Salvar los empleos

No pasa día en que un negocio eche el cierre, llevándose por delante innumerables esfuerzos y sacrificios personales, donde se han invertido ganas, ilusión y dinero. Empezando por los impuestos de apertura y acabando con los gastos comunes (agua, tasas de basura, electricidad…) todos han sufrido una subida  -o varias- en poco tiempo; la mayor parte de estas subidas para favorecer a las empresas proveedoras de servicios, donde figuran antiguos cargos políticos, entregados ahora a la usura más vil desde los sillones del ramo.

Por una parte nos venden la idea de salir de la crisis montando tu propio negocio y por otra están llevando al cierre a empresas gracias a la política de precios que busca el beneficio rápido. ¿Dónde está el apoyo a emprendedores? ¿Dónde la ayuda a la creación de empleos?

Desde luego no en la política destructiva dictada por bancos y grandes empresas a la clase política de turno, sumisa e indigna, ellos controlan los recursos y el dinero. Y es contra ellos contra los que debemos luchar, denunciar sus prácticas pero también preparar la única alternativa posible, una economía controlada por los trabajadores, para los trabajadores. Es preciso organizarse, exigir transparencia en las cuentas empresariales y abolir el secreto bancario, controlado todo ello por los trabajadores para garantizar el empleo y los salarios.