¿Por qué no derogan la reforma laboral?

 

La ministra de trabajo Yolanda Díaz ha pasado en menos de 24 horas de sus primeras palabras “Vamos a derogar la reforma laboral a pesar de todas las resistencias”, a “Técnicamente no se puede derogar la reforma laboral”.

A Díaz le ha faltado tiempo para darle la vuelta a la tortilla y ya ha anunciado que no derogará la reforma laboral; señaló que “no tocará los despidos”, es decir, lo más lesivo para los trabajadores. Recordemos que por la Reforma Laboral de 2012 el despido procedente se rebajó a 20 días y el improcedente 33 días por año- un verdadero regalo a la patronal- y las causas de despido aumentaron de tal forma que los ERE son baratos para la patronal. Sólo reformarán algunas partes: dos de ellas se refieren a la ultraactividad y rango de alcance de los convenios colectivos y otra sobre limitar la subcontratación y abuso de temporalidad.

El gobierno quiere acabar con la temporalidad reduciendo a solo tres los tipos de contrato y dar preferencia al contrato fijo. Sin embargo, esa es la zanahoria, mientras que con el palo de la realidad la patronal dicta lo contrario, como viene años sucediendo.

Con todo ello, este gobierno ha demostrado el desprecio a los propios trabajadores y a las condiciones de precariedad que tienen que soportar. Y la razón por la que no quieren derogar la Reforma no es de índole legal, es simplemente porque respetan la realidad económica del capitalismo: las patronales necesitan una mano de obra barata para obtener beneficios. Y contra eso sólo hay un camino: imponer desde la lucha obrera medidas que reduzcan el poder del capital atacando su poder real: la propiedad privada de sus medios de producción.

Los trabajadores no tenemos otra opción más que la lucha. Para imponer cambios reales en nuestras condiciones laborales hace falta huelgas que toquen los intereses de los empresarios, como se ha hecho históricamente. La clase trabajadora con su trabajo hace que todo funcione y por ello tiene en sus manos su futuro.