Telefónica, empresa de destrucción de empleo masiva

Es escandaloso que la multinacional más grande de este país, la tercera operadora de telecomunicaciones del mundo, no pare de hacer expedientes de regulación de empleo con la mera excusa de ajustar plantilla y, como es un proceso negociado con los sindicatos mayoritarios, es voluntario acogerse al mismo… con unas condiciones económica más que aceptables, ¡pues no hay más que hablar!

Pero lo que habría que decir es que en este capitalismo, los procesos de flexibilidad -que aparecen como la receta mágica para aumentar la productividad y la competitividad de las empresas-, las nuevas formas de empleo y el aumento de la precariedad laboral son realidades que están muy directamente relacionadas.

Así sucede en Telefónica, una empresa con unos beneficios anuales impresionantes y un importante aumento de la productividad… pero no sólo no crea empleo, sino que destruye sistemáticamente el empleo fijo y lo sustituye por precario. En esta empresa, en 20 años, han desaparecido más de 60.000 empleos estables.

Los despidos colectivos se han pretendido justificar por los cambios tecnológicos, pero el trabajo lo siguen realizando trabajadores subcontratados en condiciones precarias, mientras los trabajadores con condiciones laborales buenas van disminuyendo año a año. Esto responde a la estrategia de aumentar los beneficios a costa de reducir los costes salariales y de fragmentar las condiciones de empleo para anular las respuestas colectivas de los trabajadores.

En 1993 había 74.340 trabajadores fijos en Telefónica de España, reduciéndose paulatinamente según iban produciéndose ERES; quedan actualmente 21.000 trabajadores en la telefonía fija y algo menos de 4.000 en Telefónica móviles. De continuar con este ritmo pronto será como Vodafone España, con menos de 3.200 trabajadores con condiciones laborales aceptables, lo demás, empleo precario.

¡Basta ya de Expedientes de Regulación de Empleo y de destrucción de empleo de calidad!