{"id":10978,"date":"2020-07-29T15:16:06","date_gmt":"2020-07-29T13:16:06","guid":{"rendered":"http:\/\/vozobrera.org\/periodico\/?p=10978"},"modified":"2020-07-29T15:16:06","modified_gmt":"2020-07-29T13:16:06","slug":"como-el-gran-capital-escapa-cada-vez-mas-a-los-impuestos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/como-el-gran-capital-escapa-cada-vez-mas-a-los-impuestos\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo el gran capital escapa cada vez m\u00e1s a los impuestos"},"content":{"rendered":"<p>En una econom\u00eda capitalista agotada, la evasi\u00f3n de impuestos se ha convertido en un problema importante para la burgues\u00eda. En todas partes, los gobiernos a su servicio han cumplido con sus exigencias hasta tal punto que el planeta entero se ha convertido en una especie de para\u00edso fiscal para \u00e9l. As\u00ed pues, desde mediados del decenio de 1980 hasta 2018, en un contexto de globalizaci\u00f3n forzosa, la tasa mundial del impuesto sobre las empresas se redujo a la mitad, del 49% al 24%. \u00a1Y esto es s\u00f3lo un promedio! La ca\u00edda se ha acelerado a\u00fan m\u00e1s desde entonces, reflejando una tendencia general de transferencia, por no decir de robo, en detrimento de los trabajadores.<\/p>\n<p><strong>El papel de los impuestos en la reproducci\u00f3n del capital<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl capital, como el vampiro, s\u00f3lo est\u00e1 animado por la absorci\u00f3n del trabajo vivo, y su vida es a\u00fan m\u00e1s feliz cuando bombea m\u00e1s de ella\u201d, escribi\u00f3 Marx hace 150 a\u00f1os [1]. 1] La explotaci\u00f3n, y por lo tanto la plusval\u00eda que de ella deriva la burgues\u00eda, est\u00e1 todav\u00eda hoy en la base misma de todo su orden social. Pero los impuestos y derechos (directos o indirectos) que el Estado recauda sobre los beneficios, as\u00ed como sobre los productos financieros o de la tierra, forman parte necesariamente de esta plusval\u00eda. Tambi\u00e9n determinan parcialmente la divisi\u00f3n final entre el trabajo y el capital, incluso si esto depende en el an\u00e1lisis final del equilibrio de poder entre la clase obrera y la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Esta es la raz\u00f3n por la que la clase capitalista se ha negado durante mucho tiempo a permitir que el Estado gravara, de forma no simb\u00f3lica, sus bienes e ingresos. En los Estados Unidos, la gran burgues\u00eda del Norte, que hab\u00eda aceptado el principio de un impuesto durante la Guerra Civil, que le permit\u00eda imponer su dominio en todo el territorio, obtuvo la abolici\u00f3n de este impuesto ya en 1872, \u00a1y esto hasta 1913! Habiendo ocupado, al menos en Europa, el lugar de los antiguos \u00f3rdenes privilegiados, la burgues\u00eda adopt\u00f3 la actitud de la aristocracia que hab\u00eda derrocado, neg\u00e1ndose durante todo un per\u00edodo hist\u00f3rico a pagar el m\u00e1s m\u00ednimo impuesto sobre sus ingresos, as\u00ed como sobre los beneficios de sus empresas, y escap\u00e1ndose de ella en gran medida. Ya era una edad de oro (la \u201cedad dorada\u201d americana) para la burgues\u00eda, ya que se estima que en 1914 el 10 por ciento m\u00e1s rico pose\u00eda el 90 por ciento de la riqueza total en Europa y el 75 por ciento en los Estados Unidos. Fueron principalmente los impuestos sobre el consumo, varios impuestos basados en las clases trabajadoras, sin mencionar el saqueo del planeta, los que\u00a0alimentaron las arcas del aparato estatal de la burgues\u00eda a lo largo del siglo XIX. \u201cEl impuesto sangra a los desgraciados, No se impone ning\u00fan deber a los ricos, El derecho de los pobres es una palabra hueca\u201d, dec\u00eda la Internacional: estas palabras ten\u00edan un significado muy concreto para millones de proletarios, explotados por los patronos y desangrados por su Estado.<\/p>\n<p>A principios del siglo XX, y a\u00fan m\u00e1s claramente con la divisi\u00f3n colonial entre las grandes potencias industriales, la carrera armamentista, y luego el estallido de la Primera Guerra Mundial, una necesidad se impuso a la clase media alta. Tuvo que dotarse de poderosos aparatos estatales, garantes de sus intereses generales y \u00e1rbitros entre sus diversos componentes, capaces de defender su orden social, y as\u00ed dotarse de un sistema de fiscalidad centralizada que drenaba sumas de dinero cada vez m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>Esto fue acompa\u00f1ado por la introducci\u00f3n de una forma de gravamen sobre los ingresos (en Alemania, Suecia y Jap\u00f3n, por ejemplo, desde el decenio de 1870 hasta el de 1890) y, por consiguiente, sobre los ingresos m\u00e1s elevados, recaudados por las clases dirigentes. En muchos pa\u00edses, este cambio tambi\u00e9n tom\u00f3 la forma de impuestos sobre los beneficios de las empresas, que eran irrisorios en los primeros tiempos.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de un sistema moderno de impuestos para el presupuesto del Estado fue una forma de cambiar la opini\u00f3n p\u00fablica, que se escandaliz\u00f3 por la riqueza acumulada por la gran burgues\u00eda, los \u201creyes de la miner\u00eda y los ferrocarriles\u201d y otros \u201cbarones del robo\u201d. Los dirigentes de los partidos pol\u00edticos burgueses se presentaron cada vez m\u00e1s como defensores de un supuesto inter\u00e9s general y como \u00e1rbitros entre las distintas clases de la sociedad. Una forma de afirmar que \u201clos impuestos son el precio que hay que pagar por una sociedad civilizada\u201d, tal como est\u00e1 grabado en el front\u00f3n del Servicio de Impuestos Internos de Washington. Los primeros sistemas de pensiones o seguros sociales aparecieron en el mismo per\u00edodo. En cierto sentido, fue una respuesta pol\u00edtica al movimiento obrero socialista, que hasta 1914 hab\u00eda puesto la revoluci\u00f3n en el orden del d\u00eda en todos los bastiones del imperialismo e incluso en la muy atrasada Rusia de los zares. En Francia, fue la c\u00e1mara llamada del \u201chorizonte azul\u201d, una de las m\u00e1s reaccionarias de la historia del pa\u00eds, la que en 1920 aprob\u00f3 un impuesto aplicando una tasa del 50 por ciento al tramo de ingresos m\u00e1s altos (\u00a1aument\u00f3 desde el 2 por ciento en 1915!). Esta tasa fue incluso aumentada al 90% en 1924, pero apenas perjudic\u00f3 a los accionistas\u00a0de\u00a0\u00a0\u00a0 las compa\u00f1\u00edas que se hab\u00edan vuelto escandalosamente ricas durante la guerra.<\/p>\n<p>Pero la creaci\u00f3n de una administraci\u00f3n fiscal y el pago de estos \u201cgastos accesorios\u201d por parte de los capitalistas respond\u00eda a una necesidad m\u00e1s fundamental. Todos estos ingresos, que se transformaron en gastos p\u00fablicos o sustituyeron al capital privado, contribuyeron en gran medida al funcionamiento de la explotaci\u00f3n capitalista y a la renovaci\u00f3n de la fuerza de trabajo del proletariado. Era una forma barata para la burgues\u00eda de hacer que el Estado se hiciera cargo, en forma de salario social diferido, de los gastos indispensables: la educaci\u00f3n, instrumento de selecci\u00f3n social que formaba a los obreros, capataces y, cada vez m\u00e1s, tambi\u00e9n a los t\u00e9cnicos, ingenieros e investigadores indispensables para el buen funcionamiento de sus f\u00e1bricas; las redes de transporte para hacer llegar las mercanc\u00edas y los trabajadores a sus lugares de trabajo; un sistema de salud; un sistema jur\u00eddico que garantizaba la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n. Este gasto p\u00fablico, financiado en parte por los impuestos sobre los beneficios, contribuy\u00f3 as\u00ed a la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo y al mantenimiento de la dictadura de la burgues\u00eda sobre la econom\u00eda. Finalmente, permiti\u00f3 que se hicieran pedidos p\u00fablicos a sus empresas, en el sector del armamento como en muchos otros.<\/p>\n<p>Este recurso al gasto p\u00fablico y la permanente intervenci\u00f3n de los estados en la marcha misma de la econom\u00eda capitalista se convirti\u00f3 en el centro del escenario del imperialismo. La Primera Guerra Mundial y luego la crisis de los a\u00f1os 30 y las respuestas de las diversas burgues\u00edas a ella a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n masiva del Estado, que iban desde el fascismo hasta el New Deal, lo demostraron plenamente. La nacionalizaci\u00f3n y militarizaci\u00f3n de las econom\u00edas de las principales potencias imperialistas precedi\u00f3, pero tambi\u00e9n aceler\u00f3 la marcha hacia la guerra.<\/p>\n<p>Durante la Segunda Guerra Mundial, o al final de la misma, para salvar al sistema capitalista de una nueva ola revolucionaria y para reconstruir sectores enteros de la econom\u00eda, esta intervenci\u00f3n se intensific\u00f3 a\u00fan m\u00e1s y a menudo tom\u00f3 la forma de nacionalizaciones. En un pu\u00f1ado de grandes potencias, cuyas corporaciones hab\u00edan cortado el planeta en una secci\u00f3n transversal regulada y continuaron imponiendo su dominio, el estado burgu\u00e9s fue llamado \u201cEstado de Bienestar\u201d (equivalente al Estado de Bienestar Brit\u00e1nico, como se le llam\u00f3 en 1942) por todas las corrientes de reformismo y por los intelectuales a su servicio. La expresi\u00f3n, que ha sido ampliamente utilizada hasta ahora por los partidos y organizaciones sindicales surgidos de la socialdemocracia y el estalinismo, implicaba que el Estado estaba all\u00ed para garantizar un nivel de vida y bienestar para toda la poblaci\u00f3n, compensando, a trav\u00e9s de los impuestos en particular,\u00a0los efectos m\u00e1s importantes de la injusticia y la desigualdad. Esto fue una mentira descarada. La crisis general de la econom\u00eda capitalista desde principios de los a\u00f1os 70 lo demuestra brutalmente.<\/p>\n<p><strong>Salarios, precios, beneficios: los l\u00edmites\u00a0de las estad\u00edsticas burguesas<\/strong><\/p>\n<p>Medir el nivel de impuestos que pesa sobre la burgues\u00eda hoy en d\u00eda es un verdadero desaf\u00edo. En primer lugar, porque las estad\u00edsticas, si no son en s\u00ed mismas \u201cburguesas\u201d, registran datos donde nunca aparece la plusval\u00eda extorsionada por todo el sistema capitalista sobre el trabajo de la clase obrera. Hay que conformarse con datos contables, como el PIB, que permiten evaluar la riqueza producida cada a\u00f1o, concebidos desde el punto de vista de los intereses y c\u00e1lculos de los propios capitalistas.<\/p>\n<p>Pero, sobre todo, todos los ingresos del capital y su circulaci\u00f3n est\u00e1n protegidos por la opacidad del funcionamiento de toda la econom\u00eda, por el secreto de los negocios, el secreto bancario que permite todos los fraudes, la mayor\u00eda de las veces legalizados bajo el dulce nombre de \u201coptimizaci\u00f3n fiscal\u201d. Los m\u00faltiples mecanismos y manipulaciones benefician a las empresas m\u00e1s grandes, y m\u00e1s a\u00fan al sector financiero o digital, cuyas actividades est\u00e1n en gran medida desmaterializadas. Por ejemplo, en 2019, los famosos GAFAM (Google y su empresa matriz Alphabet, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft), que deber\u00edan haber pagado un impuesto de 1.160 millones de euros en Francia, s\u00f3lo pagaron 130 millones de euros.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las cifras dadas por las grandes empresas, que est\u00e1n bien armadas y aconsejadas para establecer regulaciones en conjunto con las autoridades p\u00fablicas o, si es necesario, para evadirlas, no reflejan la realidad.<\/p>\n<p>Este es el caso, por ejemplo, de los que enumeran la inversi\u00f3n extranjera directa. Por ejemplo, un estudio realizado en 2015 por el Tesoro Brit\u00e1nico parece mostrar que los Pa\u00edses Bajos eran entonces el segundo mayor inversor en el Reino Unido despu\u00e9s de los Estados Unidos, pero por delante de Francia y Alemania. Pero esto es un juego de manos. Porque, una vez identificados los \u201cinversores finales\u201d, es decir, las verdaderas multinacionales que est\u00e1n detr\u00e1s de estas transferencias, queda claro que este segundo inversor en el Reino Unido no es otro que \u00e9l mismo, o m\u00e1s precisamente las empresas brit\u00e1nicas, muy por delante de las de los Pa\u00edses Bajos. Y esto es otro golpe de centavo, ya que los Pa\u00edses Bajos son simplemente un pa\u00eds de tr\u00e1nsito para el capital de las empresas que desean beneficiarse de una fiscalidad muy baja. Por las mismas razones, el principal inversor en Francia es el grupo de empresas francesas que, por as\u00ed decirlo, han trasladado sus\u00a0cuentas y parte de sus impuestos a climas m\u00e1s clementes. En cuanto a Luxemburgo, con sus\u00a0600.000 habitantes, parece, seg\u00fan las mismas estad\u00edsticas oficiales, ser el tercer inversor en los Estados Unidos! En otras palabras, en estas condiciones, s\u00f3lo una peque\u00f1a parte del iceberg de los beneficios es visible y cuantificable. Algunos especialistas estiman que 12.000 mil millones de euros \u201cinvertidos\u201d de esta manera no son m\u00e1s que c\u00e1scaras vac\u00edas que pasan por para\u00edsos fiscales, es decir, el 40% del total mundial.<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre con los tipos reales del impuesto de sociedades, es decir, los tipos realmente pagados por las empresas, que est\u00e1n muy alejados de los tipos oficiales. Un estudio publicado en enero de 2019[2] sobre 27 pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea cuantifica esta brecha. En Luxemburgo, los grandes grupos, que se supone que est\u00e1n gravados con el 29%, en realidad s\u00f3lo est\u00e1n gravados con el 2%. En Francia, como en Alemania, la diferencia entre el tipo impositivo nominal y el tipo efectivo es de diez puntos o m\u00e1s: 17% para Francia para un tipo fijado entonces en el 33% (desde entonces se ha reducido al 28% y se reducir\u00e1 al 25% en 2022).<\/p>\n<p>En 2009, un informe del Consejo de los impuestos obligatorios ya hab\u00eda revelado que las empresas de la Cac 40 pagaban un impuesto que correspond\u00eda s\u00f3lo al 8% de sus beneficios, una tasa superior a la mitad de la tasa de IVA que pagan diariamente millones de trabajadores, los desempleados e incluso los sin techo.<\/p>\n<p>Y esto es simplemente utilizando los m\u00faltiples mecanismos establecidos por los gobiernos a lo largo de las d\u00e9cadas, que est\u00e1n en constante evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Evasi\u00f3n de impuestos: una industria pr\u00f3spera<\/strong><\/p>\n<p>En esta vasta empresa de manipulaci\u00f3n y falsificaci\u00f3n, se ha desarrollado toda una rama de las finanzas dedicada a la evasi\u00f3n fiscal. Algunos esc\u00e1ndalos estrepitosos (CumEx en 2011, Lux Leaks en 2014, Swiss Leaks en 2015, Panam\u00e1 Papers en 2016, Paradise Papers en 2017), han revelado la magnitud del problema y el papel que desempe\u00f1an las multinacionales y los grandes bancos.<\/p>\n<p>La optimizaci\u00f3n fiscal naci\u00f3, por as\u00ed decirlo, con el capitalismo, aunque s\u00f3lo sea por la competencia entre las grandes potencias y sus grupos. Una guerra en la que los impuestos, y en este caso los no impuestos, son un arma formidable. Pero la globalizaci\u00f3n, en su forma actual, le ha dado un papel protagonista. Tanto es as\u00ed que los cuatro gigantes de la industria, o Big Four, Deloitte, Ernst &amp; Young, KPMG y PricewaterhouseCoopers, que se especializan en auditor\u00eda y contabilidad, adem\u00e1s de las empresas\u00a0con cientos de abogados de negocios, se han convertido en indispensables entre los buitres del capital.<\/p>\n<p>En promedio, cerca del 40% de los beneficios de las multinacionales se transfieren a para\u00edsos fiscales, una proporci\u00f3n que ascender\u00eda al 60% para las empresas americanas! En 2016, las empresas de EE.UU. reportaron m\u00e1s ganancias en las Bermudas que en el Reino Unido, Jap\u00f3n, Francia y M\u00e9xico juntos. Puerto Rico, donde sus beneficios se gravan con una tasa efectiva de s\u00f3lo el 1,6%, tambi\u00e9n se utiliza para proteger su riqueza de los impuestos. Mejor a\u00fan, las mismas empresas declararon m\u00e1s del 20% de sus beneficios no estadounidenses en el mismo a\u00f1o en \u201centidades ap\u00e1tridas\u201d, es decir, empresas ficticias que no est\u00e1n vinculadas a ning\u00fan pa\u00eds. Se estima que 250.000 personas trabajan actualmente s\u00f3lo en el llamado campo de los precios de transferencia, ya sea en las Cuatro Grandes o en las propias multinacionales.<\/p>\n<p>Para las multinacionales, este sistema, que se introdujo en el decenio de 1920, es una de las principales formas en que pueden transferir parte de sus beneficios a una filial en un pa\u00eds con un tipo impositivo m\u00e1s bajo. A trav\u00e9s de las idas y venidas de la sobrefacturaci\u00f3n y la subfacturaci\u00f3n, sobre las que casi no se ejerce ning\u00fan control, cientos de miles de millones simplemente desaparecen de las cuentas, s\u00f3lo para reaparecer en las cajas fuertes de los principales accionistas. En Francia, el grupo Toyota, con su planta de Onnaing, que normalmente produce un coche cada 57 segundos, ha sido durante a\u00f1os especialistas en este \u00e1rea, al igual que empresas como Total, Coca-Cola y Apple. Por ejemplo, el fabricante de autom\u00f3viles n\u00famero uno del mundo, por un lado, compra piezas por encima de su valor a subcontratistas pertenecientes al grupo Toyota y, por otro lado, revende los autom\u00f3viles que salen de la l\u00ednea de producci\u00f3n por debajo de su coste real a su \u00fanico cliente, Toyota Motor Europe, con sede en Bruselas, que los revende con un alto beneficio. As\u00ed, Toyota no tiene que pagar impuestos donde se realiza su producci\u00f3n y por lo tanto sus beneficios, \u00a1lo que le permite ahorrar decenas de millones cada a\u00f1o! La variaci\u00f3n de los tipos de cambio de las distintas monedas en las que las empresas facturan su producci\u00f3n, la variaci\u00f3n del costo de los seguros y los tipos de inter\u00e9s tambi\u00e9n permiten a los capitalistas jugar a su aire, transformando toda una parte de sus actividades en actividades financieras.<\/p>\n<p>Los especialistas en ingenier\u00eda fiscal juegan el mismo juego, con extravagantes sumas de dinero que fluyen de un extremo al otro del mundo con un solo clic, entre filiales o a trav\u00e9s de empresas fantasma. El bufete de abogados Mossack Fonseca, como revelaron los datos recuperados en el asunto de Panam\u00e1 Papers, hab\u00eda creado por s\u00ed solo 210.000 empresas en 21 de los llamados\u00a0centros financieros extraterritoriales, es decir, para\u00edsos fiscales. Es probable que existan millones de estas empresas en toda la econom\u00eda mundial, la mayor\u00eda de ellas en los Estados Unidos (como Delaware) o en la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>Es igual de f\u00e1cil para las multinacionales jugar con la forma en que se tienen en cuenta en los distintos pa\u00edses la depreciaci\u00f3n, los costos de los pr\u00e9stamos, la tributaci\u00f3n de los dividendos o las regal\u00edas debidas a la propiedad intelectual, es decir, todo lo relacionado con las solicitudes de patentes. La empresa Skype, fundada por un sueco y un dan\u00e9s, vendi\u00f3 su tecnolog\u00eda, que promet\u00eda enormes perspectivas de beneficios, a una filial irlandesa en 2004 por \u00a125.000 euros! En otras palabras, \u00a1las autoridades fiscales no recibieron nada! Menos de un a\u00f1o despu\u00e9s, Skype fue comprado por eBay por 2,6 mil millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>En cuanto a las \u201czonas francas\u201d, en las que los capitalistas est\u00e1n exentos de impuestos, aunque ya exist\u00edan para los comerciantes en la Edad Media, han proliferado desde mediados de la d\u00e9cada de 1960 y ahora hay casi 2.000 de ellas. A escala mundial, se crea uno cada d\u00eda y ya hay un centenar de ellos en Francia. Las grandes industrias, as\u00ed como los gigantes del sector terciario (como los centros de llamadas) prosperan aqu\u00ed, al abrigo del IVA, de los impuestos sobre la propiedad y, por tanto, de los impuestos.<\/p>\n<p>Por otra parte, es imposible enumerar todas las medidas con las que los mayores grupos capitalistas consiguen reducir sus impuestos, ya que los \u201cnichos fiscales\u201d existentes en todos los pa\u00edses y la imaginaci\u00f3n de los representantes pol\u00edticos de la burgues\u00eda para crear nuevos son ilimitados.<\/p>\n<p><strong>Una ofensiva que ha estado en marcha durante varias d\u00e9cadas con el apoyo de los gobiernos y los estados<\/strong><\/p>\n<p>Desde mediados de la d\u00e9cada de 1970, la gran burgues\u00eda est\u00e1 librando una verdadera guerra contra la clase obrera: para restaurar y preservar sus beneficios. En todas partes ha intensificado la explotaci\u00f3n y cuestionado los peque\u00f1os progresos que millones de trabajadores de las principales potencias imperialistas pod\u00edan dar por descontado: en cuanto a condiciones de trabajo, derechos laborales, libertades sindicales, sistemas de pensiones. La crisis financiera de 2008 intensific\u00f3 a\u00fan m\u00e1s esta ofensiva. Se lleva a cabo tomando sumas cada vez m\u00e1s extravagantes de los presupuestos del Estado, pagadas en forma de ayudas directas o indirectas a favor del gran capital, permiti\u00e9ndole al mismo tiempo escapar cada vez m\u00e1s a los impuestos. El reto ya no es simplemente mantener las arcas nacionales al m\u00ednimo, sino vaciarlas. Las consecuencias de esta pol\u00edtica son m\u00faltiples para las finanzas p\u00fablicas y, a su vez, para las clases trabajadoras, ya que se han sacrificado los gastos en educaci\u00f3n,\u00a0formaci\u00f3n, inversi\u00f3n en transporte p\u00fablico y, sobre todo, los hospitales, como lo demuestra de forma dram\u00e1tica la situaci\u00f3n en la que se encontraban desde la llegada de la epidemia de Covid-19.<\/p>\n<p>Introducido en Francia en 1948 con una tasa del 24%, el impuesto sobre la renta de las sociedades hab\u00eda aumentado por etapas hasta alcanzar el 50% en 1958, un nivel cercano a las tasas que se practicaban entonces en la mayor\u00eda de los pa\u00edses desarrollados y que se mantuvo durante un cuarto de siglo. Estos eran gastos incidentales fuera de toda proporci\u00f3n con las ganancias que los capitalistas obten\u00edan al impulsar la producci\u00f3n con fondos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>Cuando la izquierda lleg\u00f3 al poder, unida detr\u00e1s de Mitterrand, lanz\u00f3 un movimiento general para bajar los impuestos a las grandes empresas. En 1985, la tasa de impuestos se redujo al 45%, y al a\u00f1o siguiente al 42%. En el oto\u00f1o de 1991, la prensa financiera expres\u00f3 su asombro ante la oferta que la izquierda se dispon\u00eda a hacer a las empresas baj\u00e1ndola a\u00fan m\u00e1s hasta el 33%: \u201cEl coste de la reducci\u00f3n de los tipos del impuesto de sociedades es enorme\u201d (Les Echos, 13 de septiembre de 1991); \u201cEsta medida&#8230; es un regalo fiscal para las empresas, pero tambi\u00e9n para sus accionistas\u201d. \u201cLa Tribune\u201d, 22 de octubre de 1991. Adem\u00e1s, hab\u00eda una tasa reducida para las PYMES.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, los impuestos que pagaban realmente las multinacionales francesas, empezando por la m\u00e1s grande de ellas, Total, eran a\u00fan m\u00e1s bajos, o incluso cero en algunos a\u00f1os. Y esta pol\u00edtica de donaciones ha continuado bajo todos los gobiernos, hasta el punto de que hoy en d\u00eda la parte del impuesto de sociedades en los ingresos fiscales del Estado franc\u00e9s no supera el 13%.<\/p>\n<p>Y eso sin contar las enormes sumas de dinero que van directamente a sus arcas cada a\u00f1o. Sin repasar las innumerables medidas adoptadas durante las presidencias neerlandesa y de Macron, cabe mencionar las decenas de miles de millones de d\u00f3lares de ayuda proporcionada por los dos cr\u00e9ditos fiscales de los que se beneficiaron los principales empleadores con el cr\u00e9dito fiscal para la investigaci\u00f3n (CIR) y el cr\u00e9dito fiscal para la competitividad y el empleo (CICE). Esto fue suficiente para reducir la tasa impositiva efectiva para las grandes empresas del 17,8% al 7,7% [3].<\/p>\n<p>Esta reducci\u00f3n de los impuestos de las empresas, y el correspondiente aumento de los ingresos gubernamentales perdidos, ha continuado durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas a nivel mundial. Especialmente desde la crisis financiera de 2008, que llev\u00f3 a la denuncia un\u00e1nime de la \u201cdictadura de las finanzas\u201d para calmar a la opini\u00f3n p\u00fablica. El Instituto de Pol\u00edticas P\u00fablicas (IPP) estim\u00f3 en 2019 que entre 2000 y 2018, la tasa media\u00a0de este impuesto de sociedades (CIT) hab\u00eda \u201cdisminuido en casi un tercio, del 30% a menos del 22%\u201d dentro de la OCDE. Lejos de impulsar la inversi\u00f3n y el empleo, estos recortes masivos s\u00f3lo han alimentado a\u00fan m\u00e1s los aspectos m\u00e1s parasitarios de las finanzas y la explosi\u00f3n de grandes fortunas.<\/p>\n<p>Pero ciertamente fueron los Estados Unidos, mucho antes de la llegada de Trump, los que fueron m\u00e1s lejos en esta pol\u00edtica, imponiendo su ritmo a toda la econom\u00eda capitalista.<\/p>\n<p><strong>Estados Unidos: Trump contin\u00faa el trabajo de sus predecesores<\/strong><\/p>\n<p>En los a\u00f1os 30, para salvar al capitalismo de la crisis que hab\u00eda provocado y para preparar la guerra que le seguir\u00eda, los dirigentes americanos introdujeron tipos impositivos que casi parecer\u00edan confiscatorios&#8230; pero que no impidieron a la gran burgues\u00eda salir de esta crisis m\u00e1s rica y fuerte. As\u00ed, hasta 1980, la tasa marginal superior del impuesto sobre la renta promedi\u00f3 el 78%, e incluso lleg\u00f3 al 91% entre 1951 y 1963. La tasa del impuesto sobre la renta de las empresas vari\u00f3 entre el 48% y el 52% entre 1951 y 1978. En otras palabras, por cada d\u00f3lar de beneficio, 50 centavos ten\u00edan que ir a las arcas del gobierno.<\/p>\n<p>Pero el rendimiento real de este impuesto fue en realidad mucho menor, ya que la burgues\u00eda americana, a pesar de la nostalgia de ese per\u00edodo, logr\u00f3 eludir en gran medida esta regulaci\u00f3n. En particular, las ganancias obtenidas en el extranjero por empresas estadounidenses no fueron gravadas por las autoridades fiscales estadounidenses hasta que fueron repatriadas a los Estados Unidos. Si lo fueran.<\/p>\n<p>Un plan llamado Refugio Fiscal tambi\u00e9n permiti\u00f3 a los contribuyentes m\u00e1s ricos deducir las p\u00e9rdidas de ciertas empresas de su renta imponible. Estas empresas, al no ser sociedades an\u00f3nimas, no estaban sujetas al impuesto de sociedades. La vena fue ampliamente explotada. La \u00fanica raz\u00f3n de la existencia de algunos de ellos, sin ninguna actividad econ\u00f3mica, era registrar p\u00e9rdidas igualmente imaginarias, que luego pod\u00edan deducirse de los ingresos de sus propietarios. Otras fueron p\u00e9rdidas reales debido a disposiciones espec\u00edficas del c\u00f3digo fiscal. Permitieron, por ejemplo, la cancelaci\u00f3n extravagante de las inversiones en los sectores del petr\u00f3leo, el gas y los bienes ra\u00edces, y por lo tanto, p\u00e9rdidas ficticias.<\/p>\n<p>Como resultado, el d\u00e9ficit del presupuesto federal explot\u00f3. A los ojos de los portavoces de la gran burgues\u00eda, se demostr\u00f3 que \u201cdemasiados impuestos matan a los impuestos\u201d, seg\u00fan la famosa f\u00f3rmula de un economista. Este fue el argumento de Reagan para aprobar, por un voto casi un\u00e1nime del Senado (97 a 3), un recorte\u00a0general de los impuestos de las empresas que se redujo en 1986 al 28 por ciento por la Ley de Reforma Fiscal.<\/p>\n<p>Esto no puede sino agravar los recortes de los presupuestos sociales, ya que los beneficios de las multinacionales estadounidenses siguen estando protegidos por impuestos a tasas remunerativas en el resto del mundo: de 1995 a 2017, mientras que los beneficios se dispararon, los ingresos del impuesto de sociedades cayeron un 35%. Los impuestos sobre los dividendos se redujeron a la mitad (del 39,6% al 20%) y los ingresos por impuestos de sucesi\u00f3n se derrumbaron.<\/p>\n<p>Desde el decenio de 1950, el tipo impositivo medio sobre el capital ha disminuido a lo largo de los a\u00f1os en 20 puntos porcentuales, mientras que el impuesto sobre el trabajo ha aumentado en 10 puntos porcentuales.<\/p>\n<p>Fue esta pol\u00edtica la que Trump, con su cinismo habitual, persigui\u00f3 ya en 2017 al aprobar la Ley de Recortes de Impuestos y Empleos, llam\u00e1ndola la mayor reducci\u00f3n de impuestos y reforma de todos los tiempos. Redujo la tasa te\u00f3rica del impuesto de sociedades al 21% e incluso al 10,5% sobre los beneficios de sus filiales extranjeras. Un estudio realizado en el momento de su adopci\u00f3n mostr\u00f3 que las 400 empresas m\u00e1s grandes de los Estados Unidos pagaban una tasa impositiva efectiva del 11,3% en 2018 y que 91 de ellas no hab\u00edan pagado ning\u00fan impuesto en absoluto [4]. 4] Al a\u00f1o siguiente, el producto de este impuesto cay\u00f3 de 285.000 millones de d\u00f3lares a 158.000 millones de d\u00f3lares, lo que representa s\u00f3lo el 1% del ingreso nacional, el nivel m\u00e1s bajo desde la Gran Depresi\u00f3n de la d\u00e9cada de 1930.<\/p>\n<p>Esta reforma fiscal tambi\u00e9n introdujo una retenci\u00f3n del 15,5% de los beneficios acumulados en el extranjero por las empresas multinacionales estadounidenses (estimados en m\u00e1s de 2,5 billones de d\u00f3lares), independientemente de que fueran repatriados a los Estados Unidos o no. George Bush ya lo hab\u00eda hecho en 2004, cuando decidi\u00f3 conceder una amnist\u00eda que permit\u00eda a las empresas multinacionales que repatriaban sus beneficios estar sujetas a una tasa del 5,25% en lugar del 35% entonces vigente. Esa decisi\u00f3n ha dado lugar, sin duda, a la repatriaci\u00f3n de 298.700 millones de d\u00f3lares de beneficios. Pero el 79% de esto se distribuy\u00f3 a los accionistas en forma de recompra de acciones y el 15% en forma de dividendos!<\/p>\n<p><strong>Expropiar a la burgues\u00eda: el \u00fanico punto en el programa<\/strong><\/p>\n<p>Por primera vez en m\u00e1s de un siglo, la tasa de impuestos para las 400 personas m\u00e1s ricas de los EE.UU. cay\u00f3 por debajo de la de las clases modestas por primera vez en m\u00e1s de un siglo. El 1 por ciento superior de los m\u00e1s ricos capta ahora\u00a0el 20 por ciento del ingreso nacional (en comparaci\u00f3n con el 10 por ciento en 1980), casi el doble de la mitad de la poblaci\u00f3n de los Estados Unidos. Como V\u00edctor Hugo escribi\u00f3 en su novela El hombre que r\u00ede: \u201cEl para\u00edso de los ricos est\u00e1 hecho del infierno de los pobres\u201d. Y con pocos o ning\u00fan impuesto. Frente a Trump, que se autodenomin\u00f3 \u201cm\u00e1s inteligente\u201d por no pagar impuestos, Warren Buffet, con sus 65.300 millones de d\u00f3lares de patrimonio personal, se jact\u00f3 en 2016 de haber pagado sus impuestos. Pero si hubiera pagado 1,8 millones de d\u00f3lares en impuestos ese a\u00f1o, eso representaba una tasa efectiva del 0,056%, \u00a1sobre sus 3.200 millones de d\u00f3lares de ingresos para el a\u00f1o!<\/p>\n<p>A escala de la econom\u00eda mundial, en los \u00faltimos decenios se ha producido una gigantesca transferencia a favor del gran capital, transformando en parte la naturaleza misma de las empresas o, al menos, completando su evoluci\u00f3n y fusion\u00e1ndose con el capital financiero. Frente a esta dictadura permanente de la burgues\u00eda, cu\u00e1n irrisorias son las propuestas de los economistas y pol\u00edticos burgueses a los que a menudo sirven de pluma, de \u201cgravar a los ricos\u201d o de trabajar por una \u201cdemocracia fiscal\u201d. Denunciar las desigualdades, privilegios e injusticias es ciertamente digno de elogio. Pero si no luchamos contra los propios mecanismos de explotaci\u00f3n y de propiedad de los medios de producci\u00f3n, son en el mejor de los casos frases vac\u00edas, en el peor de los casos un medio para distraer a las clases trabajadoras de su verdadero enemigo: la gran burgues\u00eda y todo el sistema capitalista.<\/p>\n<p>En vista del colapso generalizado de la econom\u00eda capitalista, cu\u00e1n rid\u00edculos son los esfuerzos de quienes pretenden imponer una \u201ctasa impositiva m\u00ednima\u201d del 12,5% (la actual propuesta de la OCDE) o, al igual que la Uni\u00f3n Europea, un \u201cc\u00f3digo de buena conducta para la tributaci\u00f3n de las empresas\u201d o un \u201cpaquete de medidas contra la evasi\u00f3n fiscal\u201d. En 2019, la ONG Oxfam, cuyos informes mencionan regularmente el repugnante enriquecimiento de una peque\u00f1a fracci\u00f3n de la clase media alta, se basa en una oraci\u00f3n a los gobiernos, implor\u00e1ndoles que \u201cse aseguren de que las empresas y los m\u00e1s ricos paguen su parte de los impuestos\u201d. En cuanto al llamado impuesto Gafa decidido por Francia y algunos otros pa\u00edses, por irrisorio que haya sido, fue r\u00e1pidamente arrojado al olvido.<\/p>\n<p>El papel de los revolucionarios hoy m\u00e1s que nunca es luchar contra estas ilusiones y los que las llevan y poner en la agenda el derrocamiento de todo el orden social. En El marxismo de nuestra \u00e9poca (1939), Trotsky escribi\u00f3: \u201cLas reformas parciales y los retoques no servir\u00e1n de nada. El desarrollo hist\u00f3rico ha llegado a una de esas etapas decisivas en las que s\u00f3lo la intervenci\u00f3n directa de las masas es capaz de barrer los obst\u00e1culos reaccionarios y sentar las bases de\u00a0un nuevo r\u00e9gimen. La abolici\u00f3n de la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n es la primera condici\u00f3n para una econom\u00eda planificada, es decir, para la intervenci\u00f3n de la raz\u00f3n en el campo de las relaciones humanas, primero a escala nacional y luego, posteriormente, a escala mundial\u201d. Su conclusi\u00f3n sigue siendo relevante hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>28 de Marzo de 2020<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Lutte de classe n\u00b0207 abril-mayo 2020<\/span><\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">1] Karl Marx, El Capital, Libro Uno, \u201cEl desarrollo de la producci\u00f3n capitalista\u201d, Secci\u00f3n III: \u201cLa producci\u00f3n de plusval\u00eda absoluta\u201d, 1867.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">2] Petr Jansky, 2019, Evaluation of the gap: the scale of international corporate tax avoidance.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">3] Nota del Instituto de Pol\u00edtica P\u00fablica (IPP) citada por Le Monde del 11 de marzo de 2019.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">4] Informe del think tank Taxation and Economic Policy (ITEP), citado por el Washington Post del 18 de diciembre de 2019.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una econom\u00eda capitalista agotada, la evasi\u00f3n de impuestos se ha convertido en un problema importante para la burgues\u00eda. 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As\u00ed pues, desde mediados del&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/como-el-gran-capital-escapa-cada-vez-mas-a-los-impuestos\/\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">C\u00f3mo el gran capital escapa cada vez m\u00e1s a los impuestos<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"off","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[37],"tags":[604],"class_list":["post-10978","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lucha-de-clase","tag-ldc3covid"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10978"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10978\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10979,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10978\/revisions\/10979"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vozobrera.org\/periodico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}