Las desigualdades sociales asolan el mundo

Como todos los años la ONG Oxfam Intermon acaba de publicar suinforme dónde se cuantifica y aclara algo que ya se percibe muy a las claras: la crisis económica que se atraviesa en la actualidad, ha profundizado las desigualdades sociales.

En  tan  sólo  nueve  meses,  las mil mayores fortunas del mundo ya habían recuperado las pérdidas económicas originadas por la pandemia de COVID-19, mientras que los al menos 200 millones de personas que según el cálculo del Banco Mundial podrían haber caído en la pobreza necesitarían más de una década para recuperarse de los impactos económicos de la crisis.
200 y 500 millones de personas más han caído por debajo del umbral de la pobreza y están lejos de salir de él. Entre los más afectados están aquellos cuyos  empleos  eran  de los más precarios antes de la crisis, en particular las mujeres  y las minorías, los negros en Estados Unidos y los trabajadores de origen inmigrante en Europa.

Oxfam observa que los miles de miles de millones de dólares  y  euros  en  paquetes  de estímulo gubernamental en América y Europa han alimentado principalmente los circuitos financieros y las bolsas de valores donde cotizan las empresas de los capitalistas más ricos, permitiéndoles salvar sus fortunas.

Por lo que respecta a España las cifras son pura catástrofe: casi 800.000 personas han caído en la pobreza severa, es decir, y esta cifra podría alcanzar la cifra de 5,1 millones de personas, lo que supone un aumento  desde el 9,2% registrado antes de la pandemia hasta el 10,86%. Así las cosas, la tasa de pobreza relativa en España pasaría del 20,7% hasta el 22,9%, lo que supone un millón de personas más por debajo de la línea de pobreza, estimada en 24  euros al día, hasta alcanzar los 10,9 millones de personas durante el 2020.

“Los datos demuestran cómo la pandemia se ha cebado con las personas más vulnerables”, dice  Franc  Cortada,  director  de Oxfam Intermón. “Sin una respuesta adecuada, hay un grave riesgo de que la salida de la crisis profundice y eternice  las desigualdades en España, empobreciendo a las personas más pobres mientras las más ricas se recuperan a paso firme.

De hecho, desde el inicio  de la pandemia, la fortuna de  los 10 hombres más ricos del mundo ha aumentado en medio billón de dólares, una cifra que financiaría con creces una vacuna universal para la COVID-19 y que garantizaría que nadie cayese en la pobreza, reitera Oxfam Ante esta situación, la  ONG, al final de su informe, propone la introducción de un impuesto Covid  para  las  empresas,  o   un nuevo impuesto sobre las grandes fortunas. Sin embargo, las repugnantes desigualdades sociales, la pobreza, el hambre y el desempleo que sufren cientos de millones de personas, mientras una ínfima minoría se enriquece cada vez más, son consecuencia de la base misma del sistema capitalista. Acabar con la propiedad privada de la gran burguesía sobre las empresas, sustituirla por la propiedad colectiva  bajo  el  control  de   los trabajadores y organizar racionalmente la producción en función de las necesidades es una obligación para la gran mayoría de la humanidad.

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