Texto para el discurso que no hubo.

No puede haber fisuras a la hora de entender lo que es la cosa pública, y por tanto,
ninguna duda debe albergarnos en su defensa, pues nos pertenece. Los compañeros y
compañeras de la bolsa de la empresa pública TUSSAM que nos encontramos en
situación de menosprecio y falta de representación real debemos de procurarnos la
construcción de un bloque infranqueable, sólido en criterios y sin lagunas ni recovecos
donde puedan anidar ratoncillos ni enredaderas trepadoras invisibilizarnos.
No cesaremos en la reivindicación de un Plan de Empleo detallado, consensuado y
temporalizado, en el que habremos de participar en su construcción si no hay
representación sindical que se pronuncie con claridad en sus propuestas. Un Plan de
Empleo que permita darnos dignidad en la planificación de nuestras vidas, donde se
ponga fin a la caciquil forma de contrataciones abusivas y convenientes de forma
unilateral, como si de una empresa privada se tratara; con decisiones propias de otra
época o siglo ya pasado.
Sin la equidad necesaria no puede haber justicia, pues todas y todos los compañeros
somos afectados por igual, y no lo son exclusivamente los que están más cerca de la
posibilidad de contratación, que también del olvido, por mucho que se les llene la boca
de palabras y valores que ensucian la defensa de lo justo: insolidaria cosa es aquella y,
quien ese ánimo promueve, falto de principios se muestra y su ego manchado exhibe.
No podemos permitir que se contrate a unas u otros compañeros según convenga porque
aniden más alto en la cerca, o por las cábalas sindicales: ¡Ya no podemos permitirlo!
¡No podemos permitirlo compañeras, compañeros de nuestra bolsa! pues es contrario a
nuestros principios y es insulto áspero que incomoda a nuestro intelecto. ¡Ya no
podemos permitirlo porque son más de dos años de espera!; ¡porque ya estamos todas y
todos absolutamente afectados! Si tiene que haber contrataciones en cumplimiento de
ese acuerdo mancillado que nadie ha podido defender, que sean equitativas, que sean
para todas y todos los compañeros de la bolsa. Seamos nosotros y nosotras,
compañeros, compañeras, simiente de lucha, defensores de ese reparto de trabajo con
criterios justos y ecuánimes, mirando por este orden: desde la última de los nuestros
hasta el primero.

Trabajadores de la bolsa de conductores de Tussam