca y los mineros asturianos. Estos \u00faltimos hab\u00edan sido siempre la vanguardia, la punta de lanza en las luchas de la clase obrera. Tanto es as\u00ed que las primeras grandes huelgas mineras en los a\u00f1os 60 del siglo pasado, en plena dictadura franquista dieron lugar al nacimiento de Comisiones Obreras. Incluso hoy, la combatividad de los mineros en las marchas negras de 2012 con la masiva y impresionante llegada final a Madrid muestran que la tradici\u00f3n de lucha permanece.<\/p>\n<p>Como explic\u00e1bamos, hubo militantes revolucionarios tanto en la CNT, como en el PSOE y la UGT, el PCE o entre la Izquierda Comunista que ve\u00edan con claridad el problema que se planteaba en Espa\u00f1a en esos momentos: ante un proceso revolucionario de lucha de clases, ante una crisis aguda del sistema, el enfrentamiento era inevitable entre burgues\u00eda y proletariado.<\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n solo era posible la unidad en una alianza obrera, con un programa revolucionario que resolviera de una vez el dilema: o la insurrecci\u00f3n obrera con la toma del poder pol\u00edtico y la organizaci\u00f3n de la sociedad bajo el dominio del mundo del trabajo y la m\u00e1xima democracia obrera; o el mantenimiento de la explotaci\u00f3n capitalista bajo el terror de la dictadura.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente la posibilidad mostrada heroicamente por el proletariado asturiano liderado por los mineros no fue posible. El sectarismo de la CNT, y el reformismo traidor de los socialistas y m\u00e1s tarde el estalinismo del partido comunista, prepararon el camino al terror franquista posterior que dur\u00f3 d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>El Partido Comunista, ya estalinizado al cien por cien, y los socialdem\u00f3cratas, vendieron la II Rep\u00fablica como la panacea democr\u00e1tica. Como un r\u00e9gimen revolucionario aplastado por el fascismo. Y al Frente Popular de 1936 como la unidad antifascista y de la clase obrera contra Franco. Incluso que el Frente Popular era una continuidad de las Alianzas Obreras de la revoluci\u00f3n de octubre. Esta idea responde a una falsedad manifiesta de una pol\u00edtica reformista contra la clase trabajadora. El error descomunal es identificar el conflicto entre fascismo y democracia republicana. Cuando el conflicto ser\u00eda realmente entre capitalismo y socialismo, entre clase trabajadora, es decir el proletariado y su democracia obrera, y la burgues\u00eda con su dictadura fascista.<\/p>\n<p>La Alianza Obrera de Asturias era un pacto de las organizaciones obreras por la revoluci\u00f3n social y la democracia revolucionaria, para acabar con el capitalismo en crisis que preparaba y sosten\u00eda el terror fascista. No tiene nada que ver con un pacto electoral de colaboraci\u00f3n de clases que era el Frente Popular, donde se afirmaba categ\u00f3ricamente que no habr\u00eda reforma agraria, ni nacionalizaci\u00f3n de la banca, ni siquiera seguro de desempleo por expreso deseo de los republicanos de Aza\u00f1a.<\/p>\n<p>Ahora que desde muchos sectores de la izquierda se clama en favor de la unidad es necesario aclarar este tema. Los comunistas que editamos esta revista somos del mismo criterio, salvando la distancias del contexto hist\u00f3rico, que los revolucionarios asturianos de 1934: la unidad obrera en la lucha, sea el nivel de conciencia que la clase obrera tenga, debe atenerse a los intereses reales de los y las trabajadoras, en una solidaridad obrera real y masiva en los barrios, f\u00e1bricas y empresas, con objetivos y reivindicaciones que unan a toda la clase y pongan en marcha a masas de trabajadores en lucha.<\/p>\n<h5>Socialismo o barbarie<\/h5>\n<p>La unidad obrera no es el pacto de organizaciones que no representan realmente a los trabajadores o que solo son minor\u00edas sin implantaci\u00f3n real entre la clase obrera. No son las reediciones de pactos electorales interclasistas tipo Frente Popular. Es la uni\u00f3n basada en la solidaridad obrera, por reivindicaciones para toda la clase trabajadora y que lleve impl\u00edcito la lucha progresiva y el aumento de la conciencia por la emancipaci\u00f3n de la clase y el derrocamiento del capitalismo. En 1934, en Asturias, se concret\u00f3 en el pacto CNT- UGT bajo dos criterios fundamentales: la revoluci\u00f3n social y la democracia obrera.<\/p>\n<p>Hoy es verdad que no tenemos la conciencia de clase que hab\u00eda en esa \u00e9poca. Pero la crisis nos permite explicar el comunismo, las luchas obreras existen y la movilizaci\u00f3n social despunta. En esta situaci\u00f3n la unidad obrera debe situarse dentro del mismo razonamiento: unir a los trabajadores y sus luchas con reivindicaciones que protejan sus condiciones de vida y permitan avanzar en su conciencia de clase hasta acabar con el capitalismo. En definitiva defender y explicar la base de la conciencia de clase: comprender que somos una clase social que mantenemos con nuestro trabajo la sociedad y en frente est\u00e1 la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca es necesario organizar y construir una organizaci\u00f3n obrera que luche por los ideales y el programa revolucionario de la Alianza Obrera de los mineros asturianos, que no es m\u00e1s que la construcci\u00f3n de una sociedad internacional igualitaria donde los medios de producci\u00f3n sean de la sociedad y est\u00e9n en manos de los trabajadores, que democr\u00e1ticamente planifiquen y controlen la econom\u00eda. Y ante la crisis del capitalismo no se abre otra disyuntiva que elegir entre el socialismo o la barbarie.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/80-anos-de-la-comuna-de-asturias-de-1934\/\" title=\"80 a\u00f1os de la Comuna de Asturias de 1934\">80 a\u00f1os de la Comuna de Asturias de 1934<\/a>, octubre de 2014<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 5 de octubre de 1934 los mineros asturianos, liderando al proletariado de la regi\u00f3n, desencadenaron la revoluci\u00f3n social al grito de \u00a1UHP!, Un\u00edos Hermanos Proletarios, esperando que el resto del pa\u00eds le siguiera. 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