¿Qué quieren los inmigrantes? Igual que nosotros: pan, trabajo, y una vivienda. Hay que luchar juntos para ello

Estos últimos días, varias centenas de inmigrantes han intentado cruzar la frontera para llegar a España, a través de Ceuta y Melilla. En los últimos meses, se han puesto nuevas cuchillas en las vallas, se han tirado balas de goma, balines, se han multiplicado las “devoluciones en caliente”. El resultado no es menor número de personas intentando cruzar la frontera, pero sí hay más muertos y heridos.

Ministros y dirigentes locales se llenan la boca hablando de “invasión”, de “avalancha”, cosa que amplifican los medios de comunicación, y dicen defender a la guardia civil que son víctimas y “protegen las fronteras”. ¿Proteger a quién? Pues si se trata de defender a las clases populares, ¿por qué  les están recortando los servicios públicos? ¿Por qué dejan a Panrico, Coca-Cola, Puleva, y otros grupos capitalistas cerrar sus plantas?

Además ¿qué quieren los inmigrantes que arriesgan su vida para saltar las vallas de Ceuta y Melilla, sino lo mismo que nosotros mismos necesitamos? O sea, el pan, el trabajo, y un lugar donde vivir de manera digna. Con los que llegan aquí, hay que luchar juntos en contra de la gran patronal. Juntos para prohibir los despidos y repartir el trabajo sin bajar los salarios.

Hace 150 años, en 1864, obreros ingleses, franceses, y de varios países crearon la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), con Marx y Engels, para que los trabajadores no fueran competidores sino aliados contra los patrones. En lugar de cartitas hipócritas de la UE a Rajoy, lo que necesitamos es reconstruir una nueva Internacional obrera.