{"id":4726,"date":"2015-06-22T17:16:00","date_gmt":"2015-06-22T15:16:00","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=4726"},"modified":"2018-01-25T14:41:09","modified_gmt":"2018-01-25T12:41:09","slug":"primeras-luchas-de-la-clase-obrera-despues-de-1939","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/primeras-luchas-de-la-clase-obrera-despues-de-1939\/","title":{"rendered":"Primeras luchas de la clase obrera despu\u00e9s de 1939"},"content":{"rendered":"<p>Los salarios y las disposiciones y reglamentos los impone el gobierno directamente. S\u00f3lo en 1958 se permite, con la Ley de Convenios colectivos, alg\u00fan tipo de negociaci\u00f3n empresa por empresa a trav\u00e9s de los llamados \u201cjurados de empresa y enlaces\u201d. Al final siempre, si no hab\u00eda acuerdo, se dictaba a la parte social \u2014as\u00ed llamada a la representaci\u00f3n obrera\u2014 un laudo de obligado cumplimiento. Pero aun prohibida la huelga nunca pudieron erradicar la protesta totalmente.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, las condiciones de vida eran tan infrahumanas que cualquier chispa pod\u00eda generalizarse en verdaderos motines. Las huelgas de 1946 en Manresa, de 1947 en el Pa\u00eds Vasco y los sucesos de 1951, con la huelga de tranv\u00edas en Barcelona, provocan una represi\u00f3n total del r\u00e9gimen a finales de los a\u00f1os 50. Con las movilizaciones de los a\u00f1os 56, 57 y 58, el r\u00e9gimen ante la situaci\u00f3n econ\u00f3mica tiene que imponer otra pol\u00edtica econ\u00f3mica. Es el fin de la autarqu\u00eda. Europa comienza a reconstruirse, los norteamericanos apoyan a Franco y los cr\u00e9ditos pueden permitir un cierto desarrollo industrial. Es el famoso plan de Estabilizaci\u00f3n de 1959, que tuvo unas consecuencias transcendentales para la econom\u00eda del pa\u00eds y como siempre tuvo tambi\u00e9n impago para la parte de los trabajadores.<\/p>\n<p>Las expectativas despertadas por la derrota del Eje afloran como si la derrota del fascismo destapara la opresi\u00f3n en la cual se vive. El mismo d\u00eda de la derrota de Jap\u00f3n los obreros de la f\u00e1brica del metal barcelon\u00e9s La Maquinista Terrestre y Mar\u00edtima, empresa puntera en combatividad, se toman la tarde libre espont\u00e1neamente a manera de celebraci\u00f3n. A partir de esta fecha empieza a haber algunas huelgas aisladas que se generalizan en 1946 y que tiene su punto \u00e1lgido en la huelga general del Pa\u00eds Vasco de 1947 que se extiende hasta Catalu\u00f1a. El 25 de enero del 46 se produce en Manresa la primera huelga general de posguerra con cierre de comercios. La protesta sobreviene cuando los patrones descuentan el tiempo no trabajado por las restricciones el\u00e9ctricas. Se generaliza y las autoridades y la patronal tienen que efectuar concesiones. En Matar\u00f3, Badalona, Sabadell, Hospitalet y Barcelona se produjeron tambi\u00e9n protestas y paros.<\/p>\n<p>Todas estas huelgas y protestas tienen un car\u00e1cter reivindicativo salarial y son la consecuencia del alza de precios. Exceptuando la huelga del 1\u00b0 de mayo del 47 en el Pa\u00eds Vasco, que tiene un car\u00e1cter netamente pol\u00edtico, el resto son salidas naturales a los problemas econ\u00f3micos y sociales provocados por la sobreexplotaci\u00f3n. Teniendo en cuenta que aun dentro de las reivindicaciones sindicales los actos de protestas y huelgas se convert\u00edan en actos contra la dictadura pues el mero hecho de la huelga estaba prohibido y era el gobierno el que directamente impon\u00eda las subidas de sueldos y precios.<\/p>\n<p>Como hemos expresado anteriormente la huelga del 1\u00b0 de mayo de 1947 tiene un car\u00e1cter netamente pol\u00edtico. El Consejo de la Junta de Resistencia, las organizaciones sindicales y los partidos pol\u00edticos, con el PNV a la cabeza, convocan a la huelga que tiene un \u00e9xito extraordinario centr\u00e1ndose la protesta en la r\u00eda bilba\u00edna y extendi\u00e9ndose m\u00e1s tarde. M\u00e1s de 20.000 trabajadores la secundaron y la represi\u00f3n fue muy dura. La misma situaci\u00f3n hizo que la huelga se mantuviera varios d\u00edas. Se practicaron detenciones masivas del orden de 4000 a 6000 seg\u00fan las fuentes y se decret\u00f3 el despido de todos los huelguistas. La protesta se convoc\u00f3 ese a\u00f1o como medida de fuerza para presionar a los Aliados.<\/p>\n<p>La lucha resurge con los sucesos de Barcelona de la primavera de 1951. Se trat\u00f3 de movilizaciones populares de boicot contra la subida de los billetes de tranv\u00edas. Una vez m\u00e1s se pone de manifiesto la divergencia entre las organizaciones obreras y la problem\u00e1tica y preocupaciones populares. La p\u00e9rdida de poder adquisitivo de los salarios fue tan grande en estos a\u00f1os que una subida en los tranv\u00edas hace estallar el polvor\u00edn. La situaci\u00f3n es tan grave que los informes reservados de la CNS explicaban el malestar de la poblaci\u00f3n con el coste de la vida, la vivienda etc.<\/p>\n<p>Estos sucesos son espont\u00e1neos, sin que las organizaciones intervinieran directamente en la organizaci\u00f3n, aunque despu\u00e9s se atribuyeran un papel que no tuvieron en la direcci\u00f3n. \u201cFue un movimiento espont\u00e1neo, carente de intencionalidad pol\u00edtica inmediata y surgido del estado de \u00e1nimo generalizado contra el incesante aumento del coste de la vida.\u201d<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de protesta y malestar se extendi\u00f3 a otros puntos de Espa\u00f1a en donde hay que destacar las movilizaciones en Madrid contra la subida de los transportes, y la vida en general, que se concret\u00f3 en un boicot a los transportes, comercios, prensa y espect\u00e1culos, con gran repercusi\u00f3n en los transportes.<\/p>\n<p>Las movilizaciones obreras de 1951 supusieron el primer aldabonazo del nuevo movimiento obrero contra su situaci\u00f3n econ\u00f3mica y social y la dictadura. El r\u00e9gimen se encontr\u00f3 con los primeros brotes serios de rechazo social. Esto motiv\u00f3 que comenzara un viraje en su pol\u00edtica econ\u00f3mica. Era cada vez m\u00e1s impracticable mantener el tipo de acumulaci\u00f3n de capital a base de la extracci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta a los trabajadores y con una inflaci\u00f3n galopante. En los a\u00f1os siguientes de esta d\u00e9cada las huelgas obreras se fueron reproduciendo en empresas clave de las zonas industrializadas del pa\u00eds. Es el comienzo del fin de la autarqu\u00eda que finalizar\u00e1 con el \u201cPlan de Estabilizaci\u00f3n\u201d de 1959.<\/p>\n<p>Destaquemos la huelga de los astilleros vascos de Euskalduna en 1953 y las de Tarrasa en la rama textil. En 1956 las huelgas de las grandes empresas del Pa\u00eds Vasco como Altos Hornos, Babock, General El\u00e9ctrica etc. y las de Catalu\u00f1a como las de la Maquinista Terrestre y Mar\u00edtima, Enasa, Siemens etc. supusieron la entrada de miles de trabajadores a la protesta y el comienzo de la p\u00e9rdida del miedo de la posguerra. Seg\u00fan Tu\u00f1\u00f3n de Lara en abril hubo 150.000 huelguistas, 30.000 en Euskadi seg\u00fan Ibarra.<\/p>\n<p>El plan de Estabilizaci\u00f3n supuso un par\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica de un a\u00f1o. Se fren\u00f3 la inflaci\u00f3n disminuyendo el gasto p\u00fablico, congelando los salarios, devaluando la peseta. Equilibradas las cuentas del Estado, con salarios bloqueados y con los nuevos cr\u00e9ditos internacionales, las inversiones industriales atrajeron nueva mano de obra que proven\u00eda del campo. El cambio migratorio fue el mayor de nuestra historia moderna. Alrededor de 3 millones de espa\u00f1oles tuvieron que emigrar de las zonas rurales a las zonas urbanas, de las regiones m\u00e1s atrasadas a las industriales, de nuestro pa\u00eds al extranjero. El movimiento obrero hasta los a\u00f1os 50 y los 60 se vio obligado a luchar en condiciones adversas y exist\u00eda un divorcio entre las organizaciones cl\u00e1sicas de los trabajadores y la pr\u00e1ctica propia que impon\u00edan las condiciones. Los intentos de reconstrucci\u00f3n de las organizaciones sindicales y pol\u00edticas en la clandestinidad eran abortados continuamente. No s\u00f3lo la polic\u00eda con sus medios lo imped\u00edan. No encontraban la protecci\u00f3n necesaria entre los propios trabajadores y la poblaci\u00f3n. La desesperanza, la frustraci\u00f3n, el miedo, la delaci\u00f3n, hac\u00edan muy dif\u00edcil una colaboraci\u00f3n generalizada. Pero lo que fundamentalmente imped\u00eda esta reconstrucci\u00f3n era la pol\u00edtica de las organizaciones.<\/p>\n<p>Estas organizaciones no supieron ver las condiciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas nuevas que desarroll\u00f3 el capitalismo durante el franquismo y solo el PCE, habiendo sido un peque\u00f1o partido durante la Rep\u00fablica, supo trabajar a ras de los problemas cotidianos de los trabajadores llevando a cabo un trabajo pol\u00edtico potenciando la nueva organizaci\u00f3n que durante los a\u00f1os 60 y 70 lider\u00f3 a los trabajadores: CCOO. Este trabajo consisti\u00f3 en utilizar la legalidad que pod\u00eda permitirse en el sindicato vertical con las acciones que desbordaban el marco legal. El PCE utiliz\u00f3 el tipo de trabajo comunista bolchevique en las bases obreras, lo que le dio a largo plazo una credibilidad en la clase obrera. En la medida que lo abandonaba por su pol\u00edtica estalinista perd\u00eda sus posiciones. De ah\u00ed que utilizara su credibilidad en la lucha obrera para ganar el reconocimiento pol\u00edtico de la burgues\u00eda como representante del proletariado.<\/p>\n<p>Por ejemplo Heriberto Qui\u00f1ones se decide a reconstruir la organizaci\u00f3n en el interior. Para ello crea una red de contactos que establece la primera direcci\u00f3n pol\u00edtica del PCE en el interior. Propone trabajar en el vertical y aprovechar las distintas contradicciones de las fuerzas franquistas. T\u00e1ctica que el PCE no asumir\u00e1 hasta 10 a\u00f1os despu\u00e9s. Pero la direcci\u00f3n del PCE no estaba dispuesta a que el interior fuera aut\u00f3nomo. Uribe, el n\u00famero dos del partido en aquel entonces, afirmaba: \u201cNosotros estamos aqu\u00ed (en el exilio) para pensar lo que ellos (en el interior) tienen que hacer.\u201d Despu\u00e9s de la detenci\u00f3n y muerte de Qui\u00f1ones por la polic\u00eda franquista, fue acusado por la direcci\u00f3n del PCE de traidor y provocador que \u201centreg\u00f3 a la polic\u00eda a toda la organizaci\u00f3n del partido\u201d.<\/p>\n<p>Para las otras organizaciones, la CNT y la UGT y PSOE, la pol\u00edtica era la misma confianza en la burgues\u00eda y en las potencias imperialistas. Despu\u00e9s de los intentos de la guerrilla fracasados, pues los objetivos se cifraban en la esperanza de la ayuda con el final de la II guerra mundial, el PCE intenta reconstruir la organizaci\u00f3n en la clase obrera con el \u00fanico m\u00e9todo posible en esos momentos. Para un partido revolucionario la posibilidad de su existencia y de su fuerza est\u00e1 en su implantaci\u00f3n en la clase obrera. El PCE, aun estalinizado, sabe que su fuerza no puede venir de las embajadas extranjeras, que si van a tenerlo en cuenta es por su capacidad de dirigir las luchas obreras. Para eso el m\u00e9todo bolchevique es la \u00fanica gu\u00eda: estar y servir a los intereses de los trabajadores desde sus propias inquietudes e intereses. Por eso la \u00fanica manera es introducirse en los sindicatos verticales y empezar desde cero. Sin embargo su pol\u00edtica no pretend\u00eda elevar la conciencia obrera hasta llegar a intentar una pol\u00edtica independiente y propia de los trabajadores. Muy al contrario toda la pol\u00edtica del PCE estuvo dirigida hacia el pacto, las componendas con la burgues\u00eda, con los franquistas que evolucionaban, para demostrarles su buena disposici\u00f3n de partido de orden. El ejemplo est\u00e1 en la pol\u00edtica de \u201cReconciliaci\u00f3n Nacional\u201d.<\/p>\n<p>En la primavera del 56, el 14 de mayo, el Pleno del Bur\u00f3 Pol\u00edtico del PCE abre una revisi\u00f3n t\u00e1ctica, la llamada \u201cReconciliaci\u00f3n Nacional\u201d. Con el cambio de t\u00e1ctica se reconoc\u00eda que la guerra hab\u00eda terminado y que las condiciones sociales y econ\u00f3micas hab\u00edan cambiado. El combate lo hab\u00eda perdido el proletariado espa\u00f1ol en 1939. El nuevo r\u00e9gimen pervivi\u00f3 y se dieron toda una serie de cambios econ\u00f3micos y sociales que produjeron nuevos problemas con nuevas generaciones de trabajadores. Por lo tanto encarar la nueva situaci\u00f3n con odres viejos no tra\u00eda nada bueno para la izquierda.<\/p>\n<p>El problema fue que la apreciaci\u00f3n correcta del nuevo momento que supuso el cambio de t\u00e1ctica tomaba un rumbo para nada revolucionario y de clase. Se sigui\u00f3 con la b\u00fasqueda de un lugar en el aceptable mundo de la burgues\u00eda y de la derecha. De hecho la \u201creconciliaci\u00f3n nacional\u201d supon\u00eda la b\u00fasqueda de aliados de todo tipo contra el r\u00e9gimen que ya era una \u201ccamarilla franquista\u201d, insistiendo en lo pac\u00edfico del cambio para no asustar a la concurrencia intentando desplazar la imagen demon\u00edaca de terror y venganza que los rojos ten\u00edan dada naturalmente por el r\u00e9gimen. Para no asustar mucho incluso se contentaba el PCE con un gobierno de transici\u00f3n liberal de \u201ccoalici\u00f3n\u201d en el que no estar\u00edan ellos, se abandonaba el \u201cGobierno Provisional Revolucionario\u201d.<\/p>\n<p>La diferencia del PCE con el resto de la oposici\u00f3n antifranquista est\u00e1 en que \u00e9ste empez\u00f3 a buscar y a apoyar las nuevas formas de lucha y organizacionales del movimiento obrero, lo que le dio a la postre su fortaleza y por eso ser tenido en cuenta. Despu\u00e9s del 39 tanto la pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Nacional \u2014intento de agrupar a fuerzas antifranquistas\u2014 del PCE, como la del PSOE con la Alianza de Fuerzas Democr\u00e1ticas \u2014agrupaci\u00f3n de fuerzas republicanas y socialistas\u2014 no son m\u00e1s que intentos interclasistas de oponerse a Franco pero sin ninguna realidad obrera en el interior y supeditados a los intereses de las burgues\u00edas aliadas.<\/p>\n<p>En toda la historia de las organizaciones de izquierda tradicionales que despu\u00e9s han tenido peso pol\u00edtico contra el franquismo \u2014PSOE Y PCE\u2014 hay una l\u00ednea de conducta que trata de buscar aliados en la derecha y la burgues\u00eda, supeditando los intereses obreros a las clases dominantes. De ah\u00ed que el PCE, desde la Uni\u00f3n Nacional hasta la Junta Democr\u00e1tica, pasando por \u201cla reconciliaci\u00f3n nacional\u201d, intentara buscar apoyos en sectores de la derecha que en realidad no representaban ni siquiera a una fracci\u00f3n relevante de la burgues\u00eda. Y tambi\u00e9n se pon\u00eda en evidencia que sus convocatorias de protesta como las descritas anteriormente o la famosa Huelga Nacional Pac\u00edfica de 1958 fueran fracasos al estar desligadas de las aspiraciones reales del movimiento obrero en ese momento adem\u00e1s de creer err\u00f3neamente que la crisis del final de la autarqu\u00eda era una crisis irreversible de la dictadura.<\/p>\n<p>Mientras que el PSOE y las dem\u00e1s fuerzas de oposici\u00f3n excluyen al PCE \u00e9ste intenta siempre salir de su aislamiento en una carrera desenfrenada hacia la moderaci\u00f3n. As\u00ed en el calor de las primeras luchas obreras y estudiantiles de estos a\u00f1os se constituye el \u201cPacto de Par\u00eds\u201d, el 23 de febrero de 1957, con las tradicionales fuerzas republicanas que buscan una salida \u201cnacional pac\u00edfica\u201d\u2026 \u201cque no sea mon\u00e1rquica ni republicana\u201d\u2026 en definitiva \u201cque no prefigure ni prejuzgue la futura forma de gobierno de Espa\u00f1a\u201d. El PCE intenta entrar pero es excluido y busca moderar a\u00fan m\u00e1s el lenguaje del Pacto y habla de \u201cgobierno liberal\u201d, en el que el PCE no tiene porqu\u00e9 estar pero que apoyar\u00eda. Las ofertas de saldo del PCE no fueron siquiera escuchadas y solo le quedaba el recurso que tiene cualquier partido obrero: su fuerza entre los trabajadores.<\/p>\n<p>Esta pol\u00edtica del PCE supuso ir abandonando sus posiciones pol\u00edticas de clase. Porque los que en realidad abandonaban el r\u00e9gimen no eran los burgueses y bur\u00f3cratas del r\u00e9gimen a los que buscaban insistentemente, sino estudiantes, intelectuales y j\u00f3venes obreros que entraban lucha tras lucha en contradicci\u00f3n con el r\u00e9gimen. Este tipo de pol\u00edtica es algo que tanto el estalinismo como sus restos actuales han ido realizando. Pongamos por ejemplo el abandono de la t\u00e1ctica del Frente \u00danico por el Frente Popular, que en Espa\u00f1a se concret\u00f3 por el abandono de la Alianzas Obreras que posibilitaron la revoluci\u00f3n asturiana de 1934, la disoluci\u00f3n de la III Internacional, ya burocratizada, en 1943, o la huida al nacionalismo que marca la lucha contra Hitler como la Gran Guerra Patria en la URSS etc.<\/p>\n<p>La realidad fue que los aliados que se encontraban en la derecha y la burgues\u00eda no fueron nunca de peso en la poblaci\u00f3n y ni siquiera dentro del r\u00e9gimen y la mayor\u00eda de la burgues\u00eda se guardaba bien en el paraguas franquista. Al final quien hizo realidad la pol\u00edtica de \u201cReconciliaci\u00f3n Nacional\u201d, con la estimable ayuda de la izquierda, no fueron sino los que por su propia naturaleza eran los llamados a llevarla a cabo como Su\u00e1rez y los que proced\u00edan del aparato fascista, \u201cel monarca de todos los espa\u00f1oles\u201d y toda la burgues\u00eda desde Pujol a Bot\u00edn. La nueva pol\u00edtica de reconciliaci\u00f3n nacional ser\u00eda lo que en el movimiento obrero se ha llamado \u201crevisionismo\u201d, pues se tratar\u00eda de mantener a la clase obrera sometida a la burgues\u00eda en aras de un cambio hacia la democracia. Como se demostr\u00f3 posteriormente esta pol\u00edtica solo sirvi\u00f3 para una vez muerto el dictador, la burgues\u00eda y su aparato de Estado fascista hicieran su reconversi\u00f3n en dem\u00f3cratas manteniendo su orden social.<\/p>\n<hr  \/>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/el-movimiento-obrero-bajo-el-franquismo\/\" title=\"El movimiento obrero bajo el franquismo\">El movimiento obrero bajo el franquismo<\/a>, Voz Obrera<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los salarios y las disposiciones y reglamentos los impone el gobierno directamente. S\u00f3lo en 1958 se permite, con la Ley de Convenios colectivos, alg\u00fan tipo de negociaci\u00f3n empresa por empresa a trav\u00e9s de los llamados \u201cjurados de empresa y enlaces\u201d. 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