No es miseria, ni limosna lo que exigimos: es reparto del trabajo y creación de empleo publico

El Gobierno Andaluz dota de 320 millones de euros a los Ayuntamientos y delega en ellos los planes de empleo a través de tres decretos. El primero, de 174 millones, para contratar jóvenes entre 18 y 29 años, a jornada completa o parcial, duración máxima de seis meses. Otro de 40 millones para personas en riesgo de exclusión, con contratos entre 15 días y tres meses. El último es un plan dotado con 106 millones, para mayores de 30 años, que se debe aprobar aún. Aunque supondrá un alivio para algunas familias, en una comunidad con una tasa de paro del 35%, estos decretos son insuficientes.

No sabemos de los planes de contratación de Ayuntamientos, las mismas oportunidades, en igualdad de condiciones y no discriminación. Sin embargo se trata de una fórmula rotatoria, donde unos van saliendo para que otros puedan ser contratados. Nos parece inaudito que se hayan destinado hasta 100.000 millones para salvar a las entidades financieras y las familias se tengan que pelear por un puesto de trabajo.

El año 2013 la Junta, para favorecer el empleo autónomo, realizó un plan parecido, que constituyó un fracaso, pero un alivio para los subsidios de desempleo.

La única solución para eliminar el paro es el reparto del trabajo y la creación de empleo público, con salarios dignos y se consigue aumentando los impuestos a los que más tienen, expropiando el dinero regalado a los bancos y tomando el control financiero por los propios trabajadores.