Los dividendos indecentes

En 2016, en toda Europa, las sociedades que cotizan en bolsa repartieron entre sus accionistas 302.000 millones de euros en concepto de dividendo. Según las proyecciones, en 2017 se superará este récord con unos 315.000 millones de euros.
Para los capitalistas, la situación no puede ser mejor: aumentan las ganancias, incrementa el capital disponible, suben los tipos de interés y los precios del petróleo. El robo de la riqueza colectiva está en los niveles más altos.
En España, por ejemplo, se prevé que Endesa recupere su primera posición con un aumento del dividendo en efectivo…
Todas estas riquezas las produce el trabajo de la clase obrera. No hay ningún motivo para aceptar nuevos sacrificios y recortes: hay dinero para mantener los empleos, subir los sueldos y contratar en los servicios públicos.