{"id":12768,"date":"2022-02-14T20:54:08","date_gmt":"2022-02-14T18:54:08","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=12768"},"modified":"2022-02-14T20:54:08","modified_gmt":"2022-02-14T18:54:08","slug":"el-regreso-de-la-inflacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/el-regreso-de-la-inflacion\/","title":{"rendered":"El regreso de la inflaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Hasta principios de 2021, el aumento de los precios al consumo, medido por los organismos gubernamentales, hab\u00eda sido un fen\u00f3meno relativamente limitado. La inflaci\u00f3n oficial hab\u00eda llegado incluso a niveles cero o incluso negativos en el punto \u00e1lgido de la crisis sanitaria en la primavera de 2020. Desde principios de 2021, la tendencia se ha invertido y la mayor\u00eda de los \u00edndices gubernamentales est\u00e1n al alza.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta principios de 2021, el aumento de los precios al consumo, medido por los organismos gubernamentales, hab\u00eda sido un fen\u00f3meno relativamente limitado. La inflaci\u00f3n oficial hab\u00eda llegado incluso a niveles cero o incluso negativos en el punto \u00e1lgido de la crisis sanitaria en la primavera de 2020. Desde principios de 2021, la tendencia se ha invertido y la mayor\u00eda de los \u00edndices gubernamentales est\u00e1n al alza.<br \/>\nEstos \u00edndices s\u00f3lo ofrecen una visi\u00f3n sesgada de los precios de las materias primas. Se basan en una cesta de bienes y servicios cuyos precios se controlan cada mes. Se supone que la composici\u00f3n de esta cesta representa el consumo de los \u00abhogares\u00bb. Por lo tanto, es, en el mejor de los casos, una media de lo que consumen los segmentos m\u00e1s ricos y m\u00e1s pobres de la poblaci\u00f3n. En cualquier caso, estos \u00edndices son los \u00fanicos de los que disponemos. Y su evoluci\u00f3n sigue siendo significativa.<br \/>\nEn la Uni\u00f3n Europea , por ejemplo, la inflaci\u00f3n medida antes de la crisis de 2020 estaba entre el 1 y el 2% anual. Desde abril de 2021, se sit\u00faa por encima del 2% anual, el 2,5% medido en julio. En Francia, las cifras oficiales siguen siendo m\u00e1s bajas, pero la tendencia es tambi\u00e9n al alza. En Estados Unidos, la inflaci\u00f3n oscil\u00f3 en 2018 y 2019 entre el 1,5% y el 3%. Desde abril se sit\u00faa por encima del 4%, estimado en un 5,4% anualizado en julio. Incluso excluyendo los precios de la energ\u00eda y los alimentos, el aumento es del 3,8%, el m\u00e1s alto desde junio de 1992. Junto con Estados Unidos, muchos pa\u00edses superan el 5%, como Sud\u00e1frica, India y M\u00e9xico.<br \/>\nEn julio, la inflaci\u00f3n en Brasil super\u00f3 el 9% en el \u00faltimo a\u00f1o, en Turqu\u00eda el 18% y en Argentina m\u00e1s del 5,1%. Aunque la inflaci\u00f3n en estos dos \u00faltimos pa\u00edses refleja circunstancias particulares anteriores a 2020, es un hecho que el aumento de los precios al consumo ha sido una caracter\u00edstica destacada de la econom\u00eda capitalista en los \u00faltimos meses, otra forma de que las empresas aumenten sus beneficios a costa de sus clientes, especialmente las amplias masas, que no pueden repercutir en nadie el aumento de los precios de los bienes que consumen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>Especulaci\u00f3n con productos b\u00e1sicos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La explicaci\u00f3n que varios peri\u00f3dicos y comentaristas dan a esta subida de precios se basa en un fen\u00f3meno general: la recuperaci\u00f3n de la econom\u00eda se est\u00e1 produciendo de forma desordenada, con m\u00faltiples cuellos de botella. Una de ellas es la producci\u00f3n de materias primas, insuficiente para satisfacer la demanda del mercado tras meses de aton\u00eda, lo que ha provocado un aumento de los precios. El dedo se\u00f1ala a China, cuyo aparato productivo fue el primero en recuperarse, y que es uno de los principales pa\u00edses demandantes de materias primas. Las empresas que consumen estas materias primas trasladan el aumento de los precios a sus clientes, lo que hace subir los precios de todos los bienes.<br \/>\nEsta explicaci\u00f3n es s\u00f3lo parcial y tiene una orientaci\u00f3n pol\u00edtica. El caso del petr\u00f3leo es revelador. El aumento del precio del crudo Brent en el mercado mundial es significativo, pasando de 40 d\u00f3lares en noviembre a m\u00e1s de 70 d\u00f3lares en junio. La demanda es ciertamente m\u00e1s fuerte que en 2020, pero todav\u00eda est\u00e1 muy por debajo de lo que era a finales de 2019, antes de la crisis. Si los precios suben hoy es porque la oferta, la producci\u00f3n de petr\u00f3leo, est\u00e1 voluntariamente contenida por los pa\u00edses productores: la producci\u00f3n sigue siendo inferior a la demanda actual, mientras que la capacidad de producci\u00f3n mundial es muy superior a lo que el mercado demandaba en 2019, antes de la crisis. Para los productores saud\u00edes, rusos y estadounidenses, se trata de vender un poco menos, pero mucho m\u00e1s caro, lo que a su vez aumenta el valor de los cientos de millones de barriles almacenados en Estados Unidos y permite superar el umbral por debajo del cual la producci\u00f3n no es rentable en suelo estadounidense.<br \/>\nEsta voluntad de frenar la producci\u00f3n, de controlar su aumento para que se mantenga por debajo de la demanda, fue confirmada el 18 de julio por los 23 pa\u00edses de la OPEP, la Organizaci\u00f3n de Pa\u00edses Exportadores de Petr\u00f3leo, que acordaron aumentar la producci\u00f3n de petr\u00f3leo s\u00f3lo en 400.000 barriles diarios durante los pr\u00f3ximos meses. En cuanto a las compa\u00f1\u00edas de petr\u00f3leo y gas, tienen todos los medios para trasladar el aumento de precios a los consumidores, y as\u00ed lo han hecho.<br \/>\nLas estad\u00edsticas del Insee en Francia muestran que la subida de los precios de la energ\u00eda representa la mitad del aumento de los precios al consumo, la gasolina ha alcanzado m\u00e1ximos hist\u00f3ricos en los surtidores (+17% en un a\u00f1o) y la tarifa regulada del gas, que hab\u00eda bajado en el momento \u00e1lgido de la crisis, subi\u00f3 un 10% el 1 de julio, un 5% el 1 de agosto y un 8% el 1 de septiembre, estableci\u00e9ndose en m\u00e1s de un 15% por encima de la tarifa anterior a la crisis.<br \/>\nEl petr\u00f3leo y el gas no son las \u00fanicas materias primas cuyos precios se est\u00e1n disparando. Los precios del hierro, el cobre, el aluminio y algunos metales preciosos tambi\u00e9n est\u00e1n subiendo, al igual que los productos alimentarios como el trigo, la soja y el ma\u00edz, cuyos precios est\u00e1n muy por encima de los niveles r\u00e9cord de los \u00faltimos cinco a\u00f1os.<br \/>\nLas primeras v\u00edctimas de la subida de los precios de los alimentos son los hogares m\u00e1s pobres, los que gastan una parte sustancial de su presupuesto en alimentos, incluso en los pa\u00edses desarrollados. En segundo lugar, son los pa\u00edses dependientes de las importaciones los que pagar\u00e1n el precio m\u00e1s alto. Los pa\u00edses del norte de \u00c1frica y de Oriente Medio representan el 4% de la poblaci\u00f3n mundial, pero acaparan el 30% de las compras de trigo en los mercados internacionales.<br \/>\nLa desorganizaci\u00f3n de las cadenas de producci\u00f3n no es simplemente el resultado de la recuperaci\u00f3n de la actividad. Es el sello de una econom\u00eda de mercado, en la que no hay coordinaci\u00f3n sino la ley del m\u00e1s fuerte, es decir, la explotaci\u00f3n por parte de cada actor de todas las situaciones en las que puede aumentar sus precios y m\u00e1rgenes. Por ejemplo, el precio de los fletes en el transporte internacional tambi\u00e9n tiene un impacto directo en el precio de muchas mercanc\u00edas. Aprovechando una situaci\u00f3n de monopolio, las empresas de transporte de mercanc\u00edas tambi\u00e9n han subido sus precios.<br \/>\nPero no s\u00f3lo el desequilibrio entre la oferta y la demanda y las posiciones de monopolio explican estas subidas de precios. Las transacciones se realizan en los mercados financieros. Al igual que tras la crisis de 2009, la especulaci\u00f3n se ve alimentada por el dinero que los gobiernos han vertido en el sistema por valor de cientos de miles de millones. Esta especulaci\u00f3n hace subir los precios de las materias primas, independientemente de la relaci\u00f3n entre la oferta y la demanda reales. Por ejemplo, los productores de algod\u00f3n tienen una gran cantidad de existencias, pero esto no impide que su precio alcance niveles r\u00e9cord.<br \/>\nComo dec\u00eda Le Monde el 26 de mayo: \u00abEl considerable volumen de liquidez inyectado por los bancos centrales, que sostiene el auge de las materias primas, est\u00e1 desconectando los precios de los fundamentales del mercado, lo que est\u00e1 provocando el aumento de las burbujas financieras\u201d. En esta situaci\u00f3n en la que el dinero fluye libremente en los mercados financieros, cada rumor, cada riesgo de sequ\u00eda, cada escasez profetizada empuja los precios a nuevas subidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>\u00bfInicio de un \u201csuper ciclo\u00bb o preludio de una deflaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ciclos de la econom\u00eda capitalista, la relaci\u00f3n entre la oferta y la demanda, entre la cantidad de bienes producidos y las necesidades, hacen que los precios fluct\u00faen en torno a su valor, alternando entre periodos de descenso, a veces brutal, durante las recesiones, y periodos de aumento, en las fases de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica. Estas variaciones son el resultado de una econom\u00eda en la que la producci\u00f3n es an\u00e1rquica y la utilidad social se mide a posteriori, en el mercado. A estas variaciones se a\u00f1ade la influencia de los trusts y de los monopolios, que tienen la capacidad de dirigir los mercados, de organizar la escasez para subir los precios y de ofrecer verdaderas rentas de posici\u00f3n .<br \/>\nEstos fen\u00f3menos, que han acompa\u00f1ado toda la historia de la econom\u00eda de mercado, se han unido desde la Primera Guerra Mundial a una inestabilidad monetaria que se ha convertido en permanente. La reducci\u00f3n de la cantidad de metales preciosos en la moneda en circulaci\u00f3n es probablemente tan antigua como la propia moneda. Pero despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial, la manipulaci\u00f3n monetaria adquiri\u00f3 nuevas dimensiones.<br \/>\nPara financiar los gastos de guerra y la reconstrucci\u00f3n, los Estados imperialistas imprimieron tanto dinero que tuvieron que desconectar la moneda del oro. La impresi\u00f3n de dinero aumenta la cantidad de dinero en circulaci\u00f3n, y \u00e9sta tiende a depreciarse, haciendo subir los precios. La cantidad de dinero, as\u00ed como su valor en relaci\u00f3n con las monedas extranjeras, la especulaci\u00f3n internacional sobre su precio, el nivel de la deuda estatal y la capacidad o la creencia en la capacidad de los estados para devolverla, son todos par\u00e1metros con los que los gobiernos burgueses tienen que contar, y que pueden salirse de control. La hiperinflaci\u00f3n de 1923 en Alemania, cuando hubo que ajustar los salarios dos veces al d\u00eda para tener en cuenta la depreciaci\u00f3n de la moneda y la subida de los precios, es uno de los ejemplos m\u00e1s espectaculares.<br \/>\nLa crisis de los a\u00f1os 70, como resultado de la saturaci\u00f3n del mercado y el colapso del sistema monetario internacional rico en d\u00f3lares, es otro ejemplo. La inflaci\u00f3n de finales de los sesenta, alimentada por los cr\u00e9ditos estatales, se dispar\u00f3 a principios de los setenta, impulsada primero por la subida de los precios de las materias primas y luego por las sumas pagadas por los Estados para ayudar a su burgues\u00eda a hacer frente a la crisis. Toda la econom\u00eda se sumi\u00f3 en un estado de inestabilidad permanente.<br \/>\nHoy en d\u00eda, aunque se den un cierto n\u00famero de ingredientes de una burbuja inflacionista, como el endeudamiento masivo del Estado y la especulaci\u00f3n, la inflaci\u00f3n no es, o no es todav\u00eda, la de los a\u00f1os 70 o la de los a\u00f1os 20. Pero, \u00bfc\u00f3mo evolucionar\u00e1 la situaci\u00f3n? Hay casi tantos puntos de vista contradictorios sobre esta cuesti\u00f3n como economistas burgueses.<br \/>\nAlgunos piensan que las subidas de precios, especialmente de las materias primas, ser\u00e1n duraderas. El pasado mes de mayo, los banqueros y corredores de bolsa de materias primas, afirmaron que las inversiones en la transici\u00f3n ecol\u00f3gica y los veh\u00edculos el\u00e9ctricos har\u00edan subir durante todo un periodo los precios de las materias primas, arrastrando con ellos los precios industriales. Estos banqueros llegaron a hablar de un \u201csuper ciclo\u00bb, prediciendo un periodo de subida de precios que durar\u00eda m\u00e1s de una d\u00e9cada. No son los \u00fanicos que creen que la inflaci\u00f3n podr\u00eda durar, o incluso descontrolarse. Lawrence Summers, ex secretario del Tesoro con Bill Clinton, cree que el riesgo para la econom\u00eda es el sobre calentamiento y una burbuja inflacionaria: los aumentos de precios se alimentar\u00edan mutuamente, relevados por lo que \u00e9l llama una escasez de mano de obra, que provocar\u00eda algunos aumentos salariales, y un boom especulativo en el mercado inmobiliario.<br \/>\nOtros expertos en materias primas han rebatido estas predicciones, afirmando que la subida es s\u00f3lo temporal, una cifra prevista para un a\u00f1o o incluso varios. Asocian la inflaci\u00f3n a tensiones temporales relacionadas principalmente con un \u00abreinicio ca\u00f3tico de las cadenas de suministro, que se vieron sometidas a tensiones durante la pandemia y que ahora tienen una gran demanda\u00bb. Este razonamiento, como hemos visto, s\u00f3lo contiene una parte de la verdad. Algunos sostienen que a la subida de los precios de las materias primas le seguir\u00e1 un descenso de similar magnitud, y con mayores riesgos que en 2015, cuando tras varios a\u00f1os de subida de los precios de las materias primas, la ca\u00edda de precios hab\u00eda llevado a la econom\u00eda al borde de la deflaci\u00f3n. Dada la pl\u00e9tora de capital disponible, es seguro que si la locura por las materias primas se traduce en una inversi\u00f3n importante, este mercado se saturar\u00e1 r\u00e1pidamente, como ocurri\u00f3 entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>Pol\u00edtica de los bancos centrales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, la pol\u00edtica de los bancos centrales se llevan a cabo en una escala de tiempo m\u00e1s corta. Como uno de sus problemas es evitar cualquier desbocamiento inflacionario, para no tener que enfrentarse a una situaci\u00f3n tan ca\u00f3tica como la de los a\u00f1os 70, disponen, al menos en teor\u00eda, de algunos medios, no siempre eficaces, para luchar contra la inflaci\u00f3n.<br \/>\nPueden restringir el acceso al cr\u00e9dito subiendo sus tipos de inter\u00e9s, que gu\u00edan los tipos a los que los bancos y las empresas prestan y piden prestado, y que actualmente est\u00e1n cerca de cero. Esto es lo que ha hecho el Banco Central de Brasil en las \u00faltimas semanas. Los bancos centrales tambi\u00e9n pueden reducir la cantidad de compras de activos, el dinero que dan a las empresas y los bancos a cambio de los valores de los que quieren deshacerse, que es otra forma de crear dinero. Este cambio se est\u00e1 debatiendo ahora en la FED , pero a\u00fan est\u00e1 lejos de aplicarse. Por cierto, el objetivo de inflaci\u00f3n declarado anteriormente de mantenerla por debajo del 2% ha sido oficialmente enterrado.<br \/>\nHace un a\u00f1o, en agosto de 2020, la FED anunci\u00f3 que en adelante habr\u00eda que hablar de la inflaci\u00f3n a largo plazo, y los mismos banqueros declararon al mismo tiempo, de la forma m\u00e1s c\u00ednica, que eran \u00abconscientes de que el aumento de los precios de los art\u00edculos de primera necesidad, como los alimentos, la gasolina o la vivienda, se suma a las cargas que algunas familias, especialmente las m\u00e1s pobres, ya tienen que soportar\u00bb .<br \/>\nEl mercado de valores acogi\u00f3 con satisfacci\u00f3n estos anuncios, que confirmaban que la \u00e9poca del dinero f\u00e1cil continuar\u00eda. El BCE (Banco Central Europeo) sigui\u00f3 el ejemplo de la FED a principios de julio de 2021. Mientras que hasta entonces se hab\u00eda fijado el objetivo de mantener la inflaci\u00f3n por debajo del 2%, este 2% se considera ahora una media, que se tomar\u00e1 a lo largo de un periodo de tiempo indeterminado. Esto significa que tanto la FED como el BCE han decidido, por el momento, dejar correr la inflaci\u00f3n y seguir imprimiendo dinero, para alegr\u00eda de empresas y bancos.<br \/>\nLa pol\u00edtica de los bancos centrales de los pa\u00edses ricos es clara. Apuestan a que una explosi\u00f3n inflacionaria no est\u00e1 a la orden del d\u00eda, y aseguran a los capitalistas la mayor tasa de ganancia para el pr\u00f3ximo per\u00edodo, pasando la factura directamente a los trabajadores. A trav\u00e9s de la inflaci\u00f3n, se produce una transferencia general de renta, pagando las clases trabajadoras, a trav\u00e9s de la disminuci\u00f3n de su renta real, los costes del mantenimiento de las tasas de beneficio del gran capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>La escala m\u00f3vil de salarios<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de que los aumentos salariales alimentan la inflaci\u00f3n, defendida por Lawrence Summers, y retomada por algunos para declarar in\u00fatil cualquier lucha por los salarios, no es nueva. Que los capitalistas, atiborrados de miles de millones, quieran condenar a los trabajadores al m\u00ednimo est\u00e1 en el orden de cosas de la lucha de clases.<br \/>\nMarx, en su momento, respondi\u00f3 a este tipo de discurso. Demostr\u00f3 que, en contra de una vieja idea recibida, los valores de las mercanc\u00edas, sus precios, cuando la oferta y la demanda est\u00e1n en equilibrio, no est\u00e1n determinados por los salarios, sino que \u00ablos valores de las mercanc\u00edas deben regularse, en \u00faltima instancia, sus precios en el mercado, y esto exclusivamente seg\u00fan la cantidad total de trabajo fijada en ella y no seg\u00fan la divisi\u00f3n de esta cantidad en trabajo asalariado y no asalariado\u00bb, es decir, la divisi\u00f3n en salarios y plusval\u00eda. As\u00ed, \u00abal tener que compartir el capitalista y el obrero s\u00f3lo este valor limitado, es decir, el valor medido seg\u00fan el trabajo total del obrero, cuanto m\u00e1s reciba uno, menos recibir\u00e1 el otro, y viceversa\u00bb. Lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que, aunque sea posible un aumento temporal de los precios, \u00abel aumento general de la tasa de los salarios no conducir\u00e1 en \u00faltima instancia m\u00e1s que a una ca\u00edda general de la tasa de beneficio\u00bb .<br \/>\nPor supuesto, las empresas no dejan de intentar compensar la ca\u00edda de la tasa de ganancia agravando la explotaci\u00f3n, tratando de reducir los salarios reales por m\u00faltiples medios, aumentando sus precios, dentro de los l\u00edmites de la competencia, por la productividad, intensificando el ritmo de producci\u00f3n&#8230; Todo esto no hace m\u00e1s que demostrar que la relaci\u00f3n entre salarios, precios y beneficios descansa en \u00faltima instancia en la relaci\u00f3n de fuerza entre la clase obrera y la burgues\u00eda.<br \/>\nLa cuesti\u00f3n de los salarios, que ha pasado a un segundo plano por la pandemia, vuelve a estar de actualidad. Las reivindicaciones salariales ya han surgido en algunas empresas, sobre todo en aquellas que han anunciado grandes beneficios mientras bloqueaban los salarios y eliminaban muchas bonificaciones. En esta situaci\u00f3n, los revolucionarios deben defender la idea de luchar por el aumento de los salarios, pero tambi\u00e9n plantear objetivos que, m\u00e1s all\u00e1 de estos aumentos, desaf\u00eden la omnipotencia de los capitalistas.<br \/>\nLa escala m\u00f3vil de salarios, que impone a la patronal que los salarios sigan autom\u00e1ticamente el aumento de los precios, es una necesidad que se deriva de la situaci\u00f3n, y que en realidad equivale a cuestionar el poder de la patronal, empezando por el poder de decisi\u00f3n sobre los salarios.<br \/>\nLa idea de una escala salarial m\u00f3vil no es complicada. Pero s\u00f3lo puede adquirir su verdadero significado en situaciones en las que la clase trabajadora se moviliza en torno a ella. Y no tiene nada que ver con las llamadas escalas salariales m\u00f3viles establecidas por los Estados burgueses, como en Francia en los a\u00f1os 50 a 70, que se utilizaron para fingir que el Estado estaba haciendo algo ante el colapso del poder adquisitivo de los trabajadores debido a la inflaci\u00f3n galopante.<br \/>\nEn un periodo de subida de precios, imponer que se mantenga el poder adquisitivo de los trabajadores significa obligar a la burgues\u00eda a aumentar los salarios tomando de sus beneficios. Y eso significa desafiar el poder de la clase capitalista sobre la econom\u00eda. Si los trabajadores consiguen controlar los salarios que la burgues\u00eda tiene que pagarles, esto ya es una parte del control de los trabajadores sobre las empresas. Y esto debe llevar a la clase trabajadora a la conciencia de que puede y debe tomar el control de la econom\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta principios de 2021, el aumento de los precios al consumo, medido por los organismos gubernamentales, hab\u00eda sido un fen\u00f3meno relativamente limitado. La inflaci\u00f3n oficial hab\u00eda llegado incluso a niveles cero o incluso negativos en el punto \u00e1lgido de la crisis sanitaria en la primavera de 2020. 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