{"id":4645,"date":"2015-06-18T19:07:52","date_gmt":"2015-06-18T19:07:52","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=4645"},"modified":"2018-04-08T20:58:55","modified_gmt":"2018-04-08T18:58:55","slug":"el-mercado-edward-bellamy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/el-mercado-edward-bellamy\/","title":{"rendered":"El cuento del agua"},"content":{"rendered":"<p>\u201cErase una tierra muy seca y el pueblo que viv\u00eda en ella estaba en una gran necesidad de agua. No hac\u00edan m\u00e1s que buscar agua desde la ma\u00f1ana a la noche y muchos perec\u00edan porque no pod\u00edan encontrarla.<\/p>\n<p>Entre aquellos hombres hab\u00eda algunos m\u00e1s h\u00e1biles y diligentes que el resto, que hab\u00edan incluso almacenado agua mientras los dem\u00e1s no hab\u00edan encontrado ninguna. Estos hombres se llamaron capitalistas. Y sucedi\u00f3 que el pueblo fue a ellos y les pidi\u00f3 que les diesen, por favor, alg\u00fan agua de la que ten\u00edan almacenada para poder beber, porque su necesidad era extremada. Pero ellos respondieron al pueblo: \u00ab\u00a1Id por ah\u00ed, pueblo est\u00fapido! \u00bfC\u00f3mo os vamos a dar de nuestra agua para que caigamos en la misma situaci\u00f3n en que est\u00e1is y perezcamos con vosotros? Pero he aqu\u00ed nuestra respuesta: sed nuestros servidores y tendr\u00e9is agua.\u00bb Y el pueblo respondi\u00f3: \u00abS\u00f3lo pedimos que nos deis de beber y seremos vuestros siervos, nosotros y nuestros hijos.\u00bb Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p>Pero los capitalistas eran hombres de entendimiento y sabios en su generaci\u00f3n. Organizaron al pueblo, que era ya siervo suyo. A algunos los pusieron a trabajar en los manantiales, a otros los emplearon en transportar el agua y a otros los mandaron a buscar nuevas fuentes. Y toda el agua fue reunida en un mismo sitio y all\u00ed construyeron un gran dep\u00f3sito para guardarla. Este dep\u00f3sito se llam\u00f3 \u00abel Mercado\u00bb.<\/p>\n<p>Entonces los capitalistas dijeron al pueblo: \u00abPor cada cubo de agua que nos traig\u00e1is para ser guardado en el dep\u00f3sito, que es el mercado, entendedlo bien, os daremos un penique; pero por cada cubo que necesit\u00e9is para beber, y que nosotros os daremos sac\u00e1ndolo del dep\u00f3sito, nos tendr\u00e9is que dar dos peniques. La diferencia de precio ser\u00e1 nuestro beneficio, teniendo en cuenta que si no fuese por este beneficio no har\u00edamos nada por vosotros y todos perecer\u00edais.\u00bb<\/p>\n<p>Esta propuesta pareci\u00f3 buena a los ojos del pueblo porque eran duros de entendimiento, y diligentemente se pusieron a la tarea de traer agua al dep\u00f3sito de los capitalistas durante muchos d\u00edas; por cada cubo que ellos tra\u00edan recib\u00edan un penique pero por cada cubo que ellos necesitaban ten\u00edan que pagar dos peniques.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de muchos d\u00edas el dep\u00f3sito se llen\u00f3 y rebos\u00f3, porque por cada cubo que el pueblo tra\u00eda recib\u00eda tan s\u00f3lo el dinero suficiente para comprar medio cubo, y debido al exceso que quedaba en el dep\u00f3sito, rebos\u00f3. Porque el pueblo eran muchos pero los capitalistas eran pocos y no pod\u00edan beber m\u00e1s que los dem\u00e1s. Por eso rebos\u00f3 el dep\u00f3sito.<\/p>\n<p>Y cuando los capitalistas vieron que el agua se derramaba, dijeron al pueblo: \u00ab\u00bfNo v\u00e9is el dep\u00f3sito que se est\u00e1 derramando? No traig\u00e1is m\u00e1s agua hasta que el dep\u00f3sito est\u00e9 vaciado. Sentaos y esperad, y tened paciencia.\u00bb<\/p>\n<h4>DESEMPLEO<\/h4>\n<p>Pero cuando el pueblo no recibi\u00f3 los peniques que los capitalistas le daban por el agua que antes tra\u00edan, no pudo comprar m\u00e1s agua porque no ten\u00eda con qu\u00e9 comprarla, y cuando los capitalistas vieron que no ten\u00edan m\u00e1s beneficios porque nadie les compraba agua, se preocuparon. Y entonces mandaron hombres a las carreteras, los caminos y los campos que fueran gritando: \u00abSi hay alguien sediento, que venga a nuestro dep\u00f3sito y compre agua porque se nos est\u00e1 derramando.\u00bb Esto lo hicieron porque se dijeron entre s\u00ed: \u00abLos tiempos est\u00e1n malos; debemos anunciar nuestro producto.\u00bb<\/p>\n<p>Mas el pueblo respondi\u00f3 diciendo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo podremos comprar si no contrat\u00e1is nuestro trabajo? Dadnos trabajo como antes y no tendr\u00e9is necesidad de anunciar el producto.\u00bb<\/p>\n<p>Los capitalistas, sin embargo, dijeron al pueblo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo os vamos a contratar para traer agua cuando el dep\u00f3sito ya est\u00e1 rebosando? Comprad agua primero y cuando el dep\u00f3sito se vac\u00ede por vuestras compras, os contrataremos otra vez.\u00bb<\/p>\n<p>Y as\u00ed sucedi\u00f3 que porque los capitalistas no los contrataron m\u00e1s, el pueblo no pudo comprar el agua que \u00e9l mismo hab\u00eda tra\u00eddo antes al dep\u00f3sito; y porque el pueblo no pudo comprar m\u00e1s agua, los capitalistas no lo volvieron a contratar para traer agua.<\/p>\n<p>Entonces se dijo: \u00abEstamos en una crisis econ\u00f3mica.\u00bb<\/p>\n<p>La sed del pueblo era grande, porque ahora no suced\u00eda como en tiempos de sus antepasados, cuando la tierra estaba abierta a todo el que quisiera buscar agua, sino que los capitalistas se hab\u00edan apoderado de todas las fuentes, de todos los manantiales, de los pozos y de todas las vasijas que conten\u00edan agua, de modo que nadie pod\u00eda conseguir agua fuera del dep\u00f3sito, que era el mercado. Y el pueblo murmur\u00f3 contra los capitalistas y dijo: \u00abMirad, el dep\u00f3sito est\u00e1 rebosando y nosotros nos morimos de sed. \u00a1Dadnos agua para que no perezcamos!\u00bb<\/p>\n<p>Pero los capitalistas dijeron: \u00abNo. El agua es nuestra. No beber\u00e9is de ella a no ser que compr\u00e9is con peniques.\u00bb Y lo confirmaron con juramento, diciendo despu\u00e9s de este adem\u00e1n: \u00abEl negocio es el negocio.\u00bb<\/p>\n<p>No obstante, los capitalistas estaban preocupados porque el pueblo no compraba m\u00e1s agua y ellos no consegu\u00edan m\u00e1s beneficios. Entonces hablaron entre s\u00ed diciendo: \u00abParece que nuestros beneficios han impedido nuevos beneficios, y a causa de los beneficios que hemos hecho no podemos hacer m\u00e1s beneficios. \u00bfC\u00f3mo es que nuestros beneficios se han convertido en perjuicio para nosotros y nuestras ganancias nos han hecho pobres? Mandemos a buscar a los adivinos para que nos interpreten esto.\u00bb Y mandaron a buscarlos.<\/p>\n<h4>LOS ADIVINOS<\/h4>\n<p>Eran hombres versados en el arte de hablar con oscuridad y se unieron a los capitalistas por causa del agua, de modo que pudieran beber ellos y sus hijos. Y hablaron al pueblo en favor de los capitalistas y fueron sus embajadores viendo que aqu\u00e9llos no eran f\u00e1ciles de ser entendidos ni h\u00e1biles para hablar. Y los capitalistas exigieron de los adivinos que les interpretasen esto: \u00bfPor qu\u00e9 el pueblo no compraba m\u00e1s agua, siendo as\u00ed que el dep\u00f3sito estaba lleno? Varios de los adivinos respondieron y dijeron: \u00abEs exceso de stock acumulado.\u00bb Otros dijeron: \u00abEs a causa de la superproducci\u00f3n.\u00bb Y otros afirmaron: \u00abQuita de ah\u00ed, esto ha sucedido a causa de las manchas del sol.\u00bb Y todav\u00eda otros respondieron: \u00abLa raz\u00f3n no es la superproducci\u00f3n ni las manchas del sol, sino la falta de confianza.\u00bb<\/p>\n<h4>TRANQUILIDAD<\/h4>\n<p>Y mientras los adivinos discut\u00edan entre s\u00ed, seg\u00fan su costumbre, los capitalistas se fueron quedando dormidos, y se durmieron, y cuando se despertaron dijeron a los adivinos: \u00abYa est\u00e1 bien. Nos hab\u00e9is hablado de un modo confortable. As\u00ed, pues, \u00edd y hablad tambi\u00e9n confortablemente al pueblo de modo que pueda descansar y nos deje a nosotros en paz.\u00bb<\/p>\n<p>Pero los adivinos, aunque eran los hombres de la ciencia l\u00fagubre, as\u00ed eran llamados por algunos, no quer\u00edan acercarse al pueblo, temiendo ser apedreados, porque el pueblo no los amaba. Y dijeron a los capitalistas:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Maestros! Es un misterio de nuestro arte que si los hombres est\u00e1n satisfechos y no sedientos, si est\u00e1n descansados, entonces encuentran confort en nuestras palabras, como vosotros. Pero si est\u00e1n sedientos y con el est\u00f3mago vac\u00edo, no encuentran placer en nuestros discursos, sino que se mofan de nosotros. Porque parece que a no ser que el hombre est\u00e9 satisfecho, toda nuestra sabidur\u00eda es para \u00e9l una tonter\u00eda.\u00bb<\/p>\n<p>Pero los capitalistas dijeron: \u00abTen\u00e9is que ir adelante. \u00bfPor ventura no sois nuestros hombres para servirnos de embajadores?\u00bb<\/p>\n<h4>HAMBRE COMO EFECTO DE LA ABUNDANCIA<\/h4>\n<p>Y los adivinos fueron al pueblo y le descubrieron el misterio de la superproducci\u00f3n y c\u00f3mo era necesario que muriesen de sed porque hab\u00eda demasiada agua, y c\u00f3mo no hab\u00eda agua suficiente para todos precisamente porque hab\u00eda demasiada. Y del mismo modo les hablaron acerca de las manchas del sol, y de c\u00f3mo todo esto hab\u00eda sucedido por raz\u00f3n de la falta de confianza. Y acaeci\u00f3 como los adivinos hab\u00edan dicho: que toda aquella sabidur\u00eda pareci\u00f3 al pueblo una tonter\u00eda. Y el pueblo los injuri\u00f3 diciendo: \u00ab\u00a1Idos de aqu\u00ed, cabezas calvas! \u00bfLa escasez va a venir de la abundancia?\u00bb Y tom\u00f3 piedras para apedrearlos.<\/p>\n<p>Y cuando los capitalistas vieron que el pueblo continuaba murmurando y no hac\u00eda caso de los adivinos, temiendo al mismo tiempo que viniese al dep\u00f3sito y tomase el agua por la fuerza, enviaron a ciertos hombres santos (que eran falsos sacerdotes) para decirles que se mantuviesen pac\u00edficos y no perturbasen a los capitalistas a causa de su sed. Y estos hombres santos (que eran falsos sacerdotes) aseguraron al pueblo que aquella aflicci\u00f3n hab\u00eda sido enviada por Dios para salvaci\u00f3n de sus almas, y que si la llevaban con paciencia y no se dejaban arrastrar por la codicia del agua, no molestaban a los capitalistas, suceder\u00eda que, cuando exhalasen el \u00faltimo suspiro, ir\u00edan a un pa\u00eds donde no habr\u00eda capitalistas y s\u00ed abundancia de agua. Por supuesto que tambi\u00e9n hab\u00eda algunos verdaderos profetas de Dios que tuvieron compasi\u00f3n del pueblo y no hablaron en favor de los capitalistas, sino que hablaron constantemente en contra de ellos.<\/p>\n<h4>CARIDAD<\/h4>\n<p>Ahora bien, cuando los capitalistas vieron que el pueblo a\u00fan murmuraba y no se apaciguaba por las palabras de los adivinos ni por la de los falsos sacerdotes, recapacitaron y metieron las puntas de sus dedos en el agua que se derramaba del dep\u00f3sito y los humedecieron, despu\u00e9s dejaron caer las gotas del agua del extremo de sus dedos sobre el pueblo que se agolpaba alrededor del dep\u00f3sito, y el nombre de las gotas de agua era \u00abcaridad\u00bb y eran extremadamente amargas.<\/p>\n<h4>LAS FUERZAS<\/h4>\n<p>Pero viendo los capitalistas otra vez que el pueblo a\u00fan no se hab\u00eda calmado, sino que se enfurec\u00eda m\u00e1s y se congregaba cerca del dep\u00f3sito como si quisiera tomar el agua por la fuerza, se reunieron en consejo y llamaron a los m\u00e1s privilegiados entre el pueblo, a los que hab\u00edan sido diestros en la guerra; los tomaron aparte y hablaron h\u00e1bilmente a ellos y les dijeron:<\/p>\n<p>\u00abVenid; \u00bfpor qu\u00e9 no compart\u00eds vuestra suerte con la nuestra? Si quer\u00e9is ser nuestros hombres y servirnos contra el pueblo para que no tome el dep\u00f3sito por la fuerza, tendr\u00e9is abundancia de agua y no perecer\u00e9is vosotros y vuestros hijos.\u00bb<\/p>\n<p>Y los hombres fuertes, y los que hab\u00edan sido diestros en la guerra escucharon estas palabras y sufrieron al verse persuadidos, pero su sed les empujaba y se fueron con los capitalistas y se convirtieron en sus ayudantes, y tomaron en sus manos palos y espadas, y defend\u00edan a los capitalistas, hiriendo al pueblo cuando se agolpaba junto al dep\u00f3sito.<\/p>\n<h4>LUJO Y DISPENDIO<\/h4>\n<p>Y despu\u00e9s de muchos d\u00edas el agua baj\u00f3 de nivel en el dep\u00f3sito porque los capitalistas hicieron surtidores y piscinas para ba\u00f1arse ellos, sus mujeres y sus hijos, y as\u00ed desperdiciaron el agua para procurarse placer. Y cuando los capitalistas vieron que el dep\u00f3sito estaba vac\u00edo, dijeron: \u00abLa crisis ha terminado.\u00bb Y mandaron llamar al pueblo y lo contrataron para que trajese agua y llenase otra vez el dep\u00f3sito. Por cada cubo de agua que el pueblo tra\u00eda al dep\u00f3sito recibi\u00f3 un penique, pero por cada uno que los capitalistas sacaban para darlo al pueblo recib\u00edan dos peniques; porque es claro que deb\u00edan tener un beneficio. Y sucedi\u00f3 que, despu\u00e9s de un cierto tiempo el dep\u00f3sito volvi\u00f3 a rebosar como antes.<\/p>\n<h4>LOS AGITADORES<\/h4>\n<p>Ahora bien, despu\u00e9s que el pueblo hab\u00eda llenado muchas veces el dep\u00f3sito hasta rebosar y hab\u00eda padecido sed mientras el agua era malgastada por los capitalistas, sucedi\u00f3 que se levantaron en aquella tierra unos hombres que fueron llamados agitadores porque incitaron al pueblo. Les hablaron diciendo que deber\u00edan asociarse y entonces no tendr\u00edan necesidad de ser esclavos de los capitalistas y no volver\u00edan a tener sed. A los ojos de los capitalistas, estos sujetos estaban en lo cierto y con gusto los hubieran crucificado, pero temieron al pueblo y no lo hicieron.<\/p>\n<h4>SU MENSAJE<\/h4>\n<p>Y las palabras que los agitadores hablaron al pueblo eran \u00e9stas:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo vais a ser enga\u00f1ados por una mentira, pueblo insensato, y vais a creer como verdadero lo que no es, para vuestro perjuicio? Porque todas las cosas que os han dicho los capitalistas y los adivinos son f\u00e1bulas inventadas astutamente. Y lo mismo esos hombres santos que os han dicho que la voluntad de Dios es que se\u00e1is siempre pobres y miserables y sedientos, entendedlo bien, esos blasfeman de Dios y son unos mentirosos, y Dios los juzgar\u00e1 duramente, aunque perdone a muchos otros. \u00bfPor qu\u00e9 no pod\u00e9is conseguir el agua del dep\u00f3sito? \u00bfNo es porque no ten\u00e9is dinero? \u00bfY por qu\u00e9 no ten\u00e9is dinero? \u00bfNo es porque no recib\u00eds sino un penique por los cubos que llev\u00e1is al dep\u00f3sito, y ten\u00e9is, en cambio, que pagar dos por los que retir\u00e1is, de modo que los capitalistas se quedan con el beneficio? \u00bfNo veis que de este modo el dep\u00f3sito rebosa necesariamente? \u00bfNo veis que cuanto m\u00e1s duramente os afan\u00e9is y m\u00e1s diligentemente busqu\u00e9is y traig\u00e1is el agua peor es para vosotros?\u00bb<\/p>\n<p>Los agitadores hablaron al pueblo de este modo durante muchos d\u00edas, pero nadie les hizo caso. Finalmente, lleg\u00f3 un momento en que el pueblo les escuch\u00f3 y les respondi\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p>\u00abDec\u00eds la verdad. A causa de los capitalistas y sus beneficios no conseguimos el fruto de nuestro trabajo. As\u00ed nuestro esfuerzo es vano y cuanto m\u00e1s nos esforzamos en llenar el dep\u00f3sito antes rebosa. De este modo no recibimos nada, precisamente, porque hay demasiado, seg\u00fan nos dijeron los adivinos. Pero tened cuidado, porque los capitalistas son hombres duros y sus misericordias son crueles. Decidnos si conoc\u00e9is alg\u00fan camino seguro para podernos librar de la servidumbre. Si no conoc\u00e9is ese camino, idos en paz y dejadnos tranquilos para que, por lo menos, podamos olvidar nuestra miseria.\u00bb<\/p>\n<p>Y los agitadores respondieron: \u00abConocemos el camino.\u00bb El pueblo les contest\u00f3: \u00abNo nos enga\u00f1\u00e9is. Estas cosas han sucedido siempre, y nadie hasta ahora ha encontrado un camino de salvaci\u00f3n, aunque muchos lo han buscado cuidadosamente con l\u00e1grimas. Pero si es verdad que conoc\u00e9is el camino, hablad prontamente.\u00bb<\/p>\n<h4>EL REMEDIO<\/h4>\n<p>Entonces los agitadores hablaron al pueblo del camino y dijeron:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 necesidad ten\u00e9is vosotros de esos capitalistas para que les deis el fruto de vuestro trabajo? \u00bfQu\u00e9 grandes cosas hacen ellos para que teng\u00e1is que pagarles este tributo? S\u00f3lo porque os organizan y os mandan ir y venir y os se\u00f1alan la tarea, y luego os dan un poco del agua que vosotros hab\u00e9is tra\u00eddo, y no ellos. \u00a1Aqu\u00ed ten\u00e9is el camino para salir de esta servidumbre!<\/p>\n<p>Haced vosotros mismos lo que hacen ahora los capitalistas: la organizaci\u00f3n de vuestro trabajo y la divisi\u00f3n de vuestras tareas. As\u00ed no tendr\u00e9is necesidad de ellos y no les dar\u00e9is m\u00e1s beneficios, sino que todo el fruto de vuestro trabajo lo repartir\u00e9is como hermanos, recibiendo cada uno lo mismo. As\u00ed el dep\u00f3sito no rebosar\u00e1 hasta que est\u00e9n todos satisfechos y nadie pida m\u00e1s. Y despu\u00e9s de esto, con el sobrante, podr\u00e9is construir surtidores y piscinas con peces para deleite vuestro, como antes hicieron los capitalistas, pero ahora ser\u00e1 para todos.\u00bb<\/p>\n<p>Y el pueblo contest\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo podremos hacer eso, pues nos parece demasiado bueno?\u00bb Y los agitadores les respondieron:<\/p>\n<p>\u00abEscoged personas discretas que os gu\u00eden y organicen. Esas personas har\u00e1n el trabajo que hac\u00edan los capitalistas, pero ellos no ser\u00e1n vuestros due\u00f1os, como son los capitalistas, sino vuestros hermanos y vuestros mandatarios para hacer vuestra voluntad. Y ellos no se quedar\u00e1n con los beneficios, sino que recibir\u00e1n su parte como los dem\u00e1s. As\u00ed, en adelante, no habr\u00e1 entre vosotros due\u00f1os y esclavos, sino s\u00f3lo hermanos, y de tiempo en tiempo, seg\u00fan las necesidades, escoger\u00e9is a otros para que les reemplacen en el trabajo de organizar vuestras tareas.\u00bb<\/p>\n<p>El pueblo escuch\u00f3 y crey\u00f3 que era cosa buena. Por otra parte, no parec\u00eda demasiado dif\u00edcil, y \u00fanicamente gritaron: \u00abBien, sea como hab\u00e9is dicho; lo haremos.\u00bb<\/p>\n<h4>EL FIN DE TODAS LAS COSAS<\/h4>\n<p>Y los capitalistas oyeron el ruido de los gritos y lo que el pueblo dec\u00eda. Tambi\u00e9n lo oyeron los adivinos, e igualmente los falsos sacerdotes y los hombres h\u00e1biles en la guerra que estaban defendiendo a los capitalistas. Y cuando lo oyeron temblaron sobremanera de modo que sus rodillas daban una contra otra; se dijeron mutuamente: \u00ab\u00c9ste es nuestro fin.\u00bb<\/p>\n<p>Hab\u00eda, sin embargo, algunos verdaderos sacerdotes de Dios vivo que no profetizaron por los capitalistas, sino que tuvieron compasi\u00f3n del pueblo. Y cuando oyeron su griter\u00edo y lo que dec\u00eda, se alegraron con gozo grande y dieron gracias a Dios por aquella liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y el pueblo fue y puso en pr\u00e1ctica todas las cosas que los agitadores hab\u00edan dicho que se hicieran, y todo sucedi\u00f3 como los agitadores hab\u00edan anunciado, todo conforme con sus palabras, y nadie tuvo m\u00e1s sed en aquella tierra, ni tuvo hambre, ni estuvo desnudo, ni con fr\u00edo, ni con ninguna otra necesidad. Y cada hombre dec\u00eda a su compa\u00f1ero: \u00ab\u00a1Mi hermano!\u00bb Y toda mujer dec\u00eda a su compa\u00f1era: \u00ab\u00a1Mi hermana!\u00bb Porque unos con otros eran como hermanos y hermanas que viv\u00edan juntos en unidad.<\/p>\n<p>Y la bendici\u00f3n de Dios descendi\u00f3 sobre aquella tierra para siempre.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Edward Bellamy, 1897<\/em><\/p>\n<hr \/>\n<p>Tambi\u00e9n en formato <a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/elmercado.pdf\" title=\"El Mercado (el cuento del agua)\">pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cErase una tierra muy seca y el pueblo que viv\u00eda en ella estaba en una gran necesidad de agua. No hac\u00edan m\u00e1s que buscar agua desde la ma\u00f1ana a la noche y muchos perec\u00edan porque no pod\u00edan encontrarla. 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