Pobreza energética: vergüenza

El caso de la muerte de la anciana de Reus que se alumbraba con velas por habérsele cortado la luz ha conmovido  a muchos. Da vergüenza. Rosa tenía 81 años y vivía sola. Murió envuelta en llamas, asfixiada por el humo. El responsable directo y criminal de la muerte de Rosa es Gas Natural Fenosa que hacía dos meses cortó el suministro a Rosa, por falta de pago. Pero hay muchos más responsables de esta muerte atroz y perfectamente evitable.

Evitable porque a muchos políticos y Administraciones Públicas se les llena la boca hablando de la pobreza energética, sin que se obligue a las grandes empresas realmente a cumplir los protocolos; en estos momentos algún responsable de Gas Natural Fenosa debía estar en la cárcel, pero, ¿lo está alguien o se espera que lo esté? Felipe González fue consejero de Gas Natural durante más de cuatro años ganando más de 500 mil euros. Está claro que el capital paga a los traidores.

En España hay 7 millones de familias que no pueden mantener su casa a una temperatura adecuada; como consecuencia las muertes por infecciones respiratorias se están cobrando más vidas que, por ejemplo, los accidentes de tráfico. Aún con este panorama los políticos y las Administraciones resuelven poco. Todos ellos tienen responsabilidad en la muerte de Rosa y, efectivamente, debía darles vergüenza.

Gas Natural Fenosa es una empresa con grandes beneficios; se da la paradoja que Cataluña, la comunidad dónde  ha muerto Rosa, es pionera en la lucha contra la pobreza energética. Después de esto ¿a alguien le queda duda de que el verdadero poder reside en las grandes empresas? ¿Por qué los políticos, las Administraciones, no denuncian abiertamente esta tiranía empresarial? Ahora todos tiran la pelota de la responsabilidad de un tejado a  otro.

Sin embargo, todos son responsables de esta y otras muertes: el que se salta la ley y el que deja en manos de la empresa privada el cumplimiento de la misma, sin control efectivo. El que acepta sin rechistar que el capitalismo mata. ¡Vergüenza!